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Una web de Alfonso Zaplana Pérez.

Úrsula Bravo: “La colectividad es la única forma que conozco para existir”

Úrsula Bravo (Murcia, 1988) podemos presentarla como activista, creadora audiovisual, investigadora cultural, podcaster, experimentadora sonora, educadora experimental o diseñadora gráfica. En definitiva, una artista multidisciplinar a la que nos complace poder dar voz en este espacio.

 

 

En alguno de tus perfiles públicos te defines, entre otras cosas, como activista. Creo que esto describe muy apropiadamente cómo enfocas tu trabajo, en el que actualmente conceptos como la ecología sonora o la conciencia auditiva tienen bastante peso. ¿En qué medida crees que la experimentación y la investigación sonora requieren de una implicación, que pueda ir incluso más allá del propio arte, a la hora de relacionarse con la realidad que nos rodea?
El arte es la perspectiva que construye los mitos colectivos, el uso de la imaginación que supera las fronteras de lo posible en la producción de objetos y hechos. No sé si te refieres a ir más allá del hecho material, sólido. El trabajo con el sonido siempre trasciende las dimensiones en las que estamos habituadas a desarrollar nuestro eje de percepción sensible con la realidad. Pero afecta inevitablemente a la forma en la que lo sólido y lo real se habita.
Dentro del activismo tengo que hablar de esta campaña, para la reducción de la huella de carbono en la industria musical, una campaña preciosa ambientalista. https://musicdeclares.net/gb/declaration
Y celebro gratamente la conquista legal que las compañeras han conseguido otorgando derechos a la laguna del Mar Menor. Gracias a Indirect Film por documentar el proceso.

 

En una entrevista reciente decías que tus trabajos no te reportan directamente experiencias de satisfacción, pero sí de catarsis. ¿De qué forma piensas que el arte sonoro y la experimentación auditiva sirven, tanto para quien lo crea como para quien lo percibe, para canalizar emociones o como elemento liberador respecto a otros aspectos de la vida cotidiana?
Considero que la experimentación con el sonido nos ofrece unas prácticas que abren lo suficiente la estructura de la imagen, dando campos de composición más libres, además de ser lo suficientemente abstracto como para superar las barreras de las palabras y construir diálogos con colectividades, que pueden ir más allá de nuestra especie. En la cualidad empática que tiene el sonido, estoy trabajando en un discurso poético que define esa característica, que gracias a un error tipográfico me trajo la palabra “infonía” (del catalán infondre, que es el participio de infundar), que me abre esta cuestión: ¿Cómo la onda mecánica sonora, en su deriva frecuencial, puede sintonizarnos a través de golpear la superficie permeable de nuestra piel, tan profundamente, con significados emocionales de manera colectiva? Como si fuera una placa de Chladni pero a nivel sensible.

 

“La desindividualización hacia lo colectivo reduce las posibilidades de colapsar”, decías en esa misma entrevista en la revista ‘Who It’s Art?’. Iremos viendo a lo largo de este cuestionario cómo lo colectivo y las colaboraciones tienen gran importancia en tu actividad artística, pero para empezar, ¿cómo influye la colectividad en la formación de tu identidad creativa? ¿Y qué nos puedes contar del proyecto Las Petite Comité?
El otro día leía una frase por ahí que me pareció muy afilada. Se necesita una comunidad para criar a un artista. La colectividad es la única forma que conozco para existir. Pero supera las islas por afinidades o gregarismos.
Somos seres sociales, y la desindividualización no habla solo de superar el solipsismo con nosotros mismos como ego, sino que va más allá de la construcción cultural de lo que significa ser un humano, para acercarnos a la comunicación entre distintas especies. Habla de la superación de los límites culturales que definen nuestro ecosistema antropocéntrico.
El proyecto de Las Petite Comité (Isabel Flores, Eliana García, Puçanga, Úrsula Bravo) nació con la urgencia de empoderar a personas con distintas vulnerabilidades emocionales, que les impedían usar su capacidad expresiva en los espacios públicos por miedo al juicio de reclamar su lugar. Por no ser grandes instrumentistas, por no ser músicas ortodoxas. Era un espacio de reflexión en el que hablábamos sobre transfeminismos y creábamos discurso y práctica juntas. Pero se ha disuelto. El último ejercicio que realizamos fue en Samhain 2021, en el que propusimos una instalación sonora, en la que recopilamos discursos de distintas mujeres que expresaban su dolor ante las dificultades por ser mujeres. Afirmaciones como “claro, como tengo un hijo no me van a dar ese trabajo”. Enterramos un altavoz en el suelo, con la intención de construir una tumba simbólica de todas las muertas que por levantar la voz han sido asesinadas.
Aunque quizá vuelva a resurgir. Sigue siendo una práctica necesaria, siempre que encontremos espacios amables y afectivos que acojan estás prácticas. Porque Murcia, buf, no veas el cachondeo.
https://www.instagram.com/p/CWlQ84dq38O/
https://www.instagram.com/p/CVQfjRcsmWP/

 

Otro proyecto en el que estás involucrada es el Laboratorio Experimental Do Som de las Azores, dedicado al estudio de la naturaleza de la cultura aural, los paisajes sonoros y las múltiples formas en las que el sonido se puede usar. ¿Podrías explicarnos con más detalle en qué consiste el trabajo de este espacio?
Es un programa cultural que se activa con la potencia de cambiar lo que entendemos como realidad desde su distintas vertientes, desde las rítmicas de la sociología, antropología, estética, y se nutre de las corrientes filosóficas del nuevo materialismo, y algo de física experimental. De momento es un proyecto piloto que se va a intentar aplicar el año que viene con unos talleres de grabaciones de campo para la divulgación y práctica de la ecología sonora, estén atentos, será bonito.

 

 

Últimamente has participado también en varias residencias de arte sonoro (Lux in Tenebris, CAMPfr, Nomadic Soundsters, etc). Háblanos sobre tu intervención en estas y sobre planes futuros en esta línea.
En estas residencias, por ejemplo en Nomadic Soundsters, no conseguí aportar más a la colectividad porque estaba muy agobiada y estresada con algunos proyectos y lo tuve que dejar apartado a un lado dejando a mis compañeros…
Lux in Tenebris fue una experiencia muy hermosa, aprendí mucho con los mentores. Nos facilitaron trabajar en equipo para una gran producción, los juguetes, el equipo de personas, además de tener el lugar adecuado para reflexionar creativamente sobre lo que significa el mito católico siendo una mujer, y sobre cómo se utiliza el terror para construir su base de poder.
CAMPFR está simplemente increíble. He tenido la oportunidad de conocer, cohabitar e intercambiar experiencias con artistas impresionantes, como Aviva Rahmani, Chris Watson, la banda Deerhoof, Francisco López, Mark Feld, Zoe McPherson, Florence Peake, entre otrxs. Recomiendo encarecidamente los workshops de CAMPFR, son una experiencia única en su especie. Sus fundadores son lxs artistas más fabulosxs que conozco. Masters del arte relacional.

