pulso-a-diez /08 (2021-a)

Un año 21 que cerrar, un programa que retomar y un amigo que ha hecho una lista de grandes discos publicados a través de esta finiquitada maraña de meses. El amigo se llama Bigote Letal. Sus gustos, que se cruzan con los míos, me inspiran para seleccionar canciones de que te aplacan el pulso. La excusa necesaria para volver a hacer algo, un clásico. Una escucha compartida que a mí me apetecía, espero que a vosotr@s también.

Un programa de Romu López para Tímpanos y Luciérnagas.

Sintonía: Arthur Russell – Corn

1- Fievel Is Glauque – Decoy
2- Chris Brokaw – The Bragging Rights
3- Rat Columns – She’s Coming Home
4- EggS – I Fell In Love
5- The Tubs – Crystal Ball
6- The Laughing Chimes – Try To Change My Mind
7- Massage – I’m a Crusader
8- Suburban Lawns – Not Allowed
9- Pardoner – Lucky Day
10 Rosali – Bones

Ana Andújar (Dare to be one of us, girl): «El curro es de las artistas, por eso para mí es imprescindible hablar en plural»

Dare to be one of us, girl se autopresenta como «un webzine con el propósito de poner en valor el trabajo de nuestras artistas favoritas bajo un punto de vista inclusivo, reivindicativo y un poquico macarra». Y en esas lleva, con Ana Andújar siempre al frente, desde 2014, reivindicando el DIY, la diversidad, la hermandad y el amor por la creatividad. Pero seguro que ella te lo puede explicar mucho mejor que yo, así que entremos en materia…

Volvamos a 2014. ¿Cómo nace Dare to be one of us, girl? ¿Parte de una necesidad personal de expresarte, canalizándolo a través del feminismo, el DIY y la exposición del trabajo de tus artistas favoritas, o parte de tu activismo feminista, en búsqueda de un medio de visibilización para esta causa?
Todo empieza con la pretensión de calmar mis ínfulas periodísticas, que tenía bajo tierra al dedicarle tanto esfuerzo a la docencia. Me interesaba hablar de la cultura que consumía, punkarrismos y fanzines cuyo espíritu más macarra y auténtico personificaban mis amigas. Luego me di cuenta de que casi toda la atención se la llevaban los chicos, y a pesar de que en todos los saraos estaba rodeada de colegas que dibujaban, hacían fotos o escribían, ahí estábamos todas viendo a los patanes de nuestros novios tocar la guitarra en el 12&medio. Quería crear un archivo artístico de mujeres en Murcia para reconocer ese trabajo que por entonces yo pensaba que tenía poco crédito en la escenita y los medios (sí, esos dos que piensas) alternativos de la ciudad.
Por todo esto, el blog ya era feminista per se, y yo también he ido aprendiendo en estos años. En una de las primeras entrevistas que me hicieron contesté un montón de gilipolleces al respecto: me comió el síndrome de la impostora y estaba a la defensiva con las preguntas del chaval que se me puso delante y que yo creía solo iba a tocarme las narices. Le solté buenas perlas, como que a nadie le importaba Simone de Beauvoir y cosas así: la esencia de la idea sigo manteniéndola, pues para ser feminista no tienes que estudiar como si te presentaras a la Fulbright (véase el valor ideológico a la causa de personas mayores analfabetas), pero ahora puntualizaría. Leer y formarte, entender otros puntos de vista y compartir experiencias, siempre te harán más fuerte, sobre todo cuando el enemigo a batir se nos está poniendo farruco. El feminismo está además en desarrollo y cambio constante. Me he dado cuenta que el activismo blanco y universitario, como puede ser el de este medio, tiene que dejar espacio a otras voces y es un gustazo poder aprender de otras compas. También he visto que gracias a la turra estos años con ‘DareGirl’ algunos amigos y conocidos (remarquemos que «cuanti» más guay y moderno suele ser el espectro, «cuanti» más machismo te puedes encontrar) han cambiado su pensamiento y evolucionado con nosotras. La intención es estar presentes todo el rato, atender a la diversidad y no retroceder ni un paso.

Aunque en ocasiones cuentas con la colaboración de compañeras en el webzine, el grueso de contenidos del mismo llevan tu firma. No obstante, desde el comienzo has usado el plural mayestático en tus textos. ¿Se puede considerar esto una forma de sororidad? ¿Una invitación abierta a nuevas compañeras a formar parte del proyecto?
El webzine se nutre del trabajo de las artistas, mostrándolo y reivindicándolo, bien como reseña, post o entrevista. El curro es suyo, por eso para mí es imprescindible hablar en plural. Por lo demás, la puerta siempre ha estado y estará abierta a colaboraciones de amigas y desconocidas que saben bien el rollo de ‘DareGirl’ (básicamente, hablar de lo que te mole, y si tiene carga social, mejor). Somos una plantilla inestable y a la vez un club sólido. Hay gente que lo sigue desde el principio y eso también es colaborar y apuntalar el proyecto. Siendo una página que se hace desde la gratuidad absoluta, sin publi ni ataduras -nadie cobra ni paga una perrica aquí- tiene más mérito que todo artículo o colaboración, hasta la imagen de la página que debo en su día al Comodín de la Helvética y a Casa Chiribiri en los últimos tiempos, me ha llegado como una forma de apoyo, porque ellxs también conectaban con el proyecto. Mucha suerte la mía.

