Mandanga #35: un programa antes conocido como Hey Hey, My My

 

Nadie me echaba de menos, pero he vuelto… más o menos por donde lo dejé hace ocho meses, aunque con nueva denominación, como podéis ver en el título de este post. En esta nueva etapa voy a intentar contar con invitados en los programas, ya sea en persona o a través de llamadas, aunque me cueste no ya grabar en falso directo, sino grabarlo a cachos. Como buen primer intento de una producción casera de punk y lo que surja y además lo-fi (qué bonita excusa para lo cutre), el sonido es muy mejorable y ya dirá el tiempo si consigo que mejore en el futuro. Yo no apostaría mucho a mi favor… Para este estreno he contado con mi viejo amigo Guelo (en la foto), hoy en día componente de bandas como Nitropollo o Culandra, desde Madrid y además he estrenado una nueva sección llamada ‘¿Qué estará escuchando el Pequeño Llobregat?’**, en la que llamo al compadre José Lorca Llobregat para que me cuente justo eso, lo que está escuchando en ese momento. Y nada, poco más que añadir… bueno, sí, ¡ES-PA-ÑA!

The 13th Floor Elevators – Splash 1 (Now I’m Home)
Sabotaje – España
Nitropollo – Pollo Song
Culandra – Fuck Human Race
Nitropollo – No Más
Oingo Boingo – Just Another Day
Constant Mongrel – Anna’s Bickies **
Dead Hero – Pelear para vivir
Sticky Lovers – Ella se marchó
Wipe Out Skaters – I’ve Got My Own Life

10 canciones de Los Chichos que me gustaría escuchar en la Sala REM

Aunque a mí por aquel entonces me dio por buscar otros caminos, también alternativos, realmente lo que pegaba fuerte en mi barrio en los 90, durante mi adolescencia, era Camela, a los que se escuchaba con orgullo y devoción, aunque haya algún gurú despistado por ahí afirmando que era algo que nadie reconocía. No obstante, el gusto por la rumba ya me había quedado inculcado años atrás, gracias a los conjuntos de los 70 y los 80 y la afición por este género de diversos miembros de mi familia. No fueron pocas las horas de viaje en coche hacia el Campo de Cartagena escuchando cintas de grupos como Los Chunguitos, Los Choqueros, Rumba 3, Los Calis o Bordón 4. Quizás sea cosa de mi imaginación, pero me vienen a la cabeza imágenes de mí mismo escuchando rumbas en los 80 en un ya destartalado Seat 124 o incluso en un 131 Supermirafiori. Supongo que por esto, cuando alguien me pregunta cuál es mi grupo favorito, disparatada cuestión casi imposible de contestar, suelo simplificar diciendo que Los Chichos, estandarte de aquella generación de bandas, porque sin duda está en mi top y porque, como dijo mi amigo Urisick (DEP), “los temas de Los Chichos entre los años 1974 y 1977 son GLORIOSOS todos ellos. Es una cosa clara y diáfana”. Hasta la mitad de los 80 añadiría yo, al menos en buena parte. Afortunadamente, como ocurre con otro de mis favoritos, Neil Young, aunque los hermanos González Gabarre, junto al malogrado Jeros, grabaron el grueso de sus mejores canciones hace mucho tiempo ya, tenemos la suerte más de 40 años después de poder seguir disfrutando de estas en directo. Son tan grandes que resisten el paso del tiempo intactas. Teniendo en cuenta que llevan ya unos años amagando con una separación que espero que, como ocurre con tantas otras anunciadas despedidas, alargue algunos años más su llegada, se presenta para mí como ineludible la ocasión de verlos en una sala como la murciana REM (completa el cartel de la noche La Húngara). ¿Qué más podría decir yo que no sepáis de una banda tan longeva y tan popular, que ha actuado hasta en el Primavera Sound y que después de 1991, aparte de multitud de recopilatorios, solo ha publicado un par de discos a principios de este siglo, pero ha girado prácticamente sin cesar? Pues nada, simplemente añadir una lista de canciones imprescindibles, que no son 10, en realidad son 23, y que no voy a explicar tampoco por qué lo son, pero me hacía ilusión escribir por primera vez un texto con un clickbait por titular. Nos vemos el sábado en la REM.