 

Las colaboraciones y residencias te están llevando a lugares como Budapest, los Pirineos franceses y catalanes, las islas Azores o Grecia. ¿De qué forma contribuyen estos viajes a la definición de tu faceta como creadora, investigadora y experimentadora?
Este año postpandémico y post trauma me está salvando de la extinción como persona. Soy una luchadora, pero casi me destruye. Así que agradezco al karma el flujo del movimiento que el arte ha agotado como inevitabilidad.

 

Otra parte importante de tu trabajo es el de la pedagogía experimental y sonora, las intervenciones educativas sobre paisajes sonoros. Imagino que entra en este campo la actividad de Paisajes Sonoros Murcianos. ¿En qué consistía exactamente? ¿Tenéis pensado repetirlo próximamente? ¿Tienes planificado realizar en breve alguna otra intervención pedagógica de este tipo?
En este taller trabajábamos la consciencia acústica interespecie, entendiendo nuestra huella sonora en el mundo y como, cuando entramos en el estado de escucha, nos molesta hasta nuestra propia especie, como la especie humana utiliza métodos violentos para comunicarse y como en la cultura occidental han sido eliminadas las practicas sensibles de reconocernos con el medio natural, y ahora en el poscapitalismo estamos intentando recuperar las formas en las que se relacionaban nuestrxs ancestros con la naturaleza y el territorio, entendiendo los ciclos, los biorritmos etc. Para el año que viene estamos preparando unos pequeños talleres con el proyecto 432Hz, relacionados con estas prácticas.

 

En lo relativo a tu faceta como creadora audiovisual, tus obras más recientes son ‘Survival’, una colaboración con Martín López, en la que él toca la batería y tú te encargas de los sintetizadores y el videoarte, y un tema de 12 minutos publicado a través del sello Vultureculture. En este campo (grabaciones, conciertos, performances, instalaciones, etc), ¿en qué estás trabajando ahora mismo?
Acabo de lanzar con Vultureculture Label un peque álbum llamado Clima (climate en inglés), en el que sintetizo paisajes sonoros naturales deformados que hablan de una atmósfera contaminada, y cómo resuenan los seres en este nuevo espacio no natural.
https://vultureculturelabel.bandcamp.com/album/climate
También estoy trabajando con mi amigo del que estoy enamorada como artista, Pablo Jordán, en un proyecto audiovisual, al que llamamos Cave. Aquí podéis escuchar el single que lanzamos en pandemia:
https://youtu.be/EyjGBBUGU1g

 


 

Formas parte de la organización del festival de arte sonoro y músicas raras Samhain de Murcia que se celebra cada año el 31 de octubre (o fecha cercana). ¿Puedes contarnos algo sobre lo qué tenéis preparado para esta edición? Por cierto, ¿qué es el tecnochamanismo?
Por desgracia el año pasado fue la última edición. Utilizábamos la palabra tecnochamán como un neologismo que definía las prácticas rituales a través de formas contemporáneas de dispositivos tecnológicos.

 

He estado escuchando la última entrega de tu podcast en Tesla FM, Espace Plein, y me ha parecido un complemento idóneo para el resto de tu obra, una especie de diario o making of de la misma, al que llamas documental radiofónico experimental. ¿Qué más nos puedes decir sobre este? ¿Planificas sus contenidos o dejas que estos simplemente vayan surgiendo?
Son pequeños documentales autobiográficos. Muestran parcialidades abstractas de lo que habito durante ese mes de producción. Compongo la música que acompaña esas derivas y a veces se apoyan en textos que fundamentan mi discurso.
Va surgiendo, y como la vida es así de hermosa, muchas veces tengo el honor de que mi hábitat sonoro resuene con las manos de artistas preciosxs. Fue mi primer ejercicio seriado de piezas sonoras y estoy eternamente agradecida a Shak por su paciencia y dedicación.

 

He dejado para el final el diseño gráfico, que es tu formación original, pero no quisiera terminar sin hacer mención. Entre otras cosas has realizado diseños para el sello de música experimental vultureculture. ¿En qué otros diseños estás trabajando en la actualidad o has trabajado recientemente?
Pues gracias a mis queridos Andrés Navarro y Emilio Saura, que me propusieron la comunicación gráfica del festival de percusión Coper_accion, que se celebró a principios de septiembre en Cartagena. A los que no tenéis que perderle la pista, mueven y trabajan un flujo de composición contemporánea y pedagogías experimentales muy interesantes. También estoy editando un manual para la liberación económica, para compartir la hermosa paparajotería.
Murcia da un poco de asco, es muy difícil que te contraten en algún estudio si no eres lameculos, o que cuenten contigo para compartir trabajo. Eso sí, si transgredes te van a sacar hasta los ojos, pero olvídate de ver dinero.

 

ANIMADORA: “Un ejercicio de honestidad vehemente”

Capas, distorsión y reverb en abundancia al servicio de las atmósferas envolventes, dando forma a evocadoras canciones de shoegaze cantado en castellano. Así suena ANIMADORA, el nuevo proyecto en solitario de Andrea Podadera, del grupo de Neon October, que nos presenta a continuación.

 

 
Formas parte del grupo Neon October, con un estilo similar al de este nuevo proyecto, pero has decidido lanzarte también con esta nueva andadura en solitario. ¿Qué supone para ti Animadora personal y artísticamente en este momento?
Hacemos un estilo similar en cuanto a crear atmósfera, el rollo ensoñador… pero es más suave. ANIMADORA es un ejercicio de honestidad bastante más vehemente, más bruto, y ha salido con tintes más ‘doom’, en una línea más oscura y “agresiva”. Me apetecía probar por ahí y llevaba tiempo queriendo hacer algo diferente; algo más en sintonía con la yo del presente. Es algo que se ha ido cocinando a fuego lento durante años y que, por algún motivo, no me he atrevido a materializar antes. También por todo lo que conlleva representar y representarse en un proyecto exclusivamente propio.

 

En tu presentación en sociedad hablas de lo visceral, de la pulsión y, en definitiva, de lo necesario de hacer música. Pero a la vez mencionas la nada y la indecisión. ¿En qué momento sentiste que la barrera estaba superada?
Qué pregunta tan complicada, jajaja… La verdad que dicho así suena a contradicción enorme (que lo es), pero yo sí siento que esas palabras son compatibles las unas con las otras. Te mencionaba antes lo del ejercicio de honestidad, y al final es un poco eso: sentir “la llamada”, poner las palabras sobre el papel y echar unas cuantas vísceras en el proceso. La indecisión es una neblina que convive en mi cabeza y no paga alquiler. Ha estado bien presente todo este tiempo (hacer las canciones, publicarlas o no). Y a la nada, a pesar de ser un espacio vacío, extraño y extenso, tengo mucho que agradecerle (venció a la indecisión). Es el reseteo, el partir del punto 0.

 

El proyecto, aunque sea algo individual en lo creativo, nace con idea de llevar las canciones al directo y así será. ¿Quiénes forman tu nueva banda?
Estaría bien llevarlo al directo a lo Planning for Burial, pero está complicado y, la verdad, me gustaría aparcar por un rato la guitarra y centrarme más en la voz o darle al sinte. Así que sí, estoy buscando músicos. La idea es replicar, en la medida de lo posible, el sonido de lo que salga del estudio.