Toda disciplina (no solo) artística tiene hueco en ‘Daregirl’, pero diría que la música y la literatura son las que más peso tienen en el proyecto. ¿Es algo premeditado o simplemente van surgiendo así los contenidos?
Se me ve el plumero porque son las disciplinas que más me apasionan. Desde el principio lo sentenciamos en la web: esto no era un medio de información, sino un webzine totalmente subjetivo donde se hablaba solo de las cosas que nos ponían erectas. Al principio alguien comentó que el tono era demasiado buenista, porque solo se escribían críticas positivas, que nos gustaba todo. Pues claro, para poner peña a caldo ya tienes el twitter de Soto Ivars. La literatura y la música que encuentras aquí es la que me toca el corazón: lo mismo te vale para echarte a llorar en los brazos de tu bestie que te anima a salir hasta amanecer sin recuerdos en un carguero hacia Rota o te dan ganas de echarte a la calle a quemar cositas.

Repartes las publicaciones por días: música los lunes, literatura los martes, «arty» los miércoles… ¡y los jueves Murcia! ¿Piensa global, actúa local?
Era la idea principal, centrarse en Murcia. Y ocho años después no iba la cosa mal encaminada, porque sigue habiendo cantera en la que picar. Esta región tiene taras muy gordas respecto a la educación y la cultura, empezando por quien está al cargo y siguiendo por las políticas de amiguismo que solo dejan crecer a unxs cuantxs. Gracias al webzine he conocido a peña increíble, y seguro que hay artistazas que se me escapan, pero sigo con el objetivo de recopilar el talento femenino (por muy chusca que suene esa frase ahora) para demostrar(me) que Murcia no es tan rancia como a veces a nosotras mismas nos parece.

En 2019, para celebrar el quinto aniversario, publicaste un fanzine con un recopilatorio en cassette. ¿Tienes intención de repetir la experiencia?
Como fan incondicional de los fanzines, crear una versión física de DareGirl era algo que me hacía muchísima ilusión. Con todas mis taras sociales es una suerte que me rodee de personas que comparten esas ganas de llevar este webzine adelante. Empezando por Mati de Chiribiri, que es una gestora de locuras estupenda, pasando por las artistas que cedieron sin miramientos su obra (fotos, relatos y canciones, la mayoría inéditos y creados para este zine) hasta las amigas que siempre están ahí para apoyarte en los saraos y de paso gozarse una fiesta.
Precisamente ahora estamos a punto de repetir la experiencia con otro artefacto colaborativo que pone en valor algunas joyitas locales y que a la vez traspasa fronteras murcianas. Lo presentaremos muy pronto, a principio de año, y pinta guapante.

Has formado parte de nuestro programa de radio, ahora en standby, y has participado en alguna ocasión en el podcast Ruda FM. En estos tiempos de espacios multimedia y gente polifacética, ¿te has planteado la opción de ampliar Dare to be one of us, girl a algún formato audiovisual?
Para las personas que nos gusta escribir, escuchar nuestra propia voz o vernos en un vídeo oscila entre el pánico y la brujería. Estoy convencida que ‘DareGirl’ ha crecido lo suficiente para funcionar en directos y twitches varios, pero tenemos el hándicap de que soy una millenial posmoderna que se siente vieja de cojones, así que de momento nos veremos por escrito.
Otra cosa es sentarte con amigxs a charlar y hacer la pava, que básicamente era lo que más me gustaba de Tímpanos y Luciérnagas. Creo que el formato era una chulada, y los eventos de radio en directo por locales de Murcia, también apoyando a creadorxs y autónomxs fue algo muy grande que, por muchos stories que ahora caigan, yo no he visto después en la ciudad. Como todo lo que hacemos en esta casa, fuimos pioneros cuando a nadie le importaban un carajo los podcasts y se paró cuando despuntaba. Siempre hemos tenido mucho ojo para medir el éxito. Me gustaba mucho verme en mitad de ese divertido guateque cipotesco y lo echo bastante de menos. Respecto a Ruda FM, Irene Bebop fue la primera persona que me entrevistó y de ahí ya salimos colegas. Ella sí que hace una labor increíble, usando la radio como arma activista sin complejos y tratando temas sociales y emocionales, llevando el podcast a espacios que importan. En ‘Dare’ hacemos más feria, pero lo suyo sí es marcar la diferencia.

