Olvidada quedó mi colaboración en un lejano Tímpanos y Luciérnagas sobre la película de Nacho Vigalondo, Extraterrestre. No recuerdo la banda sonora. Leo que es de Jorge Magaz y de la Orquesta de Vitoria-Gasteiz. No la recuerdo. Sí una bellísima canción (en un momento clave del film) que en ese momento ignoraba que se tratara de All my little words de The Magnetic Fields: You are a splendid butterfly/It is your wings that make you beautiful/And I could make you fly away/But I could never make you stay».
Extraterrestre llegó tarde a la vía que abrió Carmina o Revienta. Ultrapromocionada en redes sociales, fracasó en taquilla (aunque la ovación fue la mayor que recuerdo el año que la proyectaron en Sitges). Yo apostaba al volver de Sitges que sería el Airbag -que me perdone quien venere esta película, para quien sea referente- para una nueva generación. Pero no. Y la película me parece más comercial en el buen sentido que la anterior de Vigalondo, Los cronocrímenes. Comedia romántica de extraterrestres sin extraterrestres; el prólogo de un amanecer acompañado con quien no se debiera como pocas veces se ha filmado tan divertido; secundarios graciosos, un prota con síndrome de Rick Blaine… Aún no entiendo qué paso para que en Murcia no se estrenara hasta este año y en la Filmoteca.