 

El debut en directo será pronto, el 5 de noviembre en el Festichachi, festival de disqueras independientes de Madrid. ¿Hay más conciertos en breve a la vista?
Alguna cosa hay, pero está por confirmar. Veremos qué sale antes de finalizar el año. Para 2023 sí que espero montar más de un bolo, la verdad.

 

De momento has publicado dos canciones en plataformas, que sirven como adelanto a un próximo EP. ¿Cuándo está previsto que se publique? ¿Recurres a la autoedición? ¿Habrá edición física?
Si te soy sincera, no tengo una fecha fijada para publicarlo, funciono con un libre albedrío acojonante. Y por ahora todo en digital. Soy pobre y no puedo costearme una edición en físico, jajaja.

 

El tuit fijado en tu cuenta de Twitter es un hilo sobre portadas de gran belleza. Una gran responsabilidad ahora que te toca a ti publicar, ¿no?
Jajajaja, esta pregunta tiene picardía. Me gusta mucho indagar, coleccionar, clasificar… el cover art de álbumes que me gustan. Pero con lo mío no sabía ni por dónde empezar. Hay varias ideas en marcha y lo voy a dejar un poco en manos de otros (una amiga, en este caso). Como no hay fecha fijada, tenemos tiempo.

 

Aunque afincada en Madrid, procedes de Málaga. El otro día, gracias a una recomendación tuya en redes sociales, descubrí a tus paisanos the only traces left of sunken ships. ¿Con qué otros grupos de una parte o de otro, o de cualquier lugar, te sientes hermanada o identificada?
TOTLOSS son geniales, vienen a Madrid el 27 de octubre, si no me equivoco. Hay que ir a verles.
En cuanto a sentirme identificada o hermanada, me es difícil responder a esto, no lo he pensado mucho. Sé hablarte de artistas o iniciativas que me gustan, o toda esa escena subyacente con géneros más como el screamo, el hardcore o el punk que se me hace más inclusiva y acogedora.
Lo que se hace en CSA Las Vegas, por ejemplo, me parece súper guay. Llevo mucho sin vivir en Málaga y, quizás es porque no estoy ahí y no me llega todo, pero tengo la sensación de que la pandemia (y otros factores) se han cargado un poco la escena local y el underground. Y CSA intenta mantenerla a flote pese a las dificultades. Sí que creo que son necesarios más espacios así, y me siento más parte de ellos que de otros. Sobre todo en mi ciudad.

 

Para acabar, ¿cuántas veces al día estás pensando en alguna canción, propia o ajena, y te dices: yo a esto le metería alguna capa más o yo a esto le ponía más reverb?
Es un pensamiento constante con composiciones propias. A veces es difícil saber cuándo parar, y te obligas. Lo que sí me pasa con canciones de otros es que las voy escuchando y, de repente, resuenan elementos en mi cabeza. Entonces entro en las notas de móvil y voy escribiendo lo que surja: letra, un riff, una melodía aleatoria… Luego intento recolocarlas para ver si tienen algún sentido. Encuentro inspiración en ellas pero no me obceco con el sonido o con detalles técnicos. No soy muy amante de la técnica en general.
Y con la reverb tengo un problema, y es que nunca me parece suficiente. Otra cosa con la que hay que obligarse a parar.

 

Lonja Negra: “El objetivo es rascar todos los márgenes que se pueda”

Lonja Negra es un grupo de gente, con afinidad personal y creativa, implicada en la música, el diseño gráfico o la ilustración, entre otras disciplinas artísticas, que ha decidido dar un paso al frente y empezar a programar eventos en Murcia desde un enfoque underground. En su presentación en sociedad hablaban de contribuir a reparar un tejido cultural, de hacer las cosas de otro modo, de militancia underground y de “metal herético, rock esdrújulo, dub cósmico, electrónica escurridiza o gritos industriales”. Se estrenaron el pasado mes de septiembre, con La Madriguera y el bar Ocio como sedes, y ya tienen su programación cerrada para lo que resta de año. El sábado nos esperan nuevamente en La Madriguera, y después en Moss, para la segunda entrega de este primer ciclo. No podía dejar pasar la oportunidad de hacerles unas cuantas preguntas.

 

 

Que surja un colectivo como el vuestro es bastante lógico. Pero me gustaría saber un detalle concreto: ¿En qué momento y en qué contexto alguien propuso pasar a la acción y obtuvo por respuesta un “adelante, montemos nuestros propios saraos”?
Pues era como el elefante en la habitación. Se habló más de una vez que, en ciertas historias que había en Murcia, siempre estábamos los mismos. Asociarse es un paso lógico.

 

Es evidente que son tiempos difíciles para todo lo que se aleje de las corrientes principales. ¿Pensáis que es imprescindible la autogestión en la actualidad o una simple alternativa?
Nunca diría imprescindible, pero sí que en Murcia falta esa parte de alimentación desde una red que existe en España y por extensión en Europa. Algunos artistas que van a venir a estos primeros eventos no hubiesen tenido la oportunidad en las corrientes principales en este momento por la saturación que existe en estas. Es una especie de cuello de botella. No todo lo que haga un músico puede estar supeditado de una forma tan grande al rendimiento económico. Es que hasta bandas que se garantizan cantidades considerables de público están cancelando giras porque no les dan los números, se ven muchísimos casos.

 

Habéis escogido La Madriguera como sede para vuestros eventos. Personalmente me agrada mucho este lugar, me recuerda a otros en los que he pasado buenos momentos, como el antiguo local de La Nave o El Quirófano. ¿Qué os ha llevado a esta elección? ¿Os sentís identificados con proyectos del pasado como Colectivo Moog o Cores & Danzas?
Claro que sí. Lo que pasa es que, el problema de las cosas hechas por el amor al arte, es que acaban agotando a la gente, hay que ir dando relevos. La Madriguera lleva varios años y son gente buena, humilde y que cree en lo que hace. Nos gusta mucho el espacio.

 

Aunque estuve presente en vuestro primer concierto, con Davidub, Pionera y Nepal Napalm (que tuvo continuación en Ocio con Agustín García y Tobías), me gustaría conocer cuáles fueron vuestras sensaciones en esa noche de estreno…
A pesar de no poder anunciar con mucha antelación, fue muy satisfactorio. Vino bastante público y se disfrutó mucho.

 

Es fácil comprobar que en determinados conciertos en nuestra ciudad las personas que asistimos tenemos ya una edad. ¿Creéis que existe una posibilidad de relevo generacional para este circuito underground?
Siempre. Cambian los códigos y la realidad ahora es distinta, pero siempre creo que va a haber un relevo generacional. Sería genial que aportásemos a que eso ocurra.

 

Los conciertos de Lonja Negra vienen acompañados por posteriores sesiones en Ocio o Moss. Más allá de lo que son los grandes festivales, ¿pensáis que la electrónica y lo que podríamos llamar cultura de club están ninguneados en la actualidad en nuestro entornos social, cultural y mediático?
Hace años estaban más cerca y creemos que suman un todo que alimenta a ambas escenas, que tienen mucho más en común de lo que parece, tanto en la forma como, sobre todo en el fondo. Es uno de nuestros objetivos.
El próximo sábado tenemos un lineup entre La Madriguera y Moss que, la verdad, estando feo que lo digamos nosotros, es de una calidad enorme.