Otro de los proyectos en los que estás involucrada es el Club de Lectura Feminista de Murcia. Cuéntanos algo sobre este.
El Club de Lectura ha supuesto pasar de lo digital a lo físico en todas sus formas. Tomando la iniciativa del club de La Tribu en Sevilla utilizamos el webzine para crear dos grupos de lectura que han crecido sin parar, llevándome a conocer a tipas maravillosas, hablando de socias y autoras. Se ha convertido en batallón de terapia, juergas muy locas y amistad salvaje. Leer, a veces, también leemos.

Ya que estamos a final de año, a modo de recapitulación, aprovecha para recomendarnos tus favoritos del 2021, ya sean obras, eventos, etc.
Precisamente hemos andado jodidas de eventos en vivo, esos conciertos o presentaciones que es lo que más hace conectar con las artistas. Quedándome en lo nacional, sí que han pasado cosas que te hacen conservar la esperanza en otro tipo de cultura. El centenario del nacimiento de Carmen Laforet ha acercado su novela “Nada” a un tipo de público distinto, y en nuestro club fue un verdadero bombazo. También fue de traca la presentación en Murcia este noviembre de ‘Feminismo Bastardo’ de María Galindo, esclafada patiabierta en el púlpito de la Facultad de Derecho de la Merced, seguramente en el mismo donde otros señoros sentaron cátedra con sus santos testículos. He tenido la inmensa suerte de entrevistar, y hasta hacer amistad, con la cantante y poeta Laura Sam y la ilustradora Ilu Ros, dos talentazos que podemos llamar “nuestras” y que han creado las obras del año, lo que será el disco de electrónica y spoken Word de la primera, y la biografía ilustrada ‘Federico’ de la segunda. Lo que más he echado de menos ha sido la música en directo, pero aún así han habido alegrías: las Tiburona se marcaron bolazo en el Watusi de Valencia, demostrando que se puede ser igual de cafre que sus compañeros de cartel; el Funtastic de Benidorm sobrevivió con su versión “rara” y lxs valencianxs “Podium” aprovecharon su oportunidad, estableciéndose su vocalista Africa Mansaray como frontwoman indiscutible; y mención especial para el Ruidismo de Bullas: top de bandas con presencia femenina (de las leyendas Iluminados a las fresquérrimas Lisasinson) sin necesidad de medir cuotas ni hacer “escenarios especiales támpax”. Esperemos tener mucho más material para el 2022.

Para terminar, ¿para cuándo lo de dar el salto al otro lado y montar tu propia banda?
Con la de bandas de tíos que he visto que sonaban como el culo, no sé por qué todavía me importa mi falta de talento musical, pero algo de eso pesa. Con todo, quede aquí abierta la convocatoria de “cuanto peor, mejor”: amiga, montemos una banda.

Miguel Carratalá de la Fuente (Un Fulgor de Moda Antónima): «Cualquier plataforma de streaming te descubre en una tarde más música de la que vamos a escuchar en la vida»

Miguel Carratalá de la Fuente es un personaje imprescindible a la hora de revisar la escena musical de Alicante en los últimos 25 años. Componente de bandas como Qualude o flyingpigmatanza, hace ya unos cuantos años que se embarcó en la aventura de organizar conciertos bajo la denominación de Un fulgor de moda antónima. Miguel y su promotora son, parcial o totalmente, los responsables de nombres que marcan cada temporada la agenda de conciertos en la provincia alicantina como Sonidos Globales, Mfest, Transtropicalia, Ciclo Alhambra Las Cigarreras o Atiende!

La reactivación de la actividad para los promotores musicales, igual que para los artistas, no está siendo todo lo fluida que nos gustaría. A las restricciones que han marcado la agenda, obligando a cancelar o aplazar algunos eventos, por su inviabilidad, se están uniendo las cancelaciones a última hora de conciertos por positivos en covid de músicos. ¿Os habéis visto muy afectados por estas circunstancias?
En los dos últimos años ha habido cancelaciones y fechas que se han tenido que posponer varias veces por causa de la COVID. En este sentido Atiende! este año ha sido muy complicado de organizar.

Acaban de terminar los conciertos de Atiende, con doble programación, y ya debe estar a la vuelta de la esquina el anuncio de la programación de Sonidos globales. ¿Nos puedes adelantar algo?
Así es, acabamos de concluir la novena edición de Atiende! En la que hemos abierto una nueva línea de programación dirigida a descubrir la historia y la cultura de Alicante, una ciudad que creemos debe empezar a creer en sus encantos y gran atractivo como posible destino cultural.
De Sonidos Globales, claro: que tiene un cartelón este año, que comienza el 12 de marzo con el concierto de Lee Fields y que sigue los siguientes meses con propuestas muy gordas como Rodrigo Leao Ensamble, Imarham o Maria Rodés.