Estrenos T&L: Sticky Lovers, es menester

Como aquellos directores de cine que tienen actores o actrices fetiche, nunca he escondido mi predilección por ciertos personajes y artistas de mi entorno más cercano. Te hablo, en lo que a música se refiere, del hardcore de la Vega Baja, de Nueva Generación, de El Estudiante Larry o, evidentemente, de eso que por aquí conocemos como maikelismo… Te hablo de gente como Nino Malone (Reparto Negro, Cherry, Dos Chicles) o Marco Velasco (Evich Moan, Malatestas, MOTT). Así que cuando, como ocurre hoy, toca hablar de un nuevo proyecto con estos sujetos como protagonistas, el placer es aún mayor. Súmale a esto que hace ya un tiempo que andaba intentado que se reunieran Cherry and the clouds, el grupo que ambos formaron a principio de la década pasada junto a Raúl Carreño (sustituido un tiempo después por Triki de In the ears of children); tramando, presionando y mandando cada cierto tiempo mensajes instigadores hacia Alhabama de Murcia, sin que estos llegaran a fructificar en esta para mí ansiada reunión… hasta que, de forma inesperada, encontré un aliado con un empeño mayor si cabe, otro liante, cuando apareció en escena Luiggi García (Playmovil, Los Alambres, Garaje Florida) con la firme intención de montar una nueva banda con los susodichos. Sentado a la batería se convirtió en indispensable motor e impulsor de esta nueva aventura. Unos cuantos meses después, como todo buen fruto de las faldas de Sierra Espuña que se precie, podemos disfrutar del resultado: el EP de debut de STICKY LOVERS.

Portada de Rosa Tortosa.

T&L 93 – ‘Marcelo Criminal y el homenaje a Gloria Fuertes’

Bromeaba aquella tarde en Chiribiri: «Tímpanos y Luciérnagas somos víctimas del cambio generacional». En realidad somos simplemente personas de nuestra edad y nuestro momento que, como cualquiera, trabajamos, criamos, preparamos oposiciones y ocupamos nuestro tiempo en diversos proyectos personales, que pueden ser musicales y periodísticos en nuestro caso, que no nos dan dinero, como este mismo, pero seguramente nos dan la vida. Así que dedicamos el tiempo que tenemos y que nos apetece a cada situación. Y así nos plantamos el pasado 15 de junio en Chiribiri, en su homenaje a Gloria Fuertes, cargados de cacharros, pero sin nada preparado para la ocasión, dispuestos a improvisar, que cada vez se nos da mejor… o eso creemos. Con Romu López a los mandos técnicos, como siempre, Ana Andújar hizo un rápido pero intenso interrogatorio al grupo de artistas que había participado en el homenaje/exposición. Luego tomé el relevo para hacer lo propio con Marcelo Criminal y hablar de beefs, de formatos, de inmediatez y redes sociales, de haters y de otros asuntos diversos, antes de dar paso a la actuación del propio Marcelo. Repasó las canciones de su disco, ‘(Acepta su cruz)’, estrenó alguna nueva, tocó varias de las versiones que podemos escuchar en sus distintas redes sociales, puso música y cantó poemas de la homenajeada y hasta se atrevió a recitar alguno de cosecha propia, respaldado simplemente por su guitarra eléctrica o su ukelele y unas bases lanzadas desde su portátil. En alguna ocasión solo con estas últimas, micrófono en mano, como una especie de crooner electropop. Y si no estuviste allí, por tu afición al fútbol o por cualquier otra razón, siempre te quedará el podcast, que hoy te traemos aquí.