 

 

Aunque ya conocemos el cartel de vuestros tres próximos conciertos, ¿por qué no nos hacéis una pequeña presentación de estos?
Pues me extiendo un poco más con el primero puesto que lo tenemos este mismo sábado. Por un lado tenemos a Dame Área, que es una de las propuestas más rompedoras y especiales que tenemos en España, y no es fácil verlos por aquí abajo. Su directo de hace unos meses fue una pasada. Después tenemos a Espiricom, que encima publican un disco brutal y producido por Óscar Mulero (otra muestra más de cómo la música de banda y la electrónica se tocan) el día antes. Además para esa noche tenemos la colaboración con Ombra Festival repartida entre La Madriguera y Moss. En la primera, además de los mencionados arriba tendremos a PanDemian, de We Are Not Brothers, una de las cosas más aguerridas que te puedes tirar a la cara ahora mismo y todo por doce pavos.
Después ya en Moss, por parte de Ombra tenemos a RNXRX! y a Serx Einheri que son otra pasada, y añadimos desde Lonja a talentosos de aquí como Agustín García, Tobías y de remate a Comisarios de la Luz (Dame Área). El evento es magnífico.
En cuanto a los siguientes, para noviembre, el 18, tenemos a Balcanes, que también tienen disco recién salido y es un pepino. Otra cosa dificilísima de ver por aquí abajo. Esa noche se acompañarán de Pau From Marc, banda de Marco Velasco y Paula Sal, que el año pasado sacaron uno de los discos más chulos en este país y que encima son de la tierra. Además seguro que ya tiene cosas nuevas que ir presentando. Por último, el día 23 de diciembre tenemos a uno de los hijos predilectos de la ciudad, Fur Voice, otro con discazo nuevo y talento para aburrir y a Salva Alambre, que seguro que también trae sorpresas.
De momento es lo que hay, pero estamos muy orgullosos de esta programación, la verdad.

 

Viendo la programación anunciada hasta ahora, el nexo en común, más que los estilos musicales, que son de lo más variopinto, es el gusto por los márgenes, por la experimentación. Pensando en el 2023, ¿qué proyectos tendrían cabida en Lonja Negra? Podéis dar nombres concretos si os apetece…
No podemos dar nombres pero estamos en ello. Pero el objetivo siempre es ese, rascar todos los márgenes que se pueda.

 
Para terminar, ¿se puede saber quiénes conforman Lonja Negra o es este un colectivo que forma parte de la tradición de sociedades secretas?
No es especialmente relevante, creo. Hablo en primera persona del plural porque, al final, solo somos gente que nos respetamos y admiramos y queremos unir fuerzas.
 

Haren: “Nos quejamos porque para eso tenemos un grupo”

Haren, si ningún brazo escayolado lo impide, son Anyela (guitarra, voz), María (bajo, coros) y Marta (batería) y forman parte de la nueva ola de bandas de la siempre dinámica escena punk de Murcia. Aprovechando la publicación de su demo debut, les abrimos las puertas de Tímpanos y Luciérnagas.

 

 

Acabáis de publicar en Youtube vuestra demo debut, con cinco canciones, que se publica en formato cassette a través de Polze De La Mort y Cebolla Records. ¿Cuándo estará disponible y cómo se podrá conseguir?
Estará disponible cuando Jaume diga, jaja. No sabemos exactamente cuándo, peeeero eso, pronto. Se la pueden pillar a él directamente en Polze De La Mort, en algún concierto de La Mistelera o por envío. Además, sacaremos una edición especial de menos copias con el sello de Tambores de Guerra y estamos barajando opciones para sacar la demo en un 7”.

 

A pesar de no tener nada publicado todavía, desde vuestro estreno en directo en abril de este año, habéis hecho unos cuantos conciertos y unos cuantos kilómetros para ello. Imagino que ahora, con la demo como respaldo, no bajará el ritmo. ¿Dónde y cuándo se podrá ver a Haren en directo próximamente?
Hemos tocado un par de veces por el sur, en Almería y Granada, además de aquí en Murcia. Tocaremos en octubre en La Biblio, en Barcelona, junto a Dishuman, Lumpen, Revanche y Disolvente. Igual sale algo por Madrid para noviembre (se está gestionando) y el 9 de diciembre tocamos aquí en la casa con Presagio, Colisión, Solbandera, Yakuzza y Estrago. De momento eso.

 

“No somos un grupo de chicas, somos un grupo de punk”, cantan Troika en su canción ‘Etiquetas’. No puedo evitar asociar esta canción con vuestra banda, más aún sabiendo que en algún concierto os ha tocado batallar con un “público asqueroso”. En una escena supuestamente alternativa, en la que se supone que ciertas actitudes deberían estar superadas ya en estos tiempos, ¿creéis que queda demasiada gente con comportamientos inapropiados?
Anyella:Sí, nos hemos ido a hostias con un par de asquerosos, marranos, gonorreas que, bah, ni pa’ qué… Gente de mierda siempre hay en todas las “escenas”. Tratamos de rodearnos de buena peña y aunque el punk es una chimba, nunca faltan esos personajes. Pero eso… “navajazo y pa’l río”.
Marta: Solo en un año tenemos historias de abuelas cebolleta sufridoras de acoso y asquerosidades. Para mí era flipante que con 18 años me estuvieran babeando viejos de 40. Id a meter la polla en un hormiguero, putos guarros.

 

En esta sociedad en la que se habla continuamente del éxito y se publican libros multiventas que tratan de convencernos de que se puede conseguir todo lo que te propongas, me gusta ver que queda un reducto de gente que habla abiertamente del fracaso y la frustración, como hacéis vosotras en la canción “Frakaso”. ¿En qué medida la música en general, y el punk en concreto, os ayuda a lidiar con ello y asumirlo como parte de nuestra existencia?
Anyela: Pues la verdad, el ruido y el punk salvaron y arruinaron mi vida. Si no fuera por esto, ¿quién sabe qué estaría haciendo ahora mismo? Alistando la cuerda para colgarme, supongo… Tocar no-música nos ayuda a lidiar con el aburrimiento y así tenemos excusas para viajar, emborracharnos y conocer nuevos amigos. Y como ya eché mi vida a perder por esto, me da igual. Así que salud por el frakaso, jaja.
María: Está guapo tener una banda, yo qué sé, jajajaja. A mí me ha salvado un poco de la desidia y de mis dilemas existenciales. Y como me lo guardo to’ pa’ mí, pues así se lo grito a un micro y me quedo tan agusto, jajajaja.
Marta: La música me ha hecho conocer a personas increíbles. También vivir cosas feas. Pero volvería a repetir noches de brotes de locura con tal de estar aquí con ellas. El fracaso viene de serie y el punk puede hacer que liberes rabia. Pero esa frustración acaba reventándote en la cara. Así que gracias a mi psicóloga desde aquí por tanto.

