Nacho Para de Bantastic Fand: ‘No creo que haya una fórmula, es lo realmente divertido de todo esto’.

En esta casa se respeta el oficio y la vocación artesanal a la hora de hacer canciones. El arreglo templado, los medios tiempos elegantes, algún que otro viaje onírico por carreteras polvorientas a prueba de antihistamínicos, las armonías vocales bien jugadas, el storytelling… Eso que de un tiempo a esta parte llamamos ‘Americana’  y que no es más (ni menos) que un montón de culturas migrantes entrelazadas en Norteamérica a través de sus géneros musicales. El ciclo lógico de las cosas devuelve la mezcla resultante a muchos rincones del mundo, incluido el nuestro.

Aquí, al lado, en Cartagena, contamos con Bantastic Fand, una de esas bandas que apuesta por continuar con una tradición que parece eterna. Una gran familia con  algunos de los mejores músicos de la zona, que adaptan a nuestro día a día mediterráneo una música con la que, en definitiva, hemos crecido. Hablamos con Nacho Para, eje sobre el que pivota el grupo, cantante, guitarrista, compositor de la mayoría de las canciones y buen conversador.

Bantastic Fand al completo. Foto: Fran Cea

Hablando de música, si uno atiende a los medios, parece que en la actualidad solo hay unos pocos géneros elegidos que recogen ‘las necesidades de expresión de la calle’. Pero el folk siempre ha estado ahí para ello, como vehículo de transmisión oral intergeneracional a través de lo lúdico. ¿Cuánto de humanismo crees que debe tener una música como la vuestra, que atiende a las raíces? ¿Y de compromiso político? O social, si quieres llamarlo así…


Yo no sé si hay que ser un elegido para recoger esas necesidades de expresión de la calle. En estos tiempos de calles desiertas, a lo mejor hay artistas que más bien necesitan recoger la expresión de los libros que leen, de los cuadros o las fotografías que contemplan o de los discos que descubren, sean nuevos o viejos. Porque ¿dónde está ahora mismo la expresión de la calle? ¿Es lo que se vomita en Twitter la expresión de la calle o es más bien la expresión de las frustraciones de los individuos? ¿Es el cacareo de las tertulias la expresión de la calle? No sé, yo ya vivía bastante aislado del ruido antes de que todo esto comenzara. He perdido un poco el impulso de seguir tanto la actualidad y tengo la impresión de que se gana perspectiva, y también se gana tiempo y vida. Bueno, yo quizá tenía una sobredosis de actualidad…


Me preguntas cuánto de humanismo, cuánto de compromiso político o social tienen que tener las canciones. No creo que haya una fórmula y eso es lo realmente divertido de todo esto, que no haya fórmulas. Te pones a escribir canciones y unas te salen epicúreas y otras de barricada. Estoy vivo, vivo en mi tiempo, sigo viajando cuando se puede. Las canciones se nutren de todo eso, también de la reflexión interior, aunque es cierto que el primer disco era más ensoñador y el último más apegado a la realidad.

Sabemos que durante mucho tiempo te has dedicado al periodismo. Con lo cual, conocerás una buena parte de las miserias y grandezas del gremio. ¿Cómo ves la que ha sido tu profesión y qué alimento has sacado de ella para tus canciones?

No me gusta mucho hablar de ello porque tengo todavía muchos amigos dentro y no quiero que mis palabras suenen resentidas. Pero está claro que el periodismo vive una larga crisis que derivará en un nuevo modelo, aún no se sabe bien cuál. La concentración de intereses económicos y partidistas en los medios conlleva cosas muy poco apetecibles, pero espero que quienes sigan teniendo sed de información de calidad acaben ganando su parcela de resistencia. Ya ocurre. Si buscas, encuentras. Otra cosa distinta es si te tragas lo que te echen. Y entonces acabas confundiendo lo que pasa en la calle con lo que te cuentan por la televisión. El periodismo, el oficio de contar lo que pasa sin pautas preestablecidas por tu empresa, es más necesario que nunca y seguro que volverá.

¿Qué alimento he sacado del periodismo para mis canciones? Sobre todo el alimento de viajar que me permitió la profesión, y la gente, especialmente la no famosa, que en ellos conocí.

 


El influjo de la música norteamericana en toda su amplitud se muestra a las claras en lo vuestro. Al final tocáis géneros que han conseguido hacer de lo local algo universal. ¿Qué tienen del sudeste español en el que vivimos vuestras canciones?

De pequeño, lo que veíamos por la ventanilla del coche cada vez que venía con mis hermanos desde Almería a Cartagena a ver a la familia, no es muy distinto a lo que luego he visto desde la ventanilla en California o Malí. Añádele a eso el sonido de una radio con canciones de los Beatles, Bob Dylan y la Creedence y ahí tienes las fuentes iniciales de las que bebe Bantastic Fand. Lo importante no es tanto donde estés, sino hacia dónde orientes la antena, pero en nuestro caso el paisaje exterior también acompaña.

Mirando los créditos, está claro que Paco del Cerro y tú sois inseparables en la composición. Luego está siempre circulando por ahí Pablo Vizcaíno en los textos. Para qué cambiar lo que funciona bien ¿no? 

Paco y yo llevamos haciendo canciones desde que éramos casi niños. El tándem con Pablo funciona desde 2016, con ‘Welcome to Desert Town’, el segundo disco, y llega hasta el último, ‘Somebody’s World’ (2019). Antes, en ‘Strong Enough to Refuse’ (2014), nos ayudaba en las letras César Bayo, que dejó este mundo en 2015. Durante el confinamiento he trabajado también letras a distancia con Isabel Márquez y Julia Guerrero, dos amigas que viven en Madrid y Sevilla, sin abandonar el trabajo con Pablo. Con la pandemia, el método de trabajo en la composición de melodías y arreglos con Paco y Fernando ha cambiado un poco dadas las condiciones de aislamiento. Sé que Paco tiene cosas por ahí y yo tengo otras por allá. En algún momento nos juntaremos a ver cómo pegamos las piezas.

En esta época de encierro se habla mucho, por motivos obvios, del parón que ha supuesto para los músicos todo esto. De la ruina también, claro. Pero quizá convenga mejor enfocarnos en algo que en muchos aspectos se ha reforzado: los lazos familiares. Desde fuera, parecéis una banda muy familiar en vuestra forma de trabajar. De hecho, vuestro último disco es el más coral. Háblanos de ello, de cómo están los lazos del grupo tras estos meses tan raros y sobre todo si tenéis ya otro disco en marcha.

Somos, sobre todo, una banda de amigos, aunque algunos seamos familia. Los amigos se eligen, incluso dentro de la familia. Bantastic Fand siempre tuvo una vocación coral, aprovechar al máximo el talento de cada de uno de sus miembros y ponerlo siempre al servicio de las canciones. ‘Somebody’s World’ es, de momento, la máxima expresión de esa vocación. Hay cuatro voces solistas: Paco y Paloma Del Cerro, Fernando Rubio y yo. Carlos Campoy y Fernando aportan también canciones y espero que ese espíritu permanezca mucho tiempo. Sin olvidar el bajo de Chencho Vilar, que supone toneladas de personalidad a nuestro sonido. Creo que este tiempo de encierro (relativo para mí, porque vivo en medio del campo) ha favorecido la creación de todos los miembros de la Fand. Fernando Rubio tiene bastante adelantado su tercer disco en solitario. Yo he compuesto también bastante, pero quizá llegue antes un disco mío en solitario que el cuarto de Bantastic Fand, entre otras cosas porque pensamos que a ‘Somebody’s World’ le queda una nueva vida pospandémica. Nos resistimos a no terminar de defender ese trabajo, aunque en 2020 pudimos girar un poco con él. Y también es cierto que algunas de mis canciones del confinamiento tienen un cariz más intimista. Una se llama ‘Only seen my face’, imagínate. Esas quizá pidan un tratamiento más espartano y menos “bantástico”. Pero no hay nada definido, ya se verá…

Son ya tres discos de estudio, más el directo. Y unas cuantas giras montadas con “palos y cañicas”, que decimos por aquí. ¿Estáis contentos con el público que habéis podido reclutar por el camino? Parece, además, que habéis logrado una estabilidad como banda de directo experimentada y con gusto por los buenos arreglos.

Estamos más que contentos con nuestros “palos y cañicas”. Es nuestro modus operandi y hace que todo esté creciendo poco a poco y de forma natural. La banda funciona y hasta se siente cómoda en ciertos limbos de improvisación. Nunca tocamos las canciones de la misma forma, y lo hacemos así para evitar el aburrimiento, el nuestro y el del público. Este grupo no se montó con vocación de grandes audiencias, aunque tampoco las desdeñaríamos si llegaran. Quienes nos siguen suelen ser más que fans, acaban siendo amigos, y el círculo es cada vez más amplio. Eso reconforta mucho, que la gente te pida que vayas a su ciudad, y que te ayuden a conseguirlo. Además, a grupos como el nuestro, sin estructura grande ni posibilidad de hacer videoclips caros y esas cosas, la pandemia le ha traído una especie de beneficio inesperado. Nuestra música, que es más para escuchar que para bailar, encaja muy bien en teatros, festivales y auditorios. La gente la escucha en silencio en una suerte de experiencia rockera diferente. Como los aforos son reducidos, a las bandas más establecidas parece que no les sale rentable ir. Así que ahora cuentan más con gente como nosotros que nos conformamos con menos, porque ese menos es más de lo que teníamos. A veces una tragedia arroja luz a gente que vivía en la oscuridad.