Imagen: Sergio Legaz

La «inflexión» de Nueva Generación

Tan solo un ep y un lp le han bastado a Nueva Generación para convertirse en una de las bandas más activas de la escena underground estatal actual, girando de forma asidua a este lado de los Pirineos e incluso cruzándolos para recorrer buena parte de Francia en una ocasión. Lo del cuarteto murciano es simplemente punk, tan sencillo y sensato como eso: actitud, autogestión, compromiso, valentía, inquietud, iniciativa… y buenas y melódicas canciones. Como las nuevas que presentarán en esta ocasión, 8 de junio en la sala Rock Zone del Garaje Beat Club, que formarán parte de sus dos próximos trabajos, un nuevo ep y un split con una banda por confirmar, que verán la luz a lo largo de este año. En esta velada acompañarán a Nueva Generación, desde A Coruña, Ultrasurf, power punk trio, como parte de la gira en la que recorrerán la península presentando su reciente split con Nadsat. Se completa el cartel con el rap y la electrónica de Keba, MC y productor cartagenero, que recientemente ha entrado a formar parte de la familia Mutown Records.

T&L 91 – ‘Sesiones Underground #3: Alexanderplatz’

Aunque Klaus&Kinski dejó de funcionar en 2013, en el debut de Alexanderplatz, el nuevo proyecto de Alejandro Martínez, hay una sensación de continuidad respecto a los discos publicados en su anterior etapa. Y es que Álex en realidad nunca dejó de componer, de crear, de darle vueltas a sus canciones. Simplemente se tomó su tiempo, hasta conseguir la inercia necesaria para arrancar con esta nueva aventura y lo hizo con un EP de título simbólico, ‘Contrarreforma’. Una reacción, según las palabras del propio autor, compuesta por cuatro cortes de títulos elocuentes, letras intrigantes y su ya conocida versatilidad y mescolanza de estilos. Desde el dream pop o el kraut rock hasta la balada caben en este estreno, que como ya ocurriera con los discos de Klaus&Kinski, publicaba Jabalina el pasado mes de septiembre. Tuvimos el placer de contar con su presencia, escudado por Miguel Porras (El Estudiante Larry, Murciano Total) a la batería, en una nueva entrega de nuestras Sesiones Underground.

– Podrías haberte quedado quieto
– Si no lo paso mal no lo paso bien II
– Bucle
– Homenaje
– Me río contigo de ti
– La verdad está sobrevalorada

Hey Hey, My My #34

Yo soy afiliado por Almería…

Muletrain – Born Again
Nueva Autoridad Democrática – Al servicio de la Corona
Garaje Florida – Hemos perdido la guerra
Carolina Durante – Cayetano
Marcelo Criminal – El descontento o Los límites de la ruptura (democracia)
Consejo – Asamblea
Pájara Rey – La vida son cosas
Romu and The Romualds – No-farma
The Golden Lips – Modern Times
Bushwhack – Personality
Cemënteri – Dragones y mazmorras
Chingaleros – Gorilla Complex
Exnovios – Cuántas cosas por hacer
Putochinomaricón – Gente de mierda

Estrenos T&L: Con todos ustedes, The Golden Lips

Es ineludible, pasan los años y caemos en las redes de la nostalgia. Es algo que siempre funciona, ya sea como herramienta de marketing de enorme potencial o a pequeña escala. La revisión de aquello que antaño nos cautivó, de los iconos de épocas pasadas con los que nos identificamos, nos genera confianza y tranquilidad, especialmente en momentos de incertidumbre. Y nos motiva para seguir creando, para encontrar un sentido y un valor existencial, aunque sea rescatando del pasado lo que otrora nos sirvió de guía o referencia… o, dejémonos de palabrería, aunque sea como excusa para seguir acudiendo a los bares o seguir encerrándote periódicamente en un local de ensayo. ¿A qué viene esta chapa? Es realmente, con algo de desarrollo retórico, lo que me vino a la cabeza cuando escuché por primera vez esta canción de The Golden Lips: nos hacemos viejos y nos entra la nostalgia… ¿Qué hay de malo en ello? ¿Por qué dejar atrás los años 90 si es para nosotros lo más confortable?