En las redes sociales de Un fulgor de moda antónima ya hemos podido ver algunos de los conciertos previstos para el año que viene. ¿Algo que añadir?
El año que viene promete buena y variada guayaba musical. Cosas especiales como el concierto de Dean Wareham, líder de Luna, tocando en directo ‘On Fire’, el mítico disco de Galaxie 500. La presentación del ultimo trabajo del galés Gruff Rhys (Super Furry Animals), algo que nos parece de locos. El concierto de los míticos Arrested Development. Y de otro palo muy diferente, pero que nos parece un notición también, el concierto de los argentinos Damas Gratis, uno de los principales representantes de la cumbia villera.

Una de las características de tus programaciones es que hay hueco por igual para los clásicos imperecederos como para las nuevas propuestas. ¿Cómo acoge tu público los nombres menos conocidos?
Habría que preguntárselo a ellos; pero supongo que depende de la propuesta, a veces de forma sorprendente y otras muy por debajo de las expectativas.

¿Has conseguido una base de gente que, fiándose de tu criterio, acuda regularmente a los conciertos que programas independientemente de quien actúe?
Jajajaja. No te voy a negar que comenzamos en esto con esa idea, no la de instaurar mi criterio o gusto musical a nadie, pero si la de crear un sello de calidad reconocible que la gente pudiese apreciar poco a poco, concierto a concierto. Pero la realidad es que la gente reacciona a su aire, dependiendo de la propuesta o proyecto que se proponga. Ahondar más en este asunto sería ponernos ya ha hablar de sociedad, de cultura. Y de territorio.

Ya que estamos, ¿por qué no aprovechas para recomendarnos unos cuantos grupos que creas que están recibiendo menos atención de la que merecerían?
Cualquiera de las plataformas que hay en Internet te descubre en una tarde más música de la que ni tú ni yo vamos a poder escuchar en nuestras vidas. Yo voy a recomendar solo una cosa, el nuevo disco de Fajardo con Trilitrate, pero solo con la condición de que le dediquéis tiempo.

Cuando nos conocimos hace 20 años fue porque acudía con frecuencia a ver conciertos en Alicante, sobre todo en la Sala Stereo. En aquella época miraba casi con más interés la agenda de conciertos en vuestra ciudad que la de la nuestra. Después de unos años en los que se invirtió esto, hace ya un tiempo que me pasa algo parecido, no por falta de propuestas aquí, simplemente porque me llama más la atención lo que programáis promotoras como la tuya o Santa Leonor. ¿Hay alguna posibilidad de que estas programaciones crucen en algún momento la frontera provincial y se repliquen en Murcia?
Gracias. Al parecer desde la distancia se ven las cosas diferentes, porque a mi me sucede algo parecido con Murcia. La respuesta es sí, tenemos mucha ilusión y hay planes para acercar en 2023 uno de nuestros proyectos a vuestra ciudad.

Uno de los festivales de lo que mejor recuerdo guardo es el Transtropicalia, tanto en su ubicación secreta como en la Isla de Tabarca. En un futuro menos distópico, ¿te plantearías retomarlo?
Transtropicalia significa mucho para nosotros, es el evento que reúne todas nuestras deseos culturales, nunca lo hemos abandonado realmente, sin duda regresará en el mejor momento, cuenta con ello.

Para acabar, hablemos de tu otra faceta, la de músico. Después de formar parte de bandas como Qualude o flyingpigmatanza, el último grupo en el que hemos podido escucharte es Turiste Terroriste, en la que cambiabas tu habitual bajo por la batería. ¿Te queda tiempo para meterte en el local de ensayo? ¿En qué andas ocupado últimamente?
Que va, no tengo ni tiempo ni local de ensayo ahora mismo. Deseo volver a encontrarle un hueco en mi vida, me gusta mucho tocar con gente y hacer ruido. Pero acabo de ser padre hace poco. Ya sabes, ¿no?

Bigote Letal Top 2021

Como ya es costumbre en este espacio, la lista de discos favoritos del año se la subcontratamos a nuestro compañero Pepe Llobregat (a.k.a. Bigote Letal). Y ya van cuatro consecutivos. Aquí tenéis una colección de publicaciones en formatos diversos, de estilos variados y en un orden totalmente aleatorio. Esta temporada le hemos apretado más que en ocasiones anteriores, a ver si conseguíamos que escribiera unas palabras sobre cada disco, pero lo máximo que le hemos sacado ha sido una lista en Spotify, que adjuntamos al final.

P.d. De los discos que no están en Spotify, tenéis enlace a Bandcamp pinchando en su título en la lista.