Hay un cortometraje de Sean Penn, ’11’09’’01′, que ilustra muy bien esto que digo. La vida del anciano que encarna Ernest Borgnine en el filme cambia absolutamente para bien cuando caen las Torres Gemelas en el atentado, porque justo la sombra de los rascacielos era lo que impedía que florecieran las plantas de su balcón. No es que nosotros nos sintamos bien con la pandemia, no quiero que se me entienda mal, pero sí he visto que ahora hay más organizadores de conciertos que se acuerdan de grupos como el nuestro, antes más invisibles para los circuitos oficiales. Tocar en el Auditorio de Murcia es un buen ejemplo. Antes de la pandemia, casi no había otra que pagar una pasta para alquilar una sala privada…

Es un clásico entre melómanos esto de recomendarse música, y aquí nos gusta cerrar así las entrevistas. ¿Qué estás escuchando ahora que creas que nos puede gustar?

No creo que a gente tan puesta y melómana como vosotros os pueda descubrir ninguna novedad. Además, lo último que estoy re-escuchando es de lo más viejuno: Head, Hands & Feet, el grupo que lideró a primeros de los 70 el guitarrista Albert Lee. Gracias a un proyecto editorial que llevo entre manos, estoy revisando la discografía de los músicos que participaron en el homenaje a George Harrison en 2002 o que colaboraron con él a lo largo de los años. Albert Lee no era exactamente un amigo ni un colaborador estrecho de George, pero pidió formar parte de la banda que le rindió homenaje en el Royal Albert Hall, y no hay más que verle la cara para saber cómo lo disfrutó. Aunque no todo lo que ha hecho me gusta, siempre me ha parecido un superclase, y no solo como guitarrista. También como vocalista y pianista. También estoy repasando a Leon Rusell, Gary Brooker, Jim Capaldi, Joe Brown…

Los Estanques: “Estamos encantados con las críticas, pero preferimos que el público disfrute”

Van por el cuarto álbum. Todos buenos. Ninguno ha pasado desapercibido, más bien han ido generando una creciente atención a cada entrega. ¿El motivo?, su orfebrería pop de aire progresivo e intensidades cambiantes, grabada con atención al detalle y plasmada con energía en llamativos directos. Son muy versátiles tocando, jóvenes experimentados y buenos contadores de historias. Además no le hacen ascos al humor. Son Los Estanques, más que una propuesta ‘retro’ al uso, una banda contemporánea que actualiza discursos musicales aún vigentes, pero procedentes de otras épocas. Heredan la atención al detalle y el gusto por lo orgánico, aplicando los medios de difusión actuales y su condición de jóvenes en este cambiante inicio del siglo XXI. Les lanzamos unas preguntas porque vienen a Murcia a tocar.

 

Vuestro último disco, ‘IV’, fue editado el verano pasado (tras el famoso robo del ordenador y disco duro previo), con todo esto de la pandemia encima. ¿Cuáles eran vuestras expectativas y cuáles se han cumplido?
Intentamos no pensar mucho en las expectativas y simplemente disfrutar del proceso y de cómo vaya ocurriendo, por supuesto todo lo bueno que pase con algo a lo que le hemos puesto tanto esfuerzo y cariño será muy bienvenido.

Sí, mejor vivir al día en esta época con tanto imprevisto y encierros intermitentes. Aunque si hay que estar encerrado, mejor rodeado de instrumentos. A estas alturas, se intuye que sois animales de estudio, ¿qué es lo que más disfrutáis del proceso?
Siempre mejor rodeados de instrumentos. Componer es la parte que más disfrutamos pero todo tiene su punto.

Ya habéis contado en varias ocasiones la historia del robo del ordenador en entrevistas y demás. Aparte del disgusto, ¿le sacasteis algo positivo al hecho de tener que regrabarlo todo?
Sí, superar las zancadillas que te pone la vida te hace más fuerte, o eso creemos. Además nos gusta pensar que han quedado mejor de cómo estaban, a pesar de que hay dos que no regrabamos ‘Inés Moral’ y ‘Niño soy’.

Los cuatro discos han sido recibidos con los brazos abiertos por parte de los medios de comunicación especializados. ¿Os sentís más un grupo de crítica que de público?
Estamos encantados con las críticas recibidas pero preferimos que el público disfrute de lo que hacemos.

Vuestras canciones son historias en miniatura, muy al estilo de CRAG, Vainica Doble… Siempre han sido así. Todo lo opuesto a una ópera rock, por ejemplo. Pero en este disco hay cierto aire conceptual entre todas. ¿Está en vuestra cabeza hacer, algún día, el ‘Tommy’ de Los Estanques?
Sí, se llamará ‘Jerry’ (carcajadas). El ‘Tommy’ es un discazo, ojalá algún día hagamos algo la mitad de bueno.

 

 

Además del costumbrismo y cierta poética de la rutina, el humor también tiene cabida en vuestras canciones. Y puede ser tentador, visto el tirón de canciones como ‘Soy español, pero tengo un kebap’ ¿Tenéis líneas rojas para mantener la sutileza y no caer demasiado en el chiste, o vais sin filtro?
Hablando de humor no tenemos línea roja pero hablando de amor no hay quien nos coja.

¿Cómo lleváis lo de ‘enebrar la aguja’ con los bares de copas cerrados?
Llevamos hecho siete tapetes, así que ni tan mal.

Si no llevamos mal la cuenta, os vimos en Murcia por primera vez en septiembre de 2019, con motivo del festival Lemon Pop. ¿Os dio tiempo de conocer la ciudad? ¿Hubo algo que os marcara para siempre (para bien o mal)?
Recordamos ese concierto con mucho cariño pero no pudimos visitar la ciudad de día. Deseando volver pronto.

Algo que empezó como una especie de ejercicios de práctica, se ha convertido en uno de los contenidos más interesantes en la maraña actual de las redes sociales: los vídeos en Instagram de Iñigo. Desde ponerle música a una canción de Karina a sorprendentes colaboraciones con Alma o Roberto Cubero. Cuéntanos más detalles sobre esta serie de vídeos.
Son vídeos que hago en una sesión, desde llegar con una idea o a veces incluso nada hasta acabar en 12 horas con el video montado y subido a Internet. Todo grabado en directo y lo que prima es la naturalidad y la espontaneidad de cada uno de los que participamos en él. Además estamos conociendo unos músicos muy interesantes y me parece una muy buena forma de compartir música tal y como está ahora mismo la situación.

En estos tiempos de restricciones se ha complicado más aún lo de darse a conocer en el mundo de la música. Los formatos de comunicación digitales, con las redes sociales al frente, han tomado más importancia incluso de la que ya tenían, encumbrando a nuevos nombres, ya sea por suerte/casualidad o por el buen trabajo de los equipos de comunicación. Aprovecha este hueco para mencionar 5 grupos/artistas que merecerían viralizarse según tu opinión.
Malcolm Scarpa
Jon Bap
Ombligo
Alpargata
Alien Tango.

Alguno  teníamos ya en el radar, otros los apuntamos. Encantados de charlar con vosotros.
Muchas gracias por la entrevista, un placer. Un saludo para todos los lectores.

 

 

Againsters: “Esa cosa indefinible que tiene el punk que te llena de endorfinas”

Si publiqué ayer una entrevista a Jipis Atómicos que iba destinada originalmente a Againsters, salvo alguna cosa, ¿no iba a publicar hoy la entrevista original, aunque sea del pasado mes de junio, que rescató Jordi ‘Unclu’ de algún lugar en el limbo entre su ordenador y mi correo electrónico? Las circunstancias han dado lugar a que casi 10 meses después preguntas y respuestas sigan vigentes…

Sois gente curtida en mil batallas musicales, habiendo pasado por bandas tan míticas como Mostros (Macky, voz), Budellam (Jordi, bajo), Subterranean Kids (Boliche, batería) o E-150 (Beni, guitarra), por mencionar solo algunos ejemplos en vuestros más de 20 años, o incluso más de 30 en algún caso, de trayectoria. En activo además en varias bandas algunos de vosotros cuando decidisteis formar esta nueva banda que finalmente se llamó Againsters. ¿Qué empuja para que os sigáis embarcando en nuevas aventuras y además compaginando varias a la vez?
Macky: Creo que hay cierta pulsión irresistible que te acaba llevando otra vez al local de ensayo. Yo voy bastante a mi bola y me apunto a bombardeos varios, y tenía muchísimas ganas de volver a tocar en una banda después de bastante tiempo de “sólo” hacer colaboraciones esporádicas en discos de otra gente o estar muy centrada en mis giras como road manager y mi spoken word. Pero me sigue pareciendo un milagro, como bien apuntas, coincidir a esta altura del campeonato con gente que, sólo por el rango de edad y sus correspondientes responsabilidades, tiene trabajos, familias y bandas aquí y allá, y aún tiene ganas de meterse en un sótano mal ventilado dos veces por semana. Si hay algo que nos “empuja”, creo que es esa cosa indefinible que tiene el punk rock que te conmueve, te acelera, te divierte y te llena de endorfinas. Y ya sabemos que el resto de la vida diaria tiene poco de eso, a menos que la hagas girar alrededor del punk rock, claro.
Unclu: Al principio todo fue culpa de nuestro amigo Edorta. Quedamos un día los cuatro y el amor floreció entre nosotros a la primera. Y aquí estamos. Lo raro hubiera sido que hubiéramos coincidido en el gimnasio o en clase de yoga, pero para punkrockear siempre estamos listos.