Grabada en los Sunnday Studios, ‘Modern Times’ supone el debut de esta nueva banda murciana, formada por Freddy Cantos (guitarra solista), Joaquín Sánchez Baillo (guitarra y voz), Sergio Ruiz (bajo) y Toni L. Marín (batería), con el único fin de dar salida a sus inquietudes musicales comunes: rock, metal y punk influenciado por el sonido característico de la época que los vio crecer, la década de los 90. «Un tema rápido y agresivo» que, como ellos mismos afirman, reúne «todas las señas de identidad que van a definir la música de la banda y que habla, desde un punto de vista crítico, de nuestra situación actual como sociedad e individuos».

Videoclip realizado por Joaquín Sánchez Baillo y Manuel García de Otazo.

Viva Belgrado: «La música es algo totalmente subjetivo y ligado a un contexto emocional»

Hace apenas 15 meses que, sin previo aviso, se publicó ‘Ulises’, el primer disco de Viva Belgrado con el sello Aloud Music. Desde entonces, más de 100 conciertos a sus espaldas y multitud de países visitados avalan la carrera de este cuarteto cordobés, convertido en rara avis de la escena musical estatal. A medio camino entre el screamo y el post rock, sin concesiones a la hora de crear su propuesta sonora, no han dejado de progresar, especialmente en este tramo más reciente, desde que comenzara su trayectoria hace unos seis años. Ahora les toca poner el broche a ‘Ulises’ y afrontar nuevos retos.

Habéis vuelto a sorprender con la imprevista publicación del single ‘Epílogo: La Cima’, un título bastante simbólico. ¿Por qué un single por separado? ¿Sentíais la necesidad de cerrar un ciclo o poner un punto y aparte, por decirlo de algún modo,
en vuestra trayectoria?
Una de las razones es esa, necesitábamos poner un punto y final a una época que ha sido intensa y, en ciertos sentidos, agotadora. Hemos hecho 102 conciertos en un año desde que salió ‘Ulises’, sin contar estos últimos de fin de gira que serán otros 24 como poco. Por otra parte creemos que la música y la forma de presentarla se está renovando, cosa totalmente necesaria, y están saliendo nuevas propuestas y formas de difusión, como por el ejemplo el tema de los videosingles. Esto se ha hecho más en otros estilos como el rap y no en el estilo en el que se nos encuadra, pero a nosotros nos parece interesante probar cosas nuevas y teníamos ganas de renovar nuestro propio discurso, en el que hasta ahora no nos habíamos preocupado mucho por la parte visual de la banda. Este es nuestro segundo videoclip en 6 años que llevamos como banda, siendo el primero el vídeo de ‘Annapurnas’ este mismo año.

Con ‘Ulises’ ya fuisteis a contracorriente, publicando sin anunciarlo antes, sin adelantos y escogiendo un mes algo complicado como es agosto. He leído un comentario vuestro al respecto, en el que creo que dais a entender que, desde vuestro punto de vista, determinadas formas de promoción acaban por perjudicar al disco y a su impacto en el oyente como conjunto, como obra completa. ¿Vivimos tiempos de excesiva ansia e inmediatez?
Sin duda la inmediatez es parte de nuestra sociedad, pero no lo vemos como algo negativo, al final somos animales que se adaptan como pueden al medio y con Internet se ha añadido una nueva variable de entorno que ha cambiado ciertos aspectos de nuestra forma de vida, igual que la implantación de la escuela, el horario de trabajo o con la misma agricultura. Hoy en día con la cantidad de información que se recibe a diario sentimos que no tiene sentido anunciar una fecha de salida con meses de antelación, seguramente a la semana ni te acuerdas porque en esos 7 días han salido singles nuevos de 20 grupos, 4 vídeos en directo de otros, 3 discos… y además al hacerlo de esa forma estás haciendo que la gente se crea unas expectativas que seguramente no concuerden con la realidad, y creemos que eso impacta negativamente al resultado. Se podría decir que somos reacios a todas las noticias en las que encaja un ‘stay tuned!’ al final. Concretamente con Ulises sentíamos que era algo que se tenía que consumir entero, es un disco pensado como tal, con un orden concreto, y no una colección de canciones.

