Deberes para esta semana: la revolución.
Y aunque debiera haberme decantado por «La revolución sexual» de la Casa Azul (que produce más alegrías y se ha demostrado más duradera), al final, una tan solemne como la Revolución Rusa y Eisenstein. Pero qué Eisenstein, si sus películas son mudas (bueno en algunos DVDs llevan música de Shostakovich y otros que me suenan a ruso).
Entonces se encendió una bombilla: ¿no hizo Pet Shop Boys con El acorazado Potemkin lo que Raúl Frutos a El Gabinete del Doctor Caligary y Jeff Mills a Las tres edades de Buster Keaton?