 

Desde la distancia resulta extraña la figura de “élite punk” de la que habláis en la canción del mismo nombre, tratándose de un movimiento supuestamente horizontal. ¿Cuál es vuestra experiencia al respecto?
Anyela: Pues siempre en todos o casi todos los sitios donde he estado/vivido existe el típico grupito de peña de los de siempre blablabla que se la chupan entre ellos y qué coincidencia que la mayoría de veces son unos viejos aburridos, jaja. Hicimos la canción para reírnos un poco y ya está. Aunque me mola que existan, así estoy lo suficientemente asqueada. No todo puede ser bueno, jajaja. ¡En la letra se resume todo!
María: Yo no me he sentido más rechazada que en ambientes denominados “punks” por no escuchar la música que toca o no llevar el uniforme adecuado. Pero es también en estos ambientes donde he encontrado a mis mejores amigos, así que una cosa por la otra, jajajaja.
Marta: Es gracioso ver como en escenas donde se propugnan valores de camaradería, compañerismo y colectividad hay siempre peña que te mira por encima del hombro y se chupan entre ellos las pollas, pero por suerte hay muchas otras personas que merecen la pena. Cada uno elige ser lo tonto e hipócrita que quiera. ¡Nosotras nos quejamos de ello porque para eso tenemos un grupo!

 

Hace poco hablaba con un amigo sobre bandas y me mencionó a algunas como vosotras mismas o MMXX como parte de un relevo en la escena punk de nuestra ciudad. ¿En qué medida creéis que la existencia de espacios como El Retal o Kasablanka contribuyen a la existencia de una escena underground persistente en Murcia?
Uf, pues sin El Retal y Kasablanka sería horrible. Gracias a esos espacios podemos movernos, montar conciertos, talleres, eventos de todo tipo. ¡Contribuyen y mucho! Por ejemplo, Haren nació en el local de ensayo de El Retal. Y no solo Haren, muchas bandas han nacido ahí. Y aunque nuestro debut oficial fue en El Retal, Kasablanka fue donde tocamos por primera vez en vivo dos canciones. Y las repetimos para alargar, jaja. Entonces no sé, son lugares que dan para mucho. Ojalá en todos lados hubiese sitios así. Hay que cuidar estos espacios para poder seguir haciendo cositas, ya que dan para muchas cosas. ¡Aguante El Retal, Kasablanka y la gente que los gestiona así de bien!

 

Anyela tiene otros proyectos musicales como Pellejero o Traidora. Habladnos de estos u otros proyectos artísticos (no solo musicales), si los hubiese, con componentes de Haren implicadas.
Anyela: Sí, toco también en Pellejero la guitarra y gritos. De momento tenemos una demo chatarrera en vivo grabada por Grabadora Grabaciones en el local de ensayo cuando recién nos juntamos para tocar y otra demo que grabamos con Pablo Ruiz Serres. Las dos están en Youtube. Hemos tocado un par de veces por ahí también. Normalmente vamos Haren y Pellejero a todas partes, ya que cabemos todos en un coche, jajaja. Y de Traidora, bueeeeno, es un pajazo mental de singles en solitario. Mi amigo Nicolás me invitó a hacer parte de una compila de ruido que se llama ‘Es mejor solito ke contigo’. Está en su canal de Youtube (Disordera Records). Es un punk bastante activo en Colombia que graba gente y hace conciertos y cosas muy brutales. Me gustaría hacer y grabar más canciones, pero soy una vaga y aparte toco fatal. Pero bueno, cuando me da el venazo hago cosas de la mano de mi vecino Manuel. Él es el que siempre me graba ese proyecto.
María: Pues me iba a ir a Madrid a estudiar teatro, pero al final me voy a quedar fracasando en Murcia. He estado haciendo stand up comedy y el año pasado estuve de colaboradora en Murcia Underground, en TVM. Algo se cocerá este año por aquí. De bandas hice con Nacho (Pepsicolos, Pelacats, Llueve, capullo!) un grupo que se llama Blandiblú. Nos puedes oír en Bandcamp. Y Grabadora Grabaciones tiene subido un concierto horrible pero exquisito que hicimos con nuestro grupo Pacorálisis Pacopermanente, con Pepelu (Tumefactum, Pellejero), Teresa (Tumefactum, Yugoslavia) y Paco.

 

Me gusta aprovechar las entrevistas para mencionar al máximo de grupos posibles, así que os cedo el testigo: ¿Qué grupos de vuestro entorno (no solo geográfico) os gustaría recomendar?
Anyela: Grupos de ahora que me gustan mucho: Víctimas, Primer Régimen, Inyección, Azfixxia, Dishuman, Lumpen y uf, no sé, muchos, jaja.
María: Yo soy la quedabién, así que diré a los grupos amigos: Pelacats, Ataac, Yakuzza, Yugoslavia, NTP. Hay un grupo en Murcia que se llama Perdón que no es punk pero a mí me gusta mucho. En Almería tocamos con Ruina Pura, Extrío e Incisivas. Con Golpe de gracia y Tres Cuervos también nos llevamos estupendamente. Un saludico a todos. Perdón si me dejo alguno, jajaja.
Marta: Ahora mismo se me ocurren Verdugo, Arma X, Brux, Daga, The Chisel, Plastics, Taqbir, Primer Régimen, Fracture, Yakuzza y Dishuman. Un abrazo para todos nuestros amigos que hacen cosas. También aprovecho esto para mandar un beso para Esteban hasta que se lo pueda dar.

 

Para cerrar, ¿os han dicho ya que “Soy una marrana” debería ser un himno generacional?
María: Me llevo con Marta 7 años, así que generacional no creo que sea, jajajajaja. Creo que fue la primera canción que hicimos y le tenemos amor/odio de tantas veces que la hemos tocado. Casi no la grabamos, aunque yo me empeciné mucho.
Marta: La canción más querida por todos pero más odiada por nosotras, jajaja. Es cierto que la grabamos porque María se empeñó, pero cada vez que hay que tocarla en los conciertos es insufrible. Supongo que todo lo que le gusta a la gente este tema compensa lo pesado que es para nosotras.

 

Edi Pou (Vivalanumeración): “La música popular puede ser tan compleja como la culta”

Edi Pou es un músico que, sin sacrificar ni un ápice de calidad en la ejecución de sus canciones, siempre demuestra originalidad, capacidad de sorprender y, en el buen sentido de la palabra, extravagancia. Llevamos ya un buen puñado de años pudiendo disfrutar de esta faceta suya en Za! y Los Sara Fontan, grupos en los que, entre otras cosas, se encarga de tocar la batería. Su otra faceta es la de periodista y desde 2018 podemos gozar de lo que supone extrapolar su carácter como músico a la radiodifusión en Vivalanumeración. Este es un programa de radio en el que Edi, de una manera increíblemente amena, nos deleita con su buen gusto y sabiduría sobre música, con especial atención a las canciones con características rítmicas peculiares.