La sensación es que Viva Belgrado está siempre en la carretera y, de momento, tenéis fechas de conciertos anunciadas hasta enero. Después de este “Epílogo” de Ulises, ¿ha llegado el momento de crear un nuevo disco? ¿Hasta qué punto, teniendo en cuenta vuestra prolificidad en directo, se puede avanzar en un nuevo trabajo sin hacer una larga pausa?
Al final lo más difícil es terminar ideas cuando estas moviéndote tanto. Nosotros no somos genios a los que les salen las cosas al vuelo en una tarde, así que para hacer canciones necesitamos un ordenador, y un sitio cómodo donde poder echar horas durante muchos días. Sin una pausa se puede avanzar en un trabajo en el sentido de que puedes sacar varios riffs, pequeñas ideas que podrían ser algo más, pero lo que nos cuesta tiempo a nosotros es concretar, y para eso sí que necesitamos e intentamos hacer pausas.

Destacabais la diferencia entre ‘Flores, Carne’ y ‘Ulises’, siendo el primero algo más improvisado (“una colección de las canciones que teníamos en ese momento”) y el segundo algo más estructurado y equilibrado, con un planteamiento previo claro antes de la grabación y publicación. Vistos los resultados, ¿será este último el camino a seguir en futuros trabajos?
Sí, pero no lo hacemos para forzar ciertos resultados, es porque a nosotros nos gusta el orden y la coherencia. No pensamos que sea una fórmula o que todo lo que hagamos vaya a ser igual, lo que sí sabemos es que todo lo que hacemos tiene que tener un sentido para nosotros, y eso es algo que se puede ver en Viva Belgrado que viene reflejado de nuestra forma de ser.

Imagino que volveréis a escoger a los hermanos García para ello, ¿no?
Puede ser, aunque nos gustaría trabajar con otras personas porque la producción es algo que nos apasiona cada vez más y a lo que le estamos empezando a dar más importancia. A Santi ya le conocemos, sabemos cómo trabaja y tenemos una idea en la cabeza de lo que puede ser el resultado, pero nos parece interesante probar otras formas de trabajo incluso con gente que suele trabajar en otros estilos, tanto por nosotros como músicos como por el resultado. Por ponerte un ejemplo, nos fliparía poder hacer algo con Will Yip, pero estamos a años luz de poder permitírnoslo.