Nueve Desconocidos_ «Primer disco de nueve desconocidos llamado nueve desconocidos»
The Embarrassment_ «Death Travel West» (R)
Savage Republic_ «Meteora»
Body Maintenance_ «body maintenance EP»
Chris Brokaw_ «puritan»
The Cowboy_ «riddles from the universe»
Guardian Singles_ «guardian singles»
Valuemart_ «alice underground»
Low Life_ «from squats to lots. the agony and xtc of low life»
Rosali_ «no medium»
Fashion Pimps & The Glamazons_ «jazz 4 johnny»
Pardoner_ «came down different»
Nuovo Testamento_ «new earth»
Monokultur_ «ormens vag»
GG King_ «remains intact»
EggS_ «greatests hits ep»
The Tubs- «Names ep»
The Laughing Chimes- «in this town»
Laura Mvula_ «pink noise»
Brothertiger_ » new life ep»
Rat Columns_ «pacific kiss»
Spiritual Mafia_ «alfresco ep»
Lost Horizonts_ «in quiet moments»
Poison Ruïn_ «poison ruïn»
Bridge of Flowers_ » «a soft day’s night»
Makthaverskan_ «för allting»
Exek_ «good things the ripped up the carpet»
Massage_ «still life»
States of Nature_ «song to sway. eps + 2 songs 2018-2021»
Screensaver_ «expressions of interest»
Sei Still_ «el refugio»
Suburban Lawns_ «suburban lawns» (R)
Fievel is Glauque_ «god’s trashmen sent to right the mess»
VR Sex_ «cyber crimes ep»
Waste Man_ «one day it’ll all be you no»
Michael Beach_ «dream violence»
Bigote Chino_ «dile la verdad ep»

De Peter Jackson y The Beatles

Llevo días reflexionando sobre ‘The Beatles: Get Back’, dándole vueltas a la razón por la que me agradó tanto. Leyendo artículos diversos y comentarios de todo tipo, tanto a favor como en contra del documental dirigido por Peter Jackson. Tratando de asimilar toda la información recibida en las casi ocho horas que suman sus tres capítulos y de comprender por qué, a pesar de esta amplia duración, terminé incluso con ganas de haber visto algún episodio más.

Dice Julio Molina en Mallorca Music Magazine, en defensa de Peter Jackson y de lo extenso de su documental, que esto no es un emotivo biopic. Y al leer esto me viene a la memoria precisamente una sensación que me asaltó en varias ocasiones mientras lo estaba viendo, la de estar visionando un biopic, pero sin edulcorar. La de ver y escuchar cosas tan sorprendentes que parecen producto de una ficción. Pero no, todo esto es real.

Tenemos la suerte de que los cuatro de Liverpool, en un momento en el que la continuidad de la banda estaba pendiendo de un hilo y a pesar de sus evidentes diferencias personales y artísticas, decidieron abordar un proyecto megalómano durante aquel mes de enero de 1969. Lo que iba a ser un programa de televisión, grabado en los londinenses Twickenham Film Studios, acabó desplazado al estudio de Apple Corps y convertido en el disco ‘Let it be’ y en la película del mismo nombre dirigida por Michael Lindsay-Hogg. Por el camino dejaron 56 horas de imágenes grabadas y 150 horas de grabaciones sonoras, con los que Peter Jackson y su equipo han trabajado durante 4 años para dar forma a ‘Get Back’. Unas 400 canciones o fragmentos de ellas, de las que el director neozelandés nos muestra 123, según las cuentas de NME.

Podemos ser testigos de conversaciones y discusiones trascendentales para entender, sin necesidad de ser un estudioso de la banda, lo que ocurrió para desencadenar la definitiva separación de The Beatles en 1970. Podemos asistir a la llegada como un soplo de aire fresco de Billy Preston al estudio de grabación y a su inmediata compenetración con John, Paul, George y Ringo. Podemos disfrutar viendo cómo los cuatro componentes, superando sus diferentes opiniones sobre el proceso creativo, sobre cuál debería ser el apropiado devenir del proyecto que tenían entre manos e incluso sobre cómo debían tocar, una vez que se ponían a ello, improvisando y creando canciones sobre la marcha en muchas ocasiones, conseguían que sus voces e instrumentos fluyeran juntas de forma intuitiva y natural, empastando con sorprendente rapidez y, en el fondo, disfrutando al tocar juntos. Y como punto álgido, vemos ratificado ese gozo en la famosa actuación en la azotea, incluida aquí al completo.

Por fin podemos observar de primera mano, más allá de la insuficiente información que nos muestra la original obra de Lindsay-Hogg, muchas de las cosas que ocurrieron durante aquel mes de grabaciones y reuniones. Y aunque sabemos perfectamente lo que ocurrió, porque son The Beatles y hay tanta literatura al respecto como quieras buscar, en otro punto a favor del trabajo de Peter Jackson, ‘Get Back’ consigue mantenernos en vilo durante toda su duración siempre a la espera de comprobar de qué modo y en qué momento mostrará el director cada esperada situación. Porque aquí lo importante no es el qué, es el cómo pasó.