 

 

Esta es ya la cuarta temporada del programa, pero creo que la peculiaridad del mismo permite remontarnos a su origen. ¿Cómo surge la idea de hacer Vivalanumeración? ¿En qué momento decides hacer un programa de radio dedicado a patrones rítmicos poco frecuentes?
La idea surge de mi trastorno obsesivo-compulsivo por clasificar. Antes de hacer el programa, ya configuraba listas ordenando las canciones por sus características rítmicas o tonales, independientemente del estilo y la época. Me gusta contar y analizar la música por dentro, es otra forma de gozar de ella. Quizá por eso me gusta tanto el minimalismo de gente como Steve Reich o Terry Riley, porque su música (muy influenciada por la polirritmia de la música popular africana) se basa en el cruce de compases, en crear texturas donde el cerebro intenta encontrar dónde está el “uno”, pero la respuesta a esa pregunta es múltiple y cambiante.
Dicho esto, cuando me propusieron de hacer un programa para la red de radios comunitarias de Barcelona (XRCB), sólo tuve que poner palabras entre los temas de esas listas que ya tenía. Una vez me puse a hacerlo, me di cuenta de que disfrutaba compartiendo mi trastorno, y de que había otra gente que disfrutaba escuchándolo.
Otro motivo por el que decidí centrarme en la estructura de la música por dentro es la voluntad militante de ignorar la música por fuera, de no centrarme en estilos, en escenas, en modas, en ghettos culturales… Creo que deseaba mostrar, con ejemplos, que la música popular puede ser tan compleja como la culta, o que culturas muy distintas comparten patrones similares.

 

Aunque has demostrado que en esto de los ritmos no hay prácticamente límites, en esta cuarta temporada has decidido dar un pequeño volantazo y reinventarte radiofónicamente con una serie de capítulos temáticos (con ritmos impares siempre, eso sí) y nuevos y sorprendentes giros narrativos. ¿Sentías que se había agotado la fórmula?
Sí: antes de empezar la temporada pensé que no quería repetir un año más de programas clasificados por compases y ritmos. Me aburría la idea, e imaginé que las numerarias y numerarios que escuchan el programa también se aburrirían. Aproveché 10 días de confinamiento “covidiano” en pleno agosto para repensar la fórmula y decidí clasificar las canciones en base a las sensaciones que nos producen. Misterio, rabia, euforia, calma, espiritualidad… Una fórmula que me permitía, una vez más, superar la barrera de estilo, época, escena musical. Eso sí, todas las canciones tienen que poseer alguna de las peculiaridades tratadas en las temporadas anteriores: cambios de ritmo, compases impares, polimetrías, notas infinitas, música sin ritmo alguno, música con cambios de ritmo constantes…
En cuanto a los “giros narrativos”, también empecé a aburrirme de mí mismo, de mi voz, de hacer de periodista radiofónico musical al uso. “La siguiente canción es un melocotonazo”, yatusabes. Como no trabajo en Radio 3, me puedo permitir probar formas distintas y absurdas de presentar las canciones, trucando mi voz, grabando cinco voces que gritan al unísono, hablando conmigo mismo, o conversando con un lector de texto robótico. Y a la buena gente de Radio Primavera Sound no sólo les parece bien, sino que lo celebran.

 
Siendo un programa de periodicidad mensual, más que el proceso de grabación, que también daría para hablar (sobre todo después de escuchar los programas más recientes), me gustaría conocer cómo es el proceso de preparación de un capítulo de Vivalanumeración. ¿Hay canciones que ya tengas en mente antes de incluso de empezar a idear un programa? ¿Cuánto tiempo te suele llevar completar el setlist? ¿Decides el tema de cada programa cada mes o los tienes ya decididos y ordenados al principio de cada temporada? ¿Sueles recordar con facilidad canciones que se ajusten a cada capítulo o te cuesta dedicarle unas cuantas horas a escuchar y hacer cuentas?
Para empezar, las listas están ahí, antes de que existiese Vivalanumeración, y se van agrandando cada día, cada vez que descubro una canción con un patrón rítmico interesante. En las tres temporadas anteriores, la temática de cada programa ha funcionado así: cuando una de estas listas tenía suficiente buen material para convertirse en programa, la convertía en episodio. En la cuarta temporada, en cambio, he hecho una enumeración previa de 11 sensaciones musicales que voy tratando mensualmente, episodio a episodio.
Antes de grabar, le destino un día entero, o dos, a configurar un setlist que sea suficientemente diverso, investigando músicas que no son tan cercanas a mi background musical, que es el rock experimental. Es ahí donde disfruto más, aprendiendo nuevos sonidos, documentándome sobre otras épocas, sobre culturas musicales infrarrepresentadas… Aprendo mucho haciendo este podcast, y esa es quizás la mayor recompensa.
Grabar es siempre rápido, sin muchas segundas tomas. John Coltrane decía que la primera toma era casi siempre la buena. En mi caso, no es que la primera sea buena, es que la segunda toma es peor que la primera, y la tercera es peor que la segunda. Así que me quedo con la primera.

 

 

En el pasado, en algunas entregas, exploraste la opción de los remixes, creando tus propias remezclas para ajustar canciones populares al ritmo que tocara en cada ocasión. ¿Es algo en lo que te hayas planteando profundizar más en próximas temporadas? ¿Y fuera del programa?
Los remixes impares (como convertir un tema de Nirvana, Sinatra, Billie Eilish o Bad Bunny a compás de cinco) son muy divertidos de hacer, pero también me aburrí del chiste y en esta temporada no lo estoy haciendo. A ver qué ocurre en la próxima…

 

Este es un programa que lleva aparentemente una carga de investigación alta, lo que desde mi punto de vista lo convierte ya en algo gratificante de hacer. Pero por concretar, ¿qué has descubierto gracias al programa que te haya sorprendido o agradado especialmente?
He descubierto muchos artistas, palos tradicionales, escenas enteras, que si no me hubiese puesto a investigar para el programa seguirían siendo desconocidas para mí. Eso es un regalo inmenso. Recuerdo descubrir y devorar toda la música de Meredith Monk (y preguntarme por qué no la conocía antes y sí conocía a tantos colegas suyos, todos hombres), o fascinarme con la música tradicional tanto de los Bosavi de Papúa como los pigmeos Mbuti, un amasijo de polirritmias muy simples a nivel individual, pero complejísimas cuando las escuchas en conjunto. Es una metáfora que me encanta y que nos recuerda que para hacer música increíble no hace falta tener una técnica increíble, sino estar dispuesto a escuchar, a poner atención y dedicación al colectivo.

 

Supuestamente has grabado entregas de Vivalanumeración, al menos en parte, en un coche en marcha, viajando en tren e incluso en medio del bosque. ¿Cuál es el lugar más raro en el que has grabado o ideado algo para el programa? ¿Hay algún lugar peculiar en el que te gustaría hacerlo?
La mayoría de estos programas en sitios curiosos fueron grabados así… ¡por necesidad! A menudo, la fecha de emisión del programa se acerca y me encuentro de gira. El del tren fue porque me iba a Suiza con Los Sara Fontan, otro en el que estoy de paseo por una ciudad me encontraba en Alemania con ZA!… Siempre intento aprovechar estas circunstancias y sacarle partido: por ejemplo, cuando me iba a tocar con ZA! & la TransMegaCobla a Huesca y compartía coche con Tarta Relena, el día anterior me preparé la playlist de sólo voces y percusiones para comentarla con ellas mientras conducíamos, y luego convertirlo en el episodio “Voces y Percus” de Vivalanumeración.