A pesar de todo, se podría decir que formáis parte de ese tipo de personas sospechosas habituales para estas cosas, siempre activas, ya sea tocando, organizando conciertos, diseñando, conduciendo furgonetas… Si bien, al menos visto desde la distancia, sorprendió el caso de Beni (guitarra), que había dicho en varias ocasiones que se había acabado lo de tocar en bandas para él tras haber pasado por multitud de ellas, como E-150, Kissin’ Cousins, Fix Me o The Urgent Kicks. Y sin embargo, creo haber leído en alguna parte que tuvo un papel principal en la formación del grupo. ¿Cómo fueron los comienzos de Againsters?
Macky: Sí, en mi caso lo de conducir furgonetas empezó muy naturalmente por ser la que menos bebía en bandas y pandillas, por disfrutar de conducir llueva o truene y por una tendencia a la alegría tonta en cuanto me pongo al volante. Todo ello dejó claro que podía ser una salida laboral disfrutable y además una solución a la precariedad a la que parece obligarte el sistema y el mercado cuando pasas de los cuarenta. Luego también está comprobado que todas las tareas periféricas de estar en una banda me producen gran placer (diseñar carteles y portadas, montar bolos y giras, la parte de comunicación, etc.). Creo que el resto de la banda también disfruta en mayor o menor medida de toda esa mandanga, o al menos se ha visto en el brete de encargarse de ello en algún momento. Ya Beni te contará, si quiere, por qué ese alejamiento de las bandas y por qué ese retorno, pero sí que fue él quien nos azuzó (ndr: No, pero ya contestaron Jipis Atómicos por él ayer). A pesar de conversar en redes desde prácticamente la época del MySpace y los foros, yo a Beni lo había visto en persona una vez, y muy recientemente. Era al que menos conocía de los otros tres. El comienzo de Againsters fue también a través de las redes: hora del desayuno sentada en la furgo, un colega me avisa de que habían colgado una foto de Mostros en un grupo de Facebook sobre bandas punk con chicas, yo reboto la foto, otro colega comenta que cuándo vuelvo a cantar, yo comento una chorrada de que ya haré una banda un día de estos y sigo conduciendo, que estaba de gira por ahí. A la hora de comer paro en una gasolinera, monto mi picnic, miro el móvil y había cuarenta comentarios. Beni dijo: “venga, hagamos esa banda. Unclu y Bolo, ¿os apuntáis?”. Estos dijeron que sí y de repente teníamos banda nueva y fecha fijada para el primer ensayo en los comentarios de un post de Facebook. La mandíbula todavía la tengo por los suelos. Fue probablemente la mayor alegría que tuve en 2019.
Unclu: Es que mis últimos 35 años han girado alrededor de todo esto, forma parte de mi vida: música, conciertos, radio, etc. No sé hacer muchas cosas más, así que la propuesta de tocar con estas tres bestias del punk rock me sedujo mucho y me hizo una ilusión tremenda. Lo estoy pasando bomba con ellos, además yo toda la vida he tocado con la misma gente del pueblo, La Roca del Vallés, y esto es una nueva e interesante manera de hacer las cosas, diferente de como las había hecho siempre.

Da la sensación de que todo ha ido muy rápido para esta banda, al menos hasta la llegada de la pandemia, pasando apenas un año entre el primer ensayo y la publicación del EP de debut el pasado mes de junio. Imagino que todo más rodado y hay pasos que directamente se saltan cuando se acumula tanta experiencia. ¿Cuál es vuestra visión al respecto?
Macky: ¿Te parece? Yo tengo la sensación de que, en un año (casi dos ya a día de hoy), en cualquier otra circunstancia, hubiéramos dado veinte bolos. Evidentemente la coyuntura es la que es, pero el ejercicio de aceptación que se nos pide en este momento, con todas las ganas y la furia, es bastante fuerte. Lo de la publicación del disco sí que es un gran paso, y fuimos afortunados de tener tantos sellos locales que quisieran colaborar. Volviendo al tema de directos, teníamos programados varios shows muy chulos que se nos han ido cayendo por la pandemia, y eso me deja la sensación de estar un poco coja. Que llevemos casi dos años, tengamos un vinilo en la calle y hayamos dado un solo bolo (en octubre de 2019) me da ganas de gritar por dentro. Pero bueno, tengo cierta tendencia al dramatismo también.
Unclu: Lo de la pandemia ha sido una putada para el grupo. Ya teníamos varios conciertos programados, varias propuestas más, el disco en la mano y se ha ido todo a la mierda. Eso sí, nos hemos centrado en hacer nuevos temas, pero eso de no poder salir del local a tocar nos ha jodido bastante, y tal como van las cosas no te extrañe que tengamos el LP grabado sin haber podido aún tocar en directo otra vez.

Como ya es habitual en el punk actual, hasta 10 sellos se han unido para la publicación de vuestro ep. ¿Se ha convertido en una práctica imprescindible y que os hayáis visto obligados a buscar o son a veces los propios sellos los que se ofrecen porque no quieren dejar de formar parte de determinados proyectos?
Macky: Sí, yo creo que a menos que vengas con un presupuesto holgado de serie o tengas algún tipo de sponsor o padrino, prensar un vinilo cuesta mucho dinero, y ninguna banda que recién empieza puede permitirse eso. Es verdad que algún que otro sello se ofreció, como tú dices, para no perdérselo. Para ello desde luego fue inestimable la influencia y experiencia de mis compañeritos de grupo, que seguro que tendrán más que contar sobre el particular. Yo soy la chica nueva en la escena catalana.
Unclu: La verdad es que a todos los sellos que les propusimos si querían sacar el disco aceptaron encantados, y a lo tonto lo que quería ser una tirada de 300 copias se ha convertido en una tirada de 650 copias. Como dice Macky, hoy en día hacer una tirada grande con solo un sello es complicado y más para un grupo nuevo que no ha tocado aún en directo, así que el sistema este de colaboración de varios sellos es estupendo y hace también que el disco este repartido por todo el estado o incluso Francia.

Habéis incluido en el EP una versión de un clásico del rock australiano de los 70, ‘Erotic Neurotic’ de The Saints. Si me pongo en vuestro papel, me parece complicado lo de ponerse de acuerdo para tocar versiones, más aún para grabarlas. Así que me pregunto, ¿por qué esta en concreto?
Macky: Ah, podríamos hacer 300 versiones si Beni no nos sujetara un poco, jajajajaja. Unclu y yo tocaríamos casi cualquier tema, nos gusta todo. A Bolo suelen gustarle más rápidos y que le planteen algún desafío. Los cuatro compartimos bandas fetiche, e hincharse a covers ha sido siempre el casillero uno de las bandas que se juntan a tocar por primera vez. Y sí que es complicado ponerse de acuerdo con cuál queda y cuál no. Por suerte tenemos ya unos cuantos temas propios, que surgen generalmente de un riff de Beni, y cada vez los covers ocupan menos espacio en nuestro repertorio. Aunque tocamos muchos en el ensayo porque nos divierten. No te diremos cuáles para no joder la sorpresa, si es que podemos volver a tocar. Creo que grabamos esa porque era corta y extremadamente divertida de tocar, en plan “si nos queda bien, la incluimos”. Era más un comodín que otra cosa. Y quedó porque, bueno, es un temazo y creo que también la pudimos llevar con éxito a nuestro terreno.
Unclu: Yo creo que hicimos esa porque sigue mucho la línea de lo que hacemos con el grupo. A mí me encanta como ha quedado, tiene una energía de la hostia. En el ensayo es un continuo de tocar versiones y probar cosas, luego ya veremos cuales se harán en directo, pero es divertido hacerlas, destensa y relaja las horas de ensayo, además estos cabrones se las saben todas. Aunque yo no estaré contento del todo hasta que hagamos una de Wilson Pickett, jajajaja.

Ibais a tocar, por mencionar un concierto concreto, en el festival Summer Blast de Barcelona en 2020, que finalmente se aplazó, como tantos otros eventos en los últimos meses por la pandemia. Luego habéis retomado los ensayos en varias ocasiones, pero sin poder volver a los escenarios. ¿Os planteáis la posibilidad de volver a actuar en directo en breve?
Unclu: This is Badalona, not Barcelona, jajaja. El Summer Blast era en el Estraperlo. Después de 3 meses sin vernos, confinados en casa, a la que pudimos volvimos a los ensayos de cabeza. Además yo con más ganas, pues los días de ensayo me libro de ir a caminar 5 kms, jajajaja.
Macky: Sí, ni bien desescalamos. Durante los primeros 3 días de reapertura de las áreas sanitarias de Barcelona durante la desescalada quedamos para ensayar 2 veces. Teníamos un mono bestial. Por supuesto nos morimos de ganas de tocar, pero no depende de nosotras ahora mismo y hay que hacer las cosas bien porque hay algo más importante en juego.