P.d. Sir Richard Starkey es el mejor.

[planosecuencia-9] BIZNAGA – ‘Una ciudad cualquiera’ + ‘Mediocridad y confort’

Una ciudad cualquiera, que en este caso fue Madrid. El pueblo gigante donde todo, o casi, ocurre. El retorno post apocalíptico a la ciudad, por mi parte, se produjo en este día, en la divertida Block Party montada en Arganzuela. Una celebración de lo que suele ser nuestra constante vital: cervezas, música en directo, fraternidad, jaleo, cabezazos al aire y ahora también algún que otro pequeño gremlin correteando por ahí. Los años pasan, la actitud permanece como escudo ante la mediocridad y el confort. Y Biznaga están ahí de banda sonora. Intensos bien. Cada vez mejor.

[planosecuencia – 10] ISASA Y TRICE – ‘Teo’

Un reposo en nuestros frenéticos ritmos vitales siempre se agradece. Isasa te lo proporciona haciéndote viajar de forma pausada y sugerente, tirando de cuerdas que beben de lo primitivo. Desde su Uruguay de procedencia hasta la intimidad de su hogar, el viaje puede ser aparentemente aleatorio, pero no errático. Esta canción, dedicada a su hijo y titulada con su nombre, cierra su disco ‘Reencuentro’. La toma está grabada en el acogedor Palacio del Portalet de Alicante, una mañana de otoño, tras un agradable paseo por el casco antiguo de la ciudad. Le acompaña Trice, una artista de la zona que tiene su propio proyecto musical y aquí aporta un sutil colchón de shruti box.

Escucha reencuentro aquí:

https://isasa.bandcamp.com/album/isasa

Y a Trice aquí:

https://tricemusica.bandcamp.com/album/mudanza


 

Bigote Chino: «Está todo yendo mejor de lo esperado»

Luiggi García a la batería incitando a otro músico a montar una nueva banda. Da igual cuando leas esto. Alberto Charro tenía canciones y hasta un nombre, solo faltaba encontrar gente dispuesta a embarcarse en un nuevo grupo en tiempos difíciles. Y pronto llegaron Víctor Martínez al bajo y Antonio Viwe al teclado. Bigote Chino estaba funcionando.

Bigote chino surge como proyecto personal de Alberto Charro. ¿Se podría considerar esta banda como una evolución de aquel o algo totalmente nuevo reutilizando simplemente el nombre?
Aunque las canciones son, originalmente, composiciones de Alberto, cuando llegó el momento de proyectarlo para el directo, inevitablemente, se convirtió en una banda. Y, si éramos una banda, no tenía sentido que todo ese trabajo se publicara (y se conociera) con su nombre solo. Sí es verdad que, entre todos los nombres que se barajaron como banda, se optó por rescatar un nombre artístico que Alberto usó la primera vez que interpreto alguna de estas canciones en solitario (Bigote Chino). Un apodo que le pusieron sus sobrinos.

¿Qué aporta Bigote chino que no hubiera en Galleta Piluda o Los Malinches? ¿Y en qué momento sabes que una canción va para un grupo u otro?
Alberto: En Galleta Piluda solo hay cosas que se pueden encontrar en Galleta Piluda, puesto que, más que un grupo, era un estado mental. Eso es irrepetible y pertenece a un momento concreto, que ahora mismo se encuentra en hibernación. Y en Los Malinches, podemos encontrar otra mirada más hippie/psicodélica/orgánica/latino/retrofuturista enfocada a otro tipo de público.
Cuando me enfundo el traje de Los Malinches, las canciones me las imagino detrás de mi instrumento, que es la batería. Y lo mismo ocurre con Bigote Chino y la guitarra. Hay temas que necesito tener el peso del groove para poder expresar lo que se pretende. Sin embargo, no me vería tocando la batería en Bigote Chino. Mi aportación es en la guitarra y eso me da el enfoque para contar otras cosas que no contaría en Los Malinches.

Todos los componentes estáis o habéis estado involucrados en multitud de grupos y otros asuntos relacionados con la música. ¿Qué os llevó a embarcaros precisamente en un nuevo grupo como Bigote chino durante el pasado año, en el que podría considerarse quizás el peor momento para hacer música?
El proyecto empezó algo antes de la pandemia. Quedando como podíamos (siempre con medidas de seguridad). Ahí tuvimos tiempo de ir dándole forma a la cosa. El origen es sencillo: Alberto tenía unas canciones y Luiggi lo picó un poco para llevarlas al directo con banda. Ahí surgió la posibilidad de que se uniera Víctor que, a su vez, se lo comentó a Antonio. ¡Y ya teníamos grupo! Al principio, ensayando en casa de Alberto. Pero al segundo día, vino a quejarse su vecino. Así que empezamos a ir a los locales Underground por horas y luego ya pillamos nuestro actual local, en Sonido Industrial, compartido con Los Malinches. Todo muy natural y muy rodado.