 

Hablemos de otros podcasts. Aparte del tuyo, entre mis favoritos actuales están ‘Pop y muerte’ (de Kiko Amat y Benja Villegas, también en Radio Primavera Sound), ‘Media Offline’ (de Carlo Padial, para Playground) y, uno que empecé a escucharlo cuando lo recomendaste en el programa, ‘Infrashow’ (de Miguel Noguera). ¿Qué otros podcasts recomendarías tú?
Me gustaría que hubiera más podcasts de música arriesgada, y si los hay, no los conozco. Uno de los pocos podcasts musicales que escucho cada semana es el Independent Music Podcast, donde en cada episodio presentan 10 nuevas canciones muy variadas entre sí, pero todas comparten ese riesgo, esa sorpresa, esa apuesta fuera de lo normal que agradezco.
En Radio Primavera Sound -donde se emite Vivalanumeración- creo que Andrea Gumes y Ana Pachecho son muy muy buenas abordando cualquier tema con frescor, rigor e inteligencia. Fuera de la música, otro podcast que escucho casi cada semana es Today in Focus de The Guardian: 30 minutos diarios centrados en sólo UNA noticia, tratada a fondo y con especialistas.
Y bueno, luego está el Infrashow de Miguel Noguera, que para mí no es un podcast, ni son episodios: es una performance artística de envergadura que se extiende en el tiempo. Tengo la suerte de haber trabajado y actuado con él hace años, y en momentos de flaqueza del Infrashow -porque es una apuesta dura y desagradecida- le he escrito algún Whatsapp para decirle que, para mí, lo que hace en el podcast con las palabras es lo mismo que hacía Cecil Taylor con las notas: improvisación libre. Pero no free jazz, sino una libertad REAL que supera los estilos, que se vacía totalmente de contenido, que no es nada que se haya dicho antes, porque no se está diciendo absolutamente NADA. Es una obra de arte, es un tratado de filosofía wittgensteniana y al mismo tiempo es un chiste malo, tedioso y que se está alargando mucho.

 

 

El otro día estaba en casa de un amigo y encendió la radio. No recuerdo cuando fue la vez anterior que había escuchado un programa de radio en directo en esta era de contenidos a la carta. De las emisoras de radio convencionales lo poco que consumo son programas como Las Noches de Ortega, La Vida Moderna o Nadie sabe nada, que son programas para nada convencionales, grabados y, salvo el primero, con más espectadores que oyentes, porque se emiten en Youtube. ¿Cuál es tu caso?
Pues yo escucho muchísima radio en directo. Soy adicto a Catalunya Informació (que es como la Radio 5 Todo Noticias de la radio pública catalana), la escucho a diario. Cada 30 minutos repiten las noticias, y yo quizás las escucho en bucle 4 veces. Otro trastorno obsesivo-compulsivo. Además, mi coche es viejo y no tiene bluetooth ni nada, por lo que casi cada día me doy una vuelta por la FM y caigo en Cadena Dial, MaximaFM, Rac1, la SER, etc. He trabajado más de 10 años en radios convencionales haciendo directos y me siguen gustando. Eso sí, también he trabajado muchos años en programas de humor y hoy en día no puedo con ellos: haber sido guionista de humor -bajo la presión de las audiencias, los nervios entre bambalinas y las mierdas de los directivos- me ha producido un efecto rechazo que me impide reír con alguien que pretende hacerme reír.

 

Ya que estamos, recomiéndanos algunos discos que estés escuchando últimamente en el que predominen los ritmos impares, los polirritmos o los patrones atípicos en general…
A ver, lo primero que me viene a la mente son los King Gizzard & the Lizard Wizard, que van a disco por semestre, y todos ellos plagados de ritmos impares, juegos tonales… De discos no sabría decirte muchos ahora mismo, pero el año pasado presencié una velada con tres propuestas repletas de ritmos impares que me voló la cabeza: Yegor Zabelov (acordeonista bielorruso que trabaja con loops y con emoción profunda), 13 Year Cicada (quizás mi grupo europeo favorito, math-pop arriesgado y fresco) y Hassan K (solista francés-iraní que hace surf-metal-árabe la guitarra, un clarinete MIDI y un mando de la Wii, el mejor concierto para el fin de una pandemia).

 

Para terminar, frivolicemos un poco: ¿A qué renunciarías para evitar un mundo en el que solo hubiera canciones en 4×4?
Renunciaría a tocar la batería -lo que más me gusta en el mundo- si todas las baterías del mundo sonasen en ritmos impares. Entonces, me pillaría un teclado muy simple en el Cash Converters y haría melodías muy tontas, de 4×4 todas, mientras los ritmos de las baterías se van descabalgando y cabalgando de mi melodía, en modo polimétrico, cuatro contra cinco, cuatro contra siete, cuatro contra once, cuatro contra Pi… Y así podría estar hasta el amanecer de los tiempos, feliz.

 

Hogar: “Ya no distinguimos entre nuestros intereses y nuestras necesidades”

Chimo (guitarra y voz), Javato (bajo y voz) y Oliver (batería y voz) son Hogar, un trío valenciano que factura el mejor punk que te puedes encontrar en la actualidad por estos lares. Elocuente e inconformista, Chimo atiende nuestras preguntas.

 

 

Casi dos años después de grabarse, pandemia mediante, se puede escuchar vuestro primer disco (publicado por Mata La Música y Flexidiscos). Para la edición física en vinilo aún faltan algunas semanas, el pre-order está abierto. ¿Cómo ha sido lo de tener vuestras canciones grabadas tanto tiempo y no poder mostrarlas?
Hogar se forma de manera muy natural y rápida, tres colegas que teníamos que acabar sí o sí tocando juntos. Sacamos los temas bastante rápido, sin letras, y decidimos grabarlos. Con la mala suerte de que los cabezales de la grabadora estaban dañados y la grabación queda con una ondulación rara que conforme avanza la cinta se va haciendo más notoria.
De repente nos mandan a casa. Todo mal.
Bajo el poder de la soledad y los pensamientos más limítrofes nacen las letras de Hogar. Ya se va complicando el proyecto y al salir de la cuarentena volvemos a grabar.
Por un lado la impotencia de no poder tocar y sacar de la casa todo eso que lleva uno dentro va apalancando cada vez más el proyecto y haciéndolo más distante… hasta el punto de sufrir disociación, querer cambiar las letras y cosas de esas. Desmotivación total.
Ya todo vuelve a la normalidad, y los amigos nos animan a mover el disco. Entra de nuevo el gusanillo. Van apareciendo conciertos. El hecho de tener eso ahí parado y de cogernos y decirnos: “oye, peña, ¿esto qué?”. Y lo más importante de todo, lo que nos da la última fuerza, es el apoyo de Flexidiscos y Mata La Música. No hay nada que nos haga más felices que dos amigos de forma altruista confíen en nosotros y nos acompañen en el proyecto.
Perdón, respondiendo a tu pregunta: pues ha sido hasta un alivio tardar tanto en sacarlo.
A veces es algo tan personal que uno piensa si es bueno o no exponerse emocionalmente de manera tan directa a que la gente sepa lo que hay dentro de ti. Demasiadas pistas. Hoy en día estoy totalmente orgulloso de esto. O no.