Aunque las nuevas generaciones se decantan en muchos casos por estilos de reciente esplendor, otros como el indie o el rap aguantan el tirón. Sin embargo parece que en el caso del punk cada vez es más difícil el relevo generacional. ¿Cómo veis esto desde vuestra perspectiva? ¿Conocéis gente que esté formando en la actualidad su primer grupo y este sea de punk?
Macky: No sé si primer grupo. En este caso, tener una edad es una putada, porque te diría que hay un montón de ‘gente joven’ haciendo punk y, claro, quizás esos jóvenes tengan veintiséis años, no dieciséis. Sí que he llevado de gira a veinteañeros que hacen punk, como Ratpak, ahora ya desactivados. Pero haberlos, haylos.
Unclu: Bueno, a lo mejor no hay tantos como hace años, pero vaya, aquí en el pueblo hay dos grupos de chavales que hacen punk/rock/metal y ninguno de ellos tiene ni 18 años. Sí es cierto que en los conciertos de punk se ve poca gente jovencilla, pero siempre ha sido un estilo bastante minoritario, no nos engañemos.

Para acabar, ¿cuál es el secreto para ensayar un sábado por la mañana después de haber hecho un desayuno comunal comiendo como si fuera la hora de la comida?
Macky: Que respondan los señores. Debe ser algo del país. Yo en esos casos sólo me clavo un té con leche y una tostada, que luego tengo que berrear y, si no, regurgito.
Unclu: No hay nada más bonito en esta vida que un buen desayuno, por supuesto compartido con los amigos. Es uno de mis vicios, los findes desayunar de ‘forquilla’ como han hecho toda la vida los payeses el día del mercado, y a la gente mayor y sabia se le tiene que hacer caso siempre.

Jipis Atómicos: “Aún quedan personas con las que es gratificante compartir cosas”

Recuerdo aquella vez que descubrí que un periodista musical profesional había cogido la nota de prensa de una artista, le había cambiado el nombre de la misma y cuatro cosillas más y lo había publicado en un periódico para otro grupo. Viendo el panorama, ¿no iba a coger yo una entrevista que envié hace algunos meses a mis amigos de Againsters y que finalmente no se publicó y se la iba a mandar con cuatro retoques a los también amigos Jipis Atómicos, que acaban de publicar en CD y cassette su debut, ‘Paz, amor y plutonio’? Lo de contestar lo que ellos quieran o lo que piensen que hubieran contestado Againsters dejo que lo decidan Guelo, Moncho y Peter…

Sois gente curtida en mil batallas musicales, habiendo pasado por bandas tan míticas como A Palo Seko, Chickenman, Ketchoop, Moloko Plus, Nitropollo, Culandra o Aceswords, por mencionar solo algunos ejemplos en vuestros más de 20 años de trayectoria. En activo además en varias bandas algunos de vosotros cuando decidisteis formar esta nueva banda que finalmente se llamó Againsters Jipis Atómicos. ¿Qué empuja para que os sigáis embarcando en nuevas aventuras y además compaginando varias a la vez?
Moncho: Yo de pequeño me di un golpe, creo que es eso. Supongo que tendrías que preguntarle a un antropólogo por qué las tribus ancestrales tocaban el tam tam… Será insatisfacción perpetua, hedonismo, ganas de dar la nota, ¿quién sabe? Me inclino por pensar que aún quedan personas con las que es gratificante compartir cosas. En este caso hacer canciones, y si de vez en cuando alguien te dice que le gusta lo que has hecho y te invitan a un calimocho en un tugurio apestoso, joder, eso es la vida.
Guelo: En el caso de Jipis, además, el propósito es bien claro: vernos. Es un grupo-excusa para que nosotros tres, que casi no nos veríamos si no fuera por la banda, nos veamos. Y espero que me dure mucho tiempo, siempre que no me quite tiempo para Culandra, que es lo que mantiene mi estatus económico.

A pesar de todo, se podría decir que formáis parte de ese tipo de personas sospechosas habituales para estas cosas, siempre activas, ya sea tocando, organizando conciertos, publicando fanzines… ¿Cómo fueron los comienzos de Jipis Atómicos? Por cierto, ¿a vosotros os sorprendió lo de Beni (guitarrista de Againsters), después de haber dicho en varias ocasiones que se había acabado lo de tocar en bandas para él tras haber pasado por multitud de ellas, como E-150, Kissin’ Cousins, Fix Me o The Urgent Kicks?
Moncho: ¿Los comienzos? Sencillos, una vez que convencimos a Peter de que tocara con nosotros todo lo demás eran flecos sin importancia. Peter es una persona que tiene la capacidad de generar una onda expansiva de positividad mucho más poderosa que la que por ejemplo generaría Aznar en sentido inverso. No conozco tanto a Beni como para opinar seriamente, pero supongo que si de verdad quieres dejar de tocar tienes que hacer como Juanfer de Moloko Plus: poner un anuncio en Wallapop de “regalo bajo al primero que venga a por él” y no arrepentirte.
Guelo: Es lo que decía antes. Moncho me dijo que quería montar una banda para verse con Peter y yo dije “me apunto” (un poco pensando en que aquello no progresaría… y mira). Moncho nos forzó a ensayar por la mañana y en los locales más próximos a su domicilio y lo demás es historia. En cuanto a lo de Beni, anda que no hemos oído todos eso de “no vuelvo a beber nunca más” y al finde siguiente se vuelve a beber con más sed, si cabe. Con las bandas creo que es algo parecido.

Incluso habiendo sufrido estos ineludibles tiempos de cuarentenas y distanciamiento social, da la sensación de que todo ha ido muy rápido para esta banda, pasando muy poco tiempo entre la formación y la publicación de vuestro debut. Imagino que todo más rodado y hay pasos que directamente se saltan cuando se acumula tanta experiencia. ¿Cuál es vuestra visión al respecto?
Moncho: En realidad no creo que sea cuestión de experiencia, sino más bien de tiempo. No hay duda de que el confinamiento y el hecho de que hoy en día con 2 cacharros muy sencillos puedas componer cosas en casa (a ver, con todo el respeto para el verbo ‘componer’) ha facilitado mucho que hayamos podido preparar este y casi la mitad de otro ‘disco’ en un tiempo bastante breve.
Guelo: Bueno, y que Moncho ha estado disparado haciendo temas en los primeros meses de pandemia. En lo que otros hacían pan de masa madre, ejercicio, o vídeos de coña con rollos de papel higiénico, Moncho dale que te pego haciendo temas. Peter y yo a remolque, como siempre. Nos mandaba deberes y nosotros… pues cumpliendo regular. También depende, creo, un poco de lo perfeccionista que seas y de lo que te importe o no eso de “no, aún no estamos preparados para grabar/tocar”. Nos surgió la oportunidad de grabar unos cuantos temas con Paco Daytonas en Navidad y la aprovechamos, aunque no tuviéramos los temas superpulidos.

Es habitual en el hardcore punk actual que multitud de sellos se unan para la publicación de discos. A veces parece que se ha convertido en una práctica imprescindible y que incluso son los propios sellos los que se ofrecen porque no quieren dejar de formar parte de determinados proyectos. Sin embargo vosotros habéis optado por autoeditarlo. ¿Por qué?
Moncho: Sinceramente, después de tantos años a mí no me pareció que hiciera falta esperar a que un montón de gente se decidiera. Si de verdad queremos que se vaya todo a la mierda no nos puede pillar debatiendo. No nos hemos atrevido con el vinilo, que tienen un precio que roza lo obsceno… y sí, a todos nos hace ilusión ese formato, pero a veces la lógica es buena consejera: vinilo en tiempos de pandemia, sin conciertos, pfff. Las ediciones en CD son baratas y casi imposibles de vender, pero pesan poco y siempre puedes regalarlos con unas camisetas más o menos majas.
Guelo: Y además un poco por acelerar y no dejar que la grabación se enquiste esperando la edición en vinilo, juntar sellos, decidir la portada… Aunque bueno, la nuestra nos la hizo el gran Pietro Foller y pocas discusiones hubo al respecto.

Habéis incluido en el ep una adaptación de un clásico del punk rock, ‘I love to hate’ (‘Me gusta odiar’) de Screeching Weasel. Si me pongo en vuestro papel, me parece complicado lo de ponerse de acuerdo para tocar versiones, más aún para grabarlas. Así que me pregunto, ¿por qué esta en concreto?
Moncho: ¿Por qué “I love to hate”? Seguramente porque nos salió mejor que ‘Valium Housewife’ de Sofa Head, que es la otra que probamos. Y el mensaje era muy agradable y positivo, por supuesto.
Guelo: A mí, de hecho, me mola bastante más ‘I love to hate’. Y no soy yo mucho de versiones ya, a pesar de los karaokes de 7 Seconds que hacíamos con Ketchoop. Ahora lo que me apetece es hacer temas nuestros y tocar solo eso. Tenemos tanto que ofrecer al mundo, tanto talento, que no podemos gastar tiempo en tocar cancioncitas de otros.

Dadas las circunstancias, creo que aún no os habéis estrenado en directo. ¿Os planteáis la posibilidad de actuar en directo en breve?
Moncho: ¿Tocar en directo? Por favor, ¿cuándo? ¿Dónde? Supongo que eso será un gran día. Puede que además alguien pueda cantar los temas mientras los tocamos y será una sensación bastante inusual y divertida.
Guelo: Ojalá, aunque ahí yo peco un poco de aguafiestas y las poquísimas oportunidades que han surgido de tocar por los alrededores de Madrid (que son casi nulas), he pedido rechazarlas por ser en lugares cerrados. Igual peco de excesivamente prudente, pero creo que gente como nosotros, con una legión de seguidores que sigue nuestros pasos y trata de imitarnos (en lo que pueden, claro, hasta donde llegan), tenemos que dar ejemplo. Todos unidos (detrás de los líderes de Jipis, claro) saldremos de esta.