Entre vuestros primeros conciertos, el reciente en el Ruidismo y en breve en el festival Caravaca Powerpop. ¿Os sentís identificados con este tipo de eventos más o menos temáticos?
Son dos ejemplos del tipo de festival que nos gusta y al que solemos ir como público. No necesariamente por ser “temáticos”. Es el concepto familiar y de calidad, más bien. En realidad, temáticamente, nosotros no encajaríamos en ninguno al 100% y, sin embargo, sí tenemos muchas virtudes para tocar en ambos. También influye la trayectoria musical de cada uno del grupo y toda la gente que conocemos de estos años. Se crea cierta expectación y una cosa lleva a la otra.

Siguiendo las actuales dinámicas de trabajo, vuestras primeras canciones las habéis ido grabando y publicando sobre la marcha en plataformas digitales, para finalmente recopilarlas en una edición física. ¿Cuándo y cómo?
Falta una canción aún por salir (lo hará en noviembre), que completará el EP y le dará título. Esto, en digital. En físico, irán juntas en un vinilo 7’’ que podéis pedir a los Reyes Magos, aunque igual nos llegan las copias antes de que acabe 2021. Confiamos en la magia que pueda hacer nuestro sello, Lunar Discos.

Vivimos la época con más opciones de darse a conocer de la historia, pero a la vez con mayor dificultad para hacerse un hueco entre la gran maraña de información que nos rodea. ¿Estáis satisfechos con la repercusión que están teniendo vuestras primeras canciones?
Está todo yendo mejor de lo esperado, estamos demasiado contentos. Sin dar un bolo aun, ya estábamos en Sol Música, ¿qué más quieres? Lo cierto es que, desde que empezaron a salir las canciones en formato digital, nos empezaron a llamar de todas partes. ¡Algo tendremos!

Ya que estamos, desde una perspectiva global, ¿qué banda o bandas pensáis que deberían «viralizarse» y por qué? Nosotros (y nuestro oráculo) decimos Polo Sur (a.k.a. Pooolosur)…
Lo de “viral”, hay que decirlo menos, que es horroroso. Pero sí, Polo Sur es un trío que promete. Estamos deseando ir a un concierto suyo. En cuanto a otras bandas que creemos que tienen poca exposición para lo guapas que están, pues The Qualitons, Alavedra, Diamante Negro, Vosotras Veréis, Voodoo Beach, ĠENN, Blanketman…

Y desde una perspectiva local, ¿con qué bandas de vuestro entorno, sin contar aquellas en las que también tocáis o habéis tocado, os sentís más identificados?
Con Llueve, Capullo!, por ejemplo. Con ellos tocaremos el 17 de diciembre en Murcia (en La Madriguera), además. No tanto a nivel musical, pero sí a nivel sentimental. Es que el Real Madrid une mucho, tío. No sé si sabes de lo que hablamos. Esperamos que sí.

Por último, ¿pensáis que se hará justicia y le pondrán una cabina para pinchar en condiciones a vuestro tocayo Bigote Letal? #unacabinaparapepe
Una en medio del Tontódromo, sería guapísimo. Y él dentro, en plan José Luis López Vázquez. Pagaríamos entrada. También nos encantaría que Bigote Letal pinchara después de algún concierto nuestro, eso lo sabe todo el mundo. En una cabina que estuviera a su altura, por supuesto. Pero los conciertos suelen ser de noche y él se va temprano a la cama.

José Esteban (Octubre): «La gente que no escucha mucha música difícilmente seguirá mucho tiempo en esto»

A José Esteban Martínez-Iglesias le avalan más de 25 años de trayectoria en grupos como The Unlikes, Rumor y, sobre todo, Octubre, banda con la que públicó hace unos meses su sexta referencia, el EP ‘Epílogo’ (Hurrah! Música / Snap Records). Pero también su condición de músico imperecedero y apasionado melómano. Hablemos de ello…

Después de 25 años liados con esto de la música, ¿por qué crees que seguimos haciéndolo a pesar de estar alejados de lo que se supone que es el éxito?
Ni idea. Supongo que somos unos locos o unos frikis y nos ha dado por esto. O a lo mejor tiene que ver precisamente el no buscar el éxito y no estar quemado por no lograrlo.