En tiempos en los que se intenta acallar cualquier voz disonante y se pretende convertir la música en algo bastante inocuo, es destacable que hagáis hincapié, al hablar de vuestra banda y de vuestra forma de funcionar, en los valores y la filosofía de trabajo como algo vital. De hecho, esto es algo que os unió a Aloud Music en su día. ¿Cómo se sobrevive en el mundo de la música actual tratando de mantener la honestidad?
Por suerte esto es algo que está cambiando gracias a la gente joven y las redes sociales, y si las personas de otras generaciones, normalmente anteriores, dejaran de demonizarlas se darían cuenta. Ahora es la propia gente la que da voz a los artistas que muestran valores que les parecen interesantes, y esto es genial para bandas que hacen las cosas de otra forma. Ya no tenemos a un colectivo imponiéndonos en los medios a quién tenemos que escuchar, y esto hace que cualquiera pueda tener cabida. Nosotros somos gente joven e idealista, siempre buscamos ser honestos con la banda y con la imagen que da la propia banda, pero a veces se hace difícil y te tienes que comer el orgullo. Por ejemplo, a nosotros nunca nos ha gustado que la música esté ligada a marcas de alcohol y al mundo de la noche, y como te imaginarás esto es algo totalmente utópico hoy en día por como está construida esta industria. Si tú montas tu concierto lo puedes controlar en mayor o menor medida, pero si te surge la oportunidad de tocar en un Resurrection o un Primavera Sound, que como banda que quiere vivir de ello es casi necesario, y detrás te ponen un cartel de Jäger, tienes que joderte y encontrar un equilibrio para sentir que no estás haciendo algo malo. Siempre hemos intentado desmarcarnos de la típica imagen de banda de rock donde parece que tienes que ir de guay o de chulo, poner la pierna encima del monitor mientras tocas y miras a la gente poniendo cara de enfadado. Por supuesto respetamos a quien decide hacerlo, pero nosotros vemos que esto es lo que se espera por defecto y que se hace normalmente sin pensar, intentando emular una imagen de lo que has bebido a nivel musical, pero nosotros no somos así. Somos 4 chicos de los que ninguno fue el popular de la clase, no somos vergonzosos pero si un poco introvertidos, y eso no significa que no tengamos cabida en la música o lo hagamos peor. Ángel por ejemplo toca de espaldas y hacemos un círculo entre los 4 porque así es como nos gusta y nos sentimos cómodos, y esto es algo que se nos ha criticado muchas veces y no entendemos por qué alguien puede sentirse ofendido por eso.

Afirmáis que el artista y el músico deben estar al mismo nivel, algo que contrasta con las sobredosis de ego y la megalomanía que se pueden observar con frecuencia en el mundillo artístico. ¿Dónde se alcanza ese equilibrio?
Siendo honesto y no ser tan inocente de pensar que eres el mejor artista del mundo, hay muy pocas probabilidades de que sea así, primero porque la música es algo totalmente subjetivo y ligado a un contexto emocional e incluso histórico, y segundo porque el valor de algo se lo da el conjunto de personas, no el propio ‘objeto’ en sí. También es un hecho que el que hace algo le da más valor que alguien que lo ve desde fuera porque tiene más variables en consideración, sabe cuantas horas le ha costado hacerlo, todas las dificultades que se ha encontrado, y eso hace que su valor percibido suba, así que no nos parece raro que sea algo que se observa con frecuencia en este mundo.

Creo que en vuestra trayectoria, partiendo del DIY y la autogestión y sin alejaros nunca demasiado de esas raíces, habéis superado muchas barreras, además en poco tiempo, girando y publicando en multitud de países y llegando cada vez a más gente. Pero también decís que “el rock no deja de ser algo residual”. ¿Creéis que hay un tope insalvable para una propuesta musical como la vuestra?
Esto es algo de lo que quizá no éramos muy conscientes cuando empezamos, pero ahora lo sentimos 100% así. Para que una propuesta musical crezca tiene que haber gente que la escuche, y gente que haga grupos parecidos a esa propuesta para crear una escena entre todos, seguir llegando a más gente y hacer que cierto sonido se establezca en la normalidad. Nosotros muchas veces pensamos que lo que hacemos no es tan loco y no entendemos cómo puede haber gente que escucha grupos con guturales y que cuando nos escucha a nosotros le salta la alarma. Estamos seguros de que hay mucha gente a la que le podría gustar lo que hacemos, pero falta esa ‘escena’, más de grupos que de gente ahora mismo, para que lo que hacemos se considere ‘normal’, así que la barrera que ahora queremos romper es precisamente esa. Sería gracioso que un grupo como Viva Belgrado saliera en algún medio como Los 40, eso sí que sería romper una barrera que no ha roto nadie hasta ahora en España.

Viva Belgrado estará actuando en la Sala Rem de Murcia el próximo día 30 de noviembre junto a Munmira.