Aunque las nuevas generaciones se decantan en muchos casos por estilos de reciente esplendor, otros como el indie o el rap aguantan el tirón. Sin embargo parece que en el caso del punk cada vez es más difícil el relevo generacional. ¿Cómo veis esto desde vuestra perspectiva? ¿Conocéis gente que esté formando en la actualidad su primer grupo y este sea de punk?
Moncho: El punk es de abuelos y punto. Aunque una vez en un concierto en una okupa en Madrid vi varios jovenzuelos muy animados. Eran rollo cresta y tal, pero joder, si con 18 años ya estás contemporizando, mal vamos. De todos modos, respecto a mi esperanza en cualquier cosa que apunte al futuro me remito a Eskorbuto y la teoría de la sanación mediante plutonio.
Guelo: Yo conozco contadísimos casos. Para empezar porque en realidad, no conozco jóvenes: no me junto con ellos, no sé qué hacen. Yo soy un viejo y hago cosas de viejos. Igual tienen miles de bandas y tocan en sus lugares secretos cuando yo ya me he quedado dormido en el sofá viendo A3Series, quién sabe. Sí he visto un par de bandas los últimos años con jovencitos… yo qué sé, Bonestorm de Catalunya, que me gustaron mucho, pero poco más.

Para acabar, ¿cuál es el secreto para ensayar un sábado por la mañana después de haber hecho un desayuno comunal comiendo como si fuera la hora de la comida? (Sí, esta iba para Jordi Garrotada Smith de Againsters, pero siendo Guelo otro gran titán de los platos consistentes y además compañero de Jordi en Culandra, seguro que me la puede contestar igual o mejor)
Moncho: Lo que haga Jordi Garrotada siempre es una referencia. Eso sí, estética, que yo me decanto más por una tostada con aceite de oliva y ajo.
Guelo: No llego a la altura, no cumplo los preceptos del maestro Unclu. Para empezar, aunque me avergüence confesarlo, me ducho antes de desayunar, algo que está completamente prohibido según Jordi. Y luego que, si tengo tiempo, me gusta desayunar huevos revueltos y tostadas. Y encima, en Madrid no es fácil encontrar sitios con “esmorzar de forquilla”, que estén a mano para luego ir al ensayo… Un desastre.

iou3R: “Con la edad nos sentimos más incómodos con lo aprendido”

Lo que empezó como un divertimento paralelo a su actividad con (lo:muêso) de Juanma Medina y Raül de los Ríos, en el que intentaban flirtear con la electrónica, acabó convertido en su proyecto principal en 2017, una vez finiquitada su anterior banda. Borrón y cuenta nueva, con un backline totalmente renovado y desconocido para ellos empiezan a experimentar, dejando las ideas fluir y buscando nuevas formas de trabajarlas; incorporan sintetizadores modulares y definitivamente iou3R comienza a cobrar sentido. Con la incorporación al grupo de Karlos Navarro, también componente de (lo:muêso), se completan las piezas del proyecto, pero la evolución del mismo no ha cesado en ningún momento. Hace unas semanas lanzaban su segundo trabajo, ‘La Serp EP’, una excusa perfecta para hacer una rápida retrospectiva.

Uno de los clichés sobre los músicos de rock es que con el tiempo se acomodan, suavizan sus propuestas y van a haciendo cada vez música más “amable”. Y aquí os tenemos a vosotros, que habéis evolucionado desde el indie, el noise y el post hardcore con (lo:muêso), vuestra anterior banda, en la que ya había buenas dosis de experimentación, hacia el ambient, el spacerock, el krautrock y la experimentación sonora en general y habláis de trabajar más con el concepto de pasajes y ambientes que con la idea tradicional de canción. ¿Qué es lo que no habéis entendido?
Juanma: No hemos entendido nada de nada. Pensábamos que con la edad nos volveríamos folkies y aprenderíamos a hacer canciones geniales con tan solo una guitarra acústica y algo de percusión. Vamos, el backline justo y necesario para que cupiese en un maletero estándar de un coche… pero no, con la edad nos sentimos más incómodos con lo aprendido y más curiosos con nuevas formas de trabajar. Nos gusta y motiva mucho poder trabajar el concepto de canción de una manera diferente a lo que íbamos haciendo. Con ‘Escornalbou’ intentamos explorar la improvisación con un guion mínimo. En ciertas partes de la pieza uno de los tres es quien lleva la “batuta” y los demás lo siguen esperando un gesto o movimiento para pasar a la “siguiente pantalla”. Con ‘La Serp EP’ hemos aprendido a componer a distancia. Nos enviábamos ideas por mail y las íbamos evolucionando hasta volverse los temas que conforman el EP. Y el próximo trabajo que editaremos son Synth Vicious… bueno, habrá una entrevista, ¿no?

Acabáis de estrenar el ep ‘La Serp’, vuestro segundo trabajo. Como adelanto, fue presentado con un vídeo de la canción que da título al ep, que se estrenó además en el Lavs Festival Mataró (Laboratorio de Arte Visual y Sonoro). ¿Qué importancia tiene lo visual, lo gráfico, en la obra de iou3R?
Raül: Tiene mucha importancia. El artwork de ‘Escornalbou’ estaba lleno de simbología y el de este EP es claramente una declaración de principios. Uno de los objetivos que nos marcamos con iou3R era el de acompañar los directos con imágenes. Es algo que aún no hemos llevado a cabo, pero estamos en ello. El video de ‘La Serp’ nace de esa idea, funciona como clip promocional, pero también será parte visual de los conciertos. Actualmente ya estamos trabajando en imágenes para el próximo álbum.

Lo publicáis bajo vuestra propia etiqueta, Lapena Distel, en una edición en CD limitada a 50 copias, cada uno con portada distinta hecha a mano. Imagino que en estos tiempos de plataformas y descargas digitales en esto hay más de simbolismo y romanticismo que cualquier otra cosa, ¿no?
Raül: Sobre todo de realidad. Nuestro proyecto es diminuto y nuestro público va poco más allá de la gente que puede venir a vernos a un concierto. No es una cuestión de exclusividad de la edición. La gente nos escuchará en sus dispositivos digitales, y hacer una edición así de especial tiene mucho de agradecimiento a la militancia. Nuestra idea era que solo iba a estar disponible en los directos. Las circunstancias hacen que de directos, pocos, así que decidimos que se pudiera conseguir vía Bandcamp o parándonos educadamente por la calle.
¿Lo de Lapena Distel? Queríamos ver qué pasa cuando has de controlarlo todo. Pero seguimos en nuestra idea de trabajar con el mayor número de sellos posible.

Remontémonos a vuestro debut, ‘Escornalbou’, un álbum instrumental, pensado como una única pieza de 30 minutos, creada en directo, sin nada decidido de antemano, grabada en una sola toma y con la mente en su puesta en escena, pero dividido en 6 movimientos cuyo orden puede variar en directo. Lo definíais como “un ejercicio sonoro donde poco importan las etiquetas y en el que los diferentes instrumentos y samplers se utilizan como recursos narrativos”. ¿Cómo ha evolucionado iou3R y cómo se nota esto en ‘La Serp’ desde este anterior trabajo o incluso desde vuestros comienzos de experimentación electrónica?
Raül: Las sonoridades de ‘La Serp’ ya las manejábamos mucho antes del concepto de ‘Escornalbou’. Hasta este EP era algo muy libre que discurría como una transición entre dos pasajes del directo. No sé si hablaría de una evolución o de retos autoimpuestos en la banda. En ‘Escornalbou’ componíamos de una manera, y ahora lo hacemos de otra totalmente opuesta, no queremos repetir fórmulas, todo tiene que ser siempre nuevo para nosotros y nunca un problema. Los tres temas que parecía iban a ser el núcleo duro de nuestro próximo disco quedaron anulados por sus ramificaciones. Todo va muy rápido. Ha habido un proceso de desaprendizaje considerable.

Durante los últimos meses de confinamiento y desescalada se han gestado y publicado varios recopilatorios en los que habéis participado con canciones inéditas. De estos, me gustaría destacar, por afinidad, ‘Dràstik Punkaires’, el recopilatorio publicado por L’Arcada Koncerts para financiar la reforma de su sede en Granollers en el que han participado más de 70 bandas. Vosotros compusisteis ‘Tout Le Dràstik’ expresamente para la ocasión. Volem més canya?
Juanma: Sin gente como Arni de Dràstik los grupos estaríamos perdidos. Son gente que dinamizan espacios, ciudades y dan salida a propuestas menos convencionales. Siempre que podamos apoyaremos y contribuiremos a todas las acciones de gente/colectivos como el suyo. Una persona que sin haber escuchado un tema nuestro nos ofreciera una fecha para tocar… es que lo tienes que querer y apoyar por narices. La canya que no pari mai!

Curiosamente, habéis grabado una nueva versión de la canción anteriormente mencionada para ‘La Serp’. ¿Y eso?
Juanma: Cuando estábamos componiendo ‘Tout le Dràstik’ hicimos dos pruebas de canción, una con guitarras y otra sin ellas. Nos pareció super curioso cómo podía cambiar el tema y los matices de una versión y de otra. Cuando estábamos confeccionando el tracklist de ‘La Serp EP’ Raül nos propuso al resto incluir la versión sin guitarras en el EP y después de escucharlo de tirón lo vimos muy claro, tenía que estar. Además, de esta manera, el tema que hay en el recopilatorio sigue siendo exclusivo y podemos dar salida a las dos versiones de ‘Tout le Dràstik’.