Si mantenerse durante tantos años en activo, aunque sea de forma intermitente, es difícil, aún más es conservar la atención de los medios y que los discos publicados sigan teniendo buena acogida. ¿Ayuda pertenecer a un nicho específico como es el power pop?
Probablemente. Todos los géneros que hoy se consideran minoritarios o específicos tienen un público muy fiel. Saben que ellos son una parte esencial de ese género y ese sentirse parte hace que sean muy fieles, compren discos y vayan a conciertos mucho más a menudo. Hay un cierto espíritu de camaradería entre grupos y público que en géneros más masivos es imposible que pueda suceder. Por otra parte, con este último EP hemos tenido más repercusión que otras veces. No sabemos si ha sido porque los grupos más grandes se están esperando para sacar sus trabajos a que la pandemia termine y por eso ha habido hueco para nosotros en medios que hacía tiempo que no salíamos.

Habéis publicado recientemente un nuevo EP de Octubre. El título, ‘Epílogo’, podría dar a entender que supone una despedida, pero lo dudo bastante…
No lo sé. Separarnos no nos vamos a separar, pero sí que vemos un cambio de ciclo. Quién sabe si ya el último ciclo. Hemos grabado cuatro LPs y dos EPs. Está muy bien para una carrera musical. Tengo la sensación de haber dado todo lo que musicalmente podía dar. Ya no tengo la necesidad de seguir componiendo, ni de buscar conciertos. Ahora me dejo llevar. Si siguen saliendo cosas las haremos pero, si no, no pasa nada. Hemos sido muy felices y nos sentimos unos privilegiados por haber podido tocar por toda España e incluso en Liverpool y editar discos. Si ‘Epílogo’ es el último, solo el tiempo lo dirá. Eso sí, nos seguiremos juntando cuando nos apetezca y haciendo lo que nos dé la gana.

Algo que se repite en casi todos los trabajos de la banda es la inclusión de alguna versión. ¿Antes que músico hay que ser melómano?
Puede pasar en ambos sentidos. Puedes ser melómano y entonces querer ser músico, o puedes meterte en un grupo porque estudiabas en el conservatorio o son tus colegas los que lo montan y te meten pero no sabías mucho de grupos y esas cosas. En cualquier caso, si esto te va apasionando, poco a poco tienes que ir conociendo más. No concibo estar en un grupo de otra manera. La gente que no escucha mucha música difícilmente seguirá mucho tiempo en esto. Ese momento en el que escuchas por primera vez a un grupo que te recomiendan de cualquier época y, de repente, te cambia la vida es indescriptible.

Muchos grupos tratan de ocultar o incluso niegan sus influencias. Sin embargo tú las haces públicas detallando incluso canción a canción. ¿Por qué?
Es divertidísimo. Me lo paso genial buscando influencias de mis canciones. Al revés, me hace recordar cuando escuchaba esas canciones o, al contrario, canciones que no me gustan nada veo que también algún giro melódico o armónico mío las recuerda. Yo compongo intentando hacer cosas nuevas, al menos para mí, dentro de los parámetros estilísticos que me he autoimpuesto. Si no tienen algo especial que me llamen la atención, las descarto. Sin embargo, cuando las hemos terminado de grabar, empiezo a ver cosas que me recuerdan a otras canciones que ya he escuchado. Hechas a mi manera, sí. Pero eso son las influencias: La reconstrucción individual inconsciente de todo lo escuchado anteriormente.

Hace unos días estuve viendo y disfrutando la serie ‘McCartney 1, 2, 3’. Me parece una frikada maravillosa. Viéndolo, entre otras personas, me acordé de ti y pensé que, como compositor, productor, musicólogo y además fan de The Beatles, lo disfrutarías tanto como yo o más. ¿Estaba en lo cierto?
Qué bien me lo pasé viéndola. En realidad es lo que solemos hacer los grupos en el estudio: escuchar lo que estás grabando y, a la misma vez, ir hablando de música, de influencias, de trucos de grabación… Yo también me acordé de mucha gente con la que he compartido esos momentos como mis compañeros de grupo, Juan Antonio Ross, Joaquín Talismán, Antonio Illán, Antonio Cassinello… Si tienes un grupo y has grabado en un estudio es una delicia verlo.

En estos momentos de restricciones, está costando bastante que los grupos medianos y pequeños puedan volver a actuar en directo. ¿En qué situación está Octubre?
Me da pena por los demás grupos. Por los que, de verdad, están intentando vivir de esto o, por lo menos, intentar tener algo de repercusión. Nosotros tenemos la suerte de tener otros trabajos y, si ahora no se puede, pues nos adaptamos. Pero hay gente que no puede esperar. Que ahora es su momento y no están pudiendo demostrarlo. No quiero criticar a nadie que puede cambiar esta situación y sé que cualquier decisión tiene también sus consecuencias negativas, pero por favor, cuando tomen sus decisiones piensen también en todas las familias que viven de esto y que ahora mismo no están pudiendo hacer prácticamente nada.

Por último, ¿tú que crees que estará haciendo ahora mismo Daniel Romano?
Se la está agarrando con la mano (y a lo mejor está grabando otro disco).

Foto: Enrique Soler.