Otro de los recopilatorios en el que habéis participado es un disco de versiones de Yo la tengo, publicado por Edita la servidumbre, el sello especializado en cassettes asociado a la tienda de discos barcelonesa Ultra-Local Records. La idea nace a partir de una convocatoria realizada en el programa de radio Hip-Hip Ultra, también asociado a la citada tienda. Las circunstancias actuales y la amplia respuesta a la propuesta por parte de las bandas lo han dejado en pausa, pero tengo entendido que había intención de llevar esto mucho más allá de un simple recopilatorio en Bandcamp, ¿no?
Raül: Creo que en un principio la idea era editarlo en modo físico, pero el aluvión de versiones lo hizo imposible. Paralelamente a esto se quería hacer una presentación, o bien con los grupos tocando en directo en el programa de radio, o en una sala. Cosa más imposible aún dadas las circunstancias. Pero aún no han renunciado a nada… Yo La Tengo nos encantan, así que hemos disfrutado mucho con el recopilatorio.

Sigamos hablando de versiones. Ya con (lo:muêso) grabasteis una magnífica adaptación de ‘Mistery’ de Wipers, en vuestro Bandcamp hay una carpeta titulada ‘VRSNS’, en la que de momento solo se puede escuchar una de ‘Isolation’ de Joy Division, pero se puede leer también “covers for fun”. ¿Es algo que vayáis a convertir en costumbre? ¿Os sirve como puente con el que conservar el vínculo con vuestro pasado musical y con la etapa de (lo:muêso)?
Karlos: Hacer versiones de bandas que nos gustan es algo que va con nosotros desde el principio. Un principio que se remonta a mucho antes de (lo:muêso). Yo no creo que el hecho de hacer versiones tenga una relación consciente con mantener un vínculo con el pasado. Es algo que nos ha gustado siempre y que nos sigue gustando. A mi modo de ver, cuando surge una propuesta de versión y por nuestra manera de trabajar, se establece un nuevo reto. Un reto personal a la vez que para el grupo. En nuestro caso, versionar canciones forma parte de nuestras inquietudes comunes por descubrir y disfrutar experimentando. La intención es seguir haciendo versiones, siempre bajo la premisa de que no es una obligación, es más bien un capricho. Evidentemente, las compartiremos con los y las fanes en la carpeta titulada ‘VRSNS’.

Otra curiosidad de vuestro Bandcamp es que tenéis subidos varios conciertos completos, incluido vuestro debut en el AMFest de 2018. ¿Es una cuestión más de casualidad o de premeditación?
Raül: Nunca hacemos dos directos iguales, así que subirlos a Bandcamp tiene bastante sentido. Es cierto que cuando subimos nuestro primer concierto había sobre todo la necesidad de explicar de qué iba lo que estábamos haciendo. Es algo que continuaremos haciendo en el futuro.

Aunque no publiquéis los discos de iou3R con Aloud Music, es evidente que sigue habiendo vínculo con vuestro antiguo sello. Como hemos dicho, vuestro debut fue en el AMFest, festival impulsado por este sello, y ahora Sergio Picón, su capo, ha masterizado 2 de los 4 cortes de ‘La Serp’ en su Siete Barbas Estudio. ¿La familia que crece unida permanece unida?
Karlos: En la organización del AMFest del 2018 además de Aloud Music como cabeza impulsora, colaboró la gente de Befaco, una plataforma de hardware abierto centrada en el hardware musical profesional DIY, que llevan a cabo su propia investigación electrónica, musical y artística. Suponemos que el hecho de que iou3R utilicemos instrumentos electrónicos y modulares en nuestra propuesta musical, fue la razón por la que Befaco nos invitase a tocar en el festival. En cuanto a “la familia que crece unida, permanece unida”, entendemos que estas cosas dependen de las relaciones que se procuren en cada familia. En nuestro caso, y con la familia de Aloud Music, se creó un vínculo de los que molan, y que a día de hoy, todavía nos permite tenernos en cuenta y disfrutarnos a través de nuestras inquietudes musicales.

Habladnos de thëm, el proyecto en solitario de Juanma Medina, y otros asuntos paralelos.
Juanma: Siempre todos hemos tenido un proyecto en solitario. Raül con meth14, Karlos con Las Abejas Cloro y yo antes con tick, bonitahorse y ahora con thëm… Somos culos muy inquietos. thëm es un proyecto de música drone/ambient, pero ante todo es un proyecto de aprendizaje. Cuando cae en mis manos algún modulo, cacharro-mete-ruido, software, sinte, sampler o lo que sea, intento aprender cómo hacerlo sonar e incorporarlo a mi set. A veces el resultado lo propongo a los iou3R y otros me los quedo para thëm. Actualmente estoy recopilando y retocando algunas grabaciones que he ido haciendo y me gustaría editarlo y poder tocarlo en directo.

Para terminar, otro cliché de los músicos es el del ”síndrome de Diógenes” con los instrumentos, pedales, amplificadores y demás cacharrería. ¿Se incrementa esto exponencialmente cuando pones un pie en la experimentación sonora? ¿Nunca se tienen suficientes cacharros?
Karlos: Personalmente pienso que ese “síndrome de Diógenes” que suele acompañar a los músicos, más que por una insatisfacción con lo que ya tienes, puede producirse por un incremento del conocimiento, de las ideas creativas y de las expectativas para las mismas, que te van seduciendo e inyectando la necesidad de lo que no tienes. A mí, un solo cacharro de los que utilizamos en iou3R, me tendría entretenido para toda la vida. De lo que no estoy tan seguro, es que eso me exima del “diogenesismo”.

Copper Age: “Intentamos no dejar títere con cabeza a nuestro paso”

Hace ya unos cuantos años que me crucé por primera vez con la música de Copper Age, a través de alguna lista de los compañeros de Rock Culture, y desde el inicio captó mi atención, algo que se fue reforzando con cada nueva publicación, gracias a canciones como ‘Jinete’, ‘Señores del este’, ‘Capsicum Annuum’ o ‘Monetes del espacio’, una colección de auténticos hits, sin necesidad de alejarse de los desérticos senderos del stoner rock que siempre ha practicado este trío de Cehegín. Ahora, para su segunda entrega de larga duración, se descuelgan con un disco experimental, muy extenso y completamente instrumental, un total de 78 minutos para 5 canciones, que oscilan entre los 12 y los 27 minutos, que han decidido estrenar, de forma inesperada, a través de un canal de Youtube especializado en estilos como el doom, el sludge, el stoner o el desert rock. ¡Qué hermosura Cehegín!

La primera es fácil. Stoner desde Cehegín, ¿a quién no le va a gustar?
Salva: ¿A quién no le va a gustar un stoner ceheginero romano del siglo V a. c.? ¿A quién? La verdad es que caemos bien allá donde vamos, tenemos menos enemigos de los que nos gustaría, qué le vamos a hacer. Seguramente es algo ocurra cuando vas de cara. Nosotros hacemos la música que nos sale de dentro, sin trampa ni cartón, creo que eso es algo que hace que a la gente le caigamos bien.

Acabáis de estrenar vuestro segundo largo, ‘Buerismo’, y habéis escogido una forma poco habitual, antes que en cualquier otra plataforma, el disco se puede escuchar a través de un canal de Youtube de 666MrDoom, un entusiasta de estilos como el doom, el sludge, el stoner o el desert rock afincado en Grecia, con diversos canales especializados, varios miles de discos compartidos de este modo, más de 100.000 suscriptores y un total de más de 32 millones de visualizaciones. Vuestro disco lleva más de 5000 visualizaciones en apenas 3 días. ¿No queda otra que, como vosotros mismos decís, salirse de la linde? ¿Habrá edición física más adelante?
Mateo: Siempre nos hemos arrimado a la gente que hace lo que nos gusta y creo que subir un disco en el canal de un griego que se toma la molestia de subir 5 discos de stoner cada día es precisamente eso. Para nosotros es un placer. Puede que haya edición física, pensábamos que el disco lo iban a escuchar cuatro fumaos, pero vista la acogida que ha tenido lo mismo hay que hacer algo.

No es además un disco al uso, nos encontramos ante un álbum aparentemente temático en torno a vuestro pueblo en el que os habéis decantado por canciones instrumentales de muy larga duración. No es la primera vez que hacéis algo así, hace un par de años publicasteis ‘Proyecto 24′, un single de 24 minutos. ¿Qué os ha llevado a alargar el experimento? ¿Cómo se gestiona esta alternancia entre las canciones al uso y el ‘empantane’?
Fernando: El disco era algo que teníamos en mente desde hace mucho tiempo. Llevamos juntos en otras bandas desde los 14 años, lo que más nos gusta es precisamente eso, juntarnos y tocar horas y horas, no se ha hecho difícil. ¿Cómo gestionarlo? La verdad es que no lo sabemos… Habrá que meterlo en el repertorio para algún concierto y joderle la noche a alguien.

Las publicaciones previas a este álbum fueron sendas colaboraciones con un colectivo argentino, primero en un homenaje a Spinetta y luego en un recopilatorio publicado para hacer más amena la cuarentena, siendo en ambos casos la única banda no sudamericana de la compilación. ¿Cómo surge este vínculo intercontinental?
Mateo: A decir verdad, no tenemos ni idea de cómo llegaron a nosotros. Un día encontramos un mensaje en Instagram en el que nos pedían participar en un disco homenaje a Spinetta de bandas stoner de habla hispana, pensábamos que era una broma… Para nosotros ha sido todo un honor y hemos disfrutado muchísimo la experiencia.

En alguna que otra ocasión os he visto relacionados con eventos en el que digamos que a priori no encaja un grupo con un sonido como el vuestro. No sé si es el empuje de la edad, pues sois mucho más jóvenes de lo que uno podría imaginar escuchando vuestra música. ¿Sentís una obligación de luchar para que el ruido y la distorsión ocupen espacios a los que tradicionalmente se les ha negado el acceso?
Salva: Una de nuestras máximas es tocar donde te dejen. Ocupar espacios que no son a priori los tuyos sirve para abrir camino y mostrar otros caminos. En Murcia hay más que indie y gente tocando pianicos pequeños y eso hay que demostrarlo.

Hablando de sonido, ¿seguís funcionando con amplificadores artesanales? ¿Es lo único que puede alimentar vuestras ansias de fuzz?
Fernando: Hemos pasado a los Orange y a los Sunn Beta, pero aún seguimos modificando esos amplis y dándoles nuestro toque.

Por último, ¿lo más importante es dejarlo todo hecho un solar?
Salva: Siempre intentamos no dejar títere con cabeza a nuestro paso. La gente viene a nuestros conciertos a disfrutar pero saben que también habrá algo de sufrimiento. Es nuestra marca personal.

Llueve, Capullo!: “Somos zagales vacilones de mecha corta y gran corazón”

He llegado tarde a conciertos de Llueve, Capullo!, cuando ya habían terminado de tocar, en tiendas de ropa, en ferias de autoedición, en okupas y hasta en un skate park, y lo más gracioso de todo es que, al menos en este caso, nunca ha sido de forma premeditada. Así que, en estos tiempos de incertidumbre, he decidido compensar esta ofensa involuntaria al Dr. Llueve y al Sr. Capullo, y el no haber llegado aún a verlos actuar en directo, con una entrevista. Al fin y al cabo su disco es uno de mis favoritos de la temporada. Por lo que sea.

Si Fulgencio Zurullo os dejara, ¿cómo os gustaría definiros a vosotros mismos?
Dr. Llueve: No somos otra cosa que zagales vacilones de mecha corta y gran corazón, amigos de lo oculto y de gustos sencillos.

¿Qué os ha unido más, Vistabella o Fernando Morientes?
Sr. Capullo: Morientes, sin duda. Yo llegué a Vistabella cuando ya éramos amigos. Sin el Madrid, seguramente más que sin las bandas que desde el primer momento vimos que compartíamos, a la segunda o tercera vez que nos cruzáramos nos hubiéramos liao a palos.

Me gusta pensar que no es nadie en la música murciana si no te han echado nunca de un bar por culpa de Santos o te has montado una banda con Nacho (o al menos lo has intentado). De bares a lo mejor está todavía feo hablar, así que enumerad los grupos de Nacho con los que al menos haya llegado a sacar alguna canción en el local de ensayo.
Dr. Llueve: Ese Nacho que mencionan, je je, en estas latitudes es llamado Dr. Llueve, sease, un servidor; He tocado y hecho canciones con Pepsicolos, Pelacats, Muertos de Hambre, Blandiblú, Escombros de colores, Meteorito, Kaneda, Sandía/Sol, Mamá y Dadá, Transistor, Bici Ninja y… alguno más que no recuerdo. Un besito.

Decís que ’121 goles’ es un álbum abiertamente emocional y que Llueve, capullo! es la historia de vuestra amistad. ¿Puede que, aunque nos hayan vendido otra cosa, no haya nada más punk que esto?
Sr. Capullo: Pues seguramente no lo haya, no. Más que como una estética determinada o una forma de hacer canciones, yo entiendo el punk como un vehículo expresivo en el que tienen cabida nuestras emociones más viscerales, ya sean positivas o negativas, todo lo que vaya de sentirte vivo. Y yo pocas veces he sido tan consciente de estar vivo como cuando toco con mi compadre el gorras.

Las referencias al Real Madrid en ’121 goles’ son diversas. Si yo tuviera que comparar a Llueve, capullo! con un momento en la historia de este club, sin duda sería el primer paso de Camacho por su banquillo. ¿Cómo lo veis?
Sr. Capullo: Está bien, pero yo creo que la historia de nuestra generación es la del Madrid de Queiroz: un equipo que parecía que iba a salir en los libros de Historia con un pie de foto que hiciese alusión a semejante forma de sacarse la polla y que luego no se comió ni medio colín. Cuarto en liga, el Zaragoza ganándote la Copa y el Mónaco echándote de la Champions. Dime tú si esos no somos todos nosotros. Con respecto a Camacho, por cierto, quiero reivindicar que aquella destitución nos trajo con los años a un comentarista capaz de decir «tamién».

Una buena parte de las canciones de vuestro primer LP ya las pudimos escuchar en una demo ya no disponible en la red, ¿qué os llevó a hacer este borrón y cuenta nueva de temas?
Dr. Llueve: La primera grabación nos molaba porque fue orquestada por nuestro querido y solicitado Javi ‘Polémico’ Arnedo, en una tarde fatídica de emociones transformadoras, bochorno y precariedad técnica y creemos que el sentir de esa tarde está perfectamente encarnado en las grabaciones que comentas, que quedan ahora para uso y disfrute privado. Sentimos también que en los dos años entre grabación y grabación (2017-2019) mejoramos con la batería y guitarra y decidimos grabarlo con un alberqueño de dos metros e infinita paciencia. Tampoco hay mucho más.

Si os da por hacer como vuestros amigos de Pedriñanes 77 y aumentar la banda a formato trío, ¿a quién os gustaría fichar si Antonio Hidalgo rechazara la oferta?
Sr. Capullo: Solo hay dos opciones: o el Pepelu y entregarle sin contemplaciones los designios de la banda, o el de Tame Impala y pegarle pescozones. Que el Dr. o yo la liemos y que el de Tame Impala amague el lomo porque sabe que le viene un pescozón. Echarle la culpa de cualquier cosa. Que venga el Ruto Neón a un concierto nuestro porque sabe que toca el otro y que en medio de una canción paremos y lo echemos de la banda y Ruto se dé cuenta de que no lleva camino ninguno.

CROMO: “Nos identificamos con las bandas a las que les apasiona lo que hacen”

Siempre he tenido cierta fijación por las “microescenas”, unas pocas personas montando un montón de buenas bandas de estilos similares en un entorno territorial limitado y en un periodo de tiempo determinado, como el hardcore de la Vega Baja o aquellas bandas de ‘maikeles’ de Alhama de Murcia y Totana a principios de este siglo. Si tengo que extrapolar esto a la actualidad, no me cabe duda de que debo nombrar a otras bandas murcianas como Nueva Generación, Sabotaje, Tumefactum, Incidente Tunguska o Pintauñas Negro. A estos nombres se unió hace unos pocos meses el de CROMO, la nueva banda de punk formada por Vanesa (Sabotaje, Absoluta), Manuel (Tumefactum, Pintauñas Negro) y Guille (Nueva Generación, Incidente Tunguska), que se estrenaba con una demo publicada en formato cassette el pasado mes de noviembre y con cuya entrevista quiero retomar la actividad después de la cuarentena.

En el momento de vuestra formación cada componente de la banda estaba tocando ya en otras dos bandas, ¿qué os llevó a iniciar la actividad con una tercera? ¿Qué os aporta cromo con respecto a vuestras otras bandas?
Pues lo de empezar a tocar con una nueva banda fue casualidad, ya que con el resto de bandas no estás siempre a tope y existen períodos de tiempo muerto en los que puedes aprovechar para tocar con otra gente. Empezar con CROMO nos ayudó a salir un poco de nuestra zona de confort, nos proporciona desaprendizaje en unas cosas y aprendizaje en otras.

En un primer momento, cuando se anunció vuestro primer concierto, que luego se aplazó, vuestro nombre era Tercera Dimensión, como una de las canciones de vuestro primer EP. Finalmente, en el momento del debut efectivo, os presentasteis como CROMO. ¿Por qué este cambio de nombre?
Porque el nombre lo elegimos a última hora, después, al tener más tiempo para pensar le seguimos dando vueltas hasta que nos decidimos por CROMO. Pero tenemos claro que si hubiéramos tenido otra oportunidad seguramente nos llamaríamos de otra forma.

Habéis dado a entender que vuestra nueva grabación no tardará mucho. ¿Os ha cundido este período extraño de encierro y desescalada?
La verdad es que sí. Aunque más o menos teníamos los temas planteados y este tiempo nos ha servido para darle un poco de vueltas a lo que teníamos (cosa que no solemos hacer), también hemos estado en casa sacando cosillas nuevas y en la desescalada nos empezamos a juntar para ensayar, ya que este verano entramos a grabar.

¿Cómo se consigue hacer el punk más sencillo que de costumbre?
No teniendo una pandemia de por medio que te permita pensar y repensar las canciones que vas sacando.

Aún estamos en un período de incertidumbre y es complicado hablar de conciertos con certeza. No obstante, ¿os habéis planteado cómo y cuándo será vuestro regreso a los escenarios?
Tenemos muchas ganas de tocar la verdad, pero eso no depende de nosotrxs. Nos han propuesto un par de cosas muy guapas para después de verano, pero tal y como está todo ahora mismo, no tenemos muy claro qué va a pasar.

Sin contar en los que tocáis, ¿con qué bandas de vuestro entorno local o estilístico os identificáis más?
Nos identificamos sobre todo con las bandas o personas que se curran su proyecto y a las que les apasiona lo que hacen.

Habéis entrado recientemente a formar parte de la familia Grabaciones Vistabella. ¿En qué va a consistir exactamente esta unión?
Principalmente, en apoyarnos mutuamente. Echarnos un cable para crear una especie de red y poder darnos cobertura en ciertos aspectos en los que cada cual tiene más facilidades. Básicamente, nosotrxs seguimos haciendo lo que nos da la gana y ellxs nos echan una mano en lo que necesitemos.

Los Ensayos: “A la gente le gusta oír buenas canciones y hay que dárselas”

Pioneros de la nueva ola y el revival mod en la Región, Los Ensayos firmaron auténticas joyas en su breve carrera, a finales de los años ochenta; ejemplos son ‘Amar el pop’, ‘Soy un fanático’ o ‘La décima cerveza’. Años más tarde, estas canciones servirían de inspiración a otras bandas murcianas como Octubre, Art School o The Runarounds. Ahora vuelven al ruedo, el próximo 15 de noviembre en La Yesería. ¿Con qué intención? ¿Se quedará en anécdota o habrá continuidad? Nos lo cuenta José Mariano Ruiz, bajista.

Los Ensayos vuelven. ¿Con cambios en la formación? Si no me equivoco, vuestros últimos conciertos fueron en 2009 en Madrid y Murcia. ¿A qué se debe este retorno?
Bueno, la formación ha sufrido unos pequeños cambios. Juan Ramón Sánchez (voz, guitarra y principal compositor) ahora vive fuera de Murcia y hay incorporaciones nuevas: Pedro Casanova (que ya formó parte de Los Ensayos en la última época), Manolo y Kike. La última vez que pisamos un escenario fue en homenaje a mi hermano Pedro, que participó a los teclados con nosotros en algún directo y la sangre musical se puso en activo de nuevo.

¿Vais a sacar material nuevo? ¿Se avecina nuevo disco?
Hay algunos temas nuevos por ahí, ya veremos.

¿Cómo veis vuestro disco (mini LP) de debut, de 1988, hoy en día? ¿Creéis que ha envejecido bien?
Creo, sinceramente, que podría estar compuesto ayer mismo. Pero bueno, eso lo dirán los que vayan a La Yesería el día 15 de noviembre. Allí lo volverán a escuchar y decidirán.

Pero la producción es muy de esa época (similar a la de bandas como Mamá, Los Modelos, Nacha Pop, Los Elegantes…), inevitablemente. ¿Habríais cambiado algo en su día?
Sí, tienes razón. Por eso ahora los temas suenan más contundentes, están actualizados.

Vuestro siguiente trabajo fue ‘Canciones que nunca fueron grandes éxitos’ (Stereopop, 04); un álbum que pasó desapercibido. ¿Qué falló?
‘Canciones que nunca fueron grandes éxitos’ nació para no ser un gran éxito. No hubo ningún tipo de promoción ni distribución.

¿De qué canción de vuestro repertorio os sentís más orgullosos?
Todas ellas nacieron en la calle, con una guitarra española. Sin experiencia de ningún tipo, sin casi saber tocar… pero con muchas ganas de hacer algo bueno y grande.

¿Es la nueva ola / revival mod un género en crisis? Me viene a la cabeza la reciente retirada de Álex (Flechazos, Cooper) por la falta de entusiasmo del público hacia su música, por ejemplo.
Ahora es que es todo indie, hagas lo que hagas. Algunas de nuestras canciones ya eran indie en los 80 y 90. En cuanto a Álex, supongo que se tomará un tiempo y volverá. A la gente le gusta oír buenas canciones y hay que dárselas.

¿Cómo fue vuestra relación, en la Murcia de los 80, con otras bandas como Hurones, Unidad Psiquiátrica, Bluesfalos o Farmacia de Guardia?
Espectacular. Entre los grupos de aquellos años había mucha armonía, nos ayudábamos unos a otros sin contemplaciones.

¿Os sentís los padres de esa generación, de grupos surgidos en los 90, llamada Nueva Ola Murciana?
No, nunca nos hemos sentido padres de nada. Creo que en Murcia siempre ha habido creatividad y eso, más tarde o más pronto, sale.

¿Qué veremos el próximo 15 de noviembre en La Yesería? ¿Alguna sorpresa que podáis adelantar?
En La Yesería veréis a unos Ensayos con más años pero con las mismas ganas. Además, habrá sorpresas en forma de nueva formación y fuerza. Las nuevas canciones las iremos presentando un poco más adelante, porque esto no quedará aquí.

Caravaca Power Pop: “El futuro son los festivales de autor”

Con las buenas sensaciones de su primera edición aún en la memoria, tenemos ya a la vuelta de la esquina la segunda entrega del festival Caravaca Power Pop, un evento centrado en el “Power Pop y aledaños”, como indica su organizador y nuestro interlocutor de hoy, José Esteban Martínez-Iglesias (también líder del grupo Octubre). Nos vemos el 26 de octubre en Caravaca de la Cruz.

Hasta la llegada el año pasado de este Caravaca Power Pop, siempre habías soñado con organizar un festival. Ya son ganas de meterse en ‘fregaos’, ¿no?
Algunas veces pienso si no estaría mejor “callaico” y no estar siempre proponiendo y montando historias. Pero bueno, el mundo me ha hecho así.

Con esta segunda edición ya en el horizonte, ¿se están cumpliendo las expectativas respecto a lo que imaginaste que podría ser cuando se te ocurrió la idea de organizar un festival?
Pues la verdad es que sí. Yo diría que el festival ha superado las expectativas que teníamos en un principio. Ver el año pasado el recinto de los conciertos totalmente lleno fue una sorpresa y, a su vez, una gran satisfacción personal.

¿Cuánto tiempo pasó desde que tomaste la decisión hasta que se confirmó que se iba a celebrar?
Pues la primera edición se hizo esperar varios años. Más o menos cinco años desde que lo planteé hasta que el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz se decidió a apostar por el proyecto.

Ya lo has dicho en muchas ocasiones, pero creo que no está mal recordarlo: ¿Por qué apuestas por un formato de festival modesto y más o menos acotado estilísticamente?
A ver, lo de modesto es porque no hay más dinero. Si lo hubiera, que no te quede duda que, además de los que ya nos traemos, nos traíamos a grupos y solistas a los que ahora mismo, por presupuesto, no nos podemos ni acercar. Eso sí, todos estarían dentro de lo que denominamos Power Pop y aledaños. El acotamiento estilístico es porque creo sinceramente que el formato de festivales musicales genéricos está agotado. Ya son cientos de festivales por todo el país en el que, prácticamente, se repite el mismo cartel. Para mí, el futuro son los festivales de autor o de un estilo. Es decir, de un estilo de música más minoritario pero que hace que personas de toda España o, incluso, de varios países de Europa, se desplacen a este festival pues saben que lo que se van a encontrar es la música que les gusta.

Aunque habrá otras actividades paralelas repartidas a lo largo del día por diversos lugares de la ciudad, evidentemente el plato fuerte son los conciertos en la Ciudad Jardín, que en esta edición protagonizarán Airbag, La Granja, Feedbacks y Los Malinches. ¿Por qué estos cuatro concretamente?
Pues por muchas razones. La principal es porque nos gustan mucho y encajan muy bien estilísticamente con el espíritu del festival. Y si además se te ponen a tiro… ¿Tú las hubieras dejado pasar?

Entre las citadas actividades paralelas, destaca la presentación del libro de Pablo Carrero sobre los 25 años de existencia de su sello, Rock Indiana. Aparte de su carácter biográfico, no conocemos muchos datos sobre este libro, así que lo de Caravaca va a ser algo así como su “estreno mundial”, ¿no?
Sí. Totalmente. Cuando empecé a pensar en actividades culturales, lo primero que se me ocurrió fue llamar a Pablo, puesto que, conociéndolo, sabía que tendría algo pensado como un libro o una exposición por los 25 años de Rock Indiana y, efectivamente, estaba preparando un libro. Así que, en Caravaca, tendremos el estreno mundial de ‘Humildad y Paciencia’. Si llega a tiempo…

En cuanto a pinchadiscos, se ha ampliado la plantilla, habrá más pinchadas a lo largo del día y de la noche. Eso sí, repiten todos los del año pasado (Domingo No Surf, Teenarama Powerpop, Mod Sound Delegation Lorca, Jomi). A ver quién le dice a los susodichos que no desenfunden su arsenal de discos en un evento tan particular como este en nuestra región, ¿no?
Han querido repetir todos. Eso significa que no se lo pasarían tan mal, ¿no? Nosotros desde luego disfrutamos una barbaridad con sus sesiones y por eso hemos querido contar con ellos otra vez. Además, este año tenemos dos fichajes de lujo: Ángel Snap y Antonio Pérez Valcárcel, por lo que la diversión está, de nuevo, asegurada.

Aunque aún no ha llegado esta segunda edición, con las buenas sensaciones que dejó la primera, ¿es inevitable pensar en nombres que se han quedado en el tintero para próximos años? Y ya que estamos… ¿Y Octubre pa’ cuándo?
Muchísimos nombres se quedan. Por supuesto. Pero eso no es malo. Así se tiene ilusión en seguir trabajando para que haya más ediciones y, por fin, traerlos. En cuanto a Octubre… ya se verá. No será fácil.