 

El disco lo grabó Nick Trampolino (Cuello), lo mezcló José Pazos (Futuro Terror) y lo masterizó el australiano Mikey Young (Eddy Current Suppression Ring, Total Control), músicos y supongo que (al menos 2/3) amigos. ¿En qué momento tuvisteis claro que queríais que se encargaran ellos?
En el caso de Mikey Young, somos muy seguidores del movimiento que hay en Australia y especialmente de ese hilo de grupos relacionados como Eddy Current, UV Race, etc. Pensamos que sería un buen plan masterizarlo con él. Pero hoy en día, viendo los resultados, casi que hubiéramos elegido a alguien con una trayectoria más punk. Eso no quita que estemos orgullosísimos del trabajo. De hecho para cosas tipo Total Control sería un candidato estupendo.
En cuanto a Nick, tiene su estudio portátil y ha sido siempre el candidato por excelencia, puesto que hace muy bien su trabajo. Y José, sabiendo cómo trabaja, empleando y exprimiendo la máxima sencillez y pureza…
No sé, creo que está todo en su sitio. Agradecer a los tres su trabajo. A Mikey no lo conocemos, ni él a nosotros, pero gracias igualmente. Y evidentemente fue el primero en cobrar, debido a la inexistente afinidad que nos une.
Para lo próximo queremos hacerlo todo nosotros, nos vemos con fuerzas de hacerlo y además creo que le va mucho al concepto del grupo.

 

Me acabo de dar cuenta de que no he escuchado vuestro disco nunca sin hacerlo al menos dos veces (o más) seguidas. ¿Qué explicación le veis a esto?
¿En serio? Jo, gracias de corazón. Esto es una cosa que no entendemos y que forma parte de la disociación adquirida con esto de Hogar. En los últimos conciertos había algunas unidades de personas cantando las canciones. Me ha llegado a parecer hasta absurdo a la vez que algo precioso y super reconstituyente. Pero ya saliendo de la autoflagelación y el victimismo, parece ser que algunas de las personas que pierden su tiempo en escuchar Hogar se han podido ver reflejadas en las letras. No sé, es muy extraño y, joder, al final la música es sentirte vulnerable, libre. Se trata de ser tú mismo y no sé, pensando que eso sería algo malo, resulta ser algo precioso. En términos musicales la música es frenética, el charles cerradito y rapidito, melodías en la voz… Esta explicación debería ser cortesía del que lo escucha. Nosotros no pensamos en nada más que en tocar los tres y ver que salía, ninguna ambición más que hacerlo lo más natural posible .

 

Si nos centramos en Valencia, lugar en el que al menos visto desde aquí la escena underground goza de buena salud, aparte de Finale, Paz SS o Podium, bandas en las que estáis implicados y que ya recomiendo yo, ¿con qué bandas os sentís hermanados?
Al final la salud es lo que importa y Valencia sistemáticamente nunca ha gozado de buena salud. Ahora hay un resurgir de bandas nuevas y es un buen momento de lanzar otro tipo de propósito para que podamos disfrutar todos, de entender que hay muchos tipos de personas y que el disfrute personal no tiene que limitar el disfrute ajeno. Y sobre todo de levantar la mirada hacia el mundo para tratar de ser mejores personas. Hay algo de lo que no se habla mucho, pero al final es lo que somos, un colectivo de personas. Pero reafirmo que el rollito de Valencia está en un momento musical brutal y hay grupazos nuevos como Perdón por todo, Mecherete, Disli, Colisión, La Culpa, Presagio, Caída o Amor, que te recomendamos muy fuertemente.

 

¿En qué medida pensáis que la existencia de espacios como La Residencia contribuyen a la proliferación de bandas en una ciudad relativamente grande como la vuestra?
Sitios como La Residencia son indispensables a la hora de educarnos con unos valores y una manera de hacer las cosas al margen de los intereses, mediante el trato directo y el trabajo en equipo, y de llevar esos valores a la práctica y a la organización. Como muchos colectivos hay situaciones en las que se les pone entre la espada y la pared a la hora de tomar decisiones de cara al público y es un trabajo que de manera individual es invisible y por eso aplaudo y valoro su trabajo. Al final es gente que trabaja y se lo curra para que haya puntos donde nos podamos expresar en función de nuestras inquietudes.

 

La primera vez que escribí algo sobre vosotros, para la gente que no os conociera, puse que lo vuestro es punk de la misma liga que La URSS, Biznaga, Futuro Terror o Nadsat. ¿Os sentís identificados con estas bandas? ¿Con qué bandas no valenciana lo hacéis?
Puede ser que Hogar esté en un punto raro a la hora de clasificar. Han llegado a decir que tenemos influencia de Carolina Durante. Por favor, vamos a ver, la única vez que los he escuchado ha sido a raíz de esa crítica y mi impresión fue que no tenemos absolutamente nada que ver. Por otro lado sí que veo bastante razonable y gratificante la comparación con Los Claveles, que oye, mira, no lo habíamos pensado, pero me la guardo, todo un halago. Por nuestra parte le veo un símil bastante guay con Rata Negra. Probablemente nos haya influenciado. O no, no lo sé, pero nos encanta Rata Negra. Con Biznaga le encuentro yo menos parecido. Con Nadsat toqué una vez con Techo Lunar en La Mistelera y fue muy familiar y bonito. Un saludo a Nadsat. Pero, igual que con La URSS, los veo más parecidos entre sí. Con Futuro Terror hay influencia directa. Alicante y Benidorm están al lado y muchos de los que hoy hacemos nuestros tejemanejes en Valencia los hacíamos más por la zona de Alicante y esta gente tenía grupos muy guays en aquella época que me petan el cerebro, como Los Plátanos por ejemplo.
Voy a poner un ejemplo menos asequible, pero sí, producto nacional y nunca mejor dicho, porque menudos canallas, jejeje: Los Nikis. También, por algún motivo, la forma de tocar nos recordaba al principio a los Adolescents o grupos así, que no podría comparar con ninguno de por aquí. Al final el sonido que nos mola a cada uno se va fusionando con el de los otros y van saliendo las bandas. Igual por eso podría parecer que una ciudad tiene un sonido característico o algo así.

 

Esta temporada invierno/primavera tenéis por fin varios conciertos fuera de Valencia en poco tiempo. Mientras tanto os habéis dejado ver alguna vez en vuestra ciudad. Pero antes de todo esto, al terminar el confinamiento, os tocó hacer unos cuantos bolos en lugares raros y de forma imprevista. ¿Qué sacasteis en positivo de aquella experiencia?
La liberación de tocar en una situación tan rara. Era el principio de la pandemia y todo el mundo pensaba que ya podríamos tocar y bailar, no sabíamos a lo que nos exponíamos y tampoco estaban las leyes tan consolidadas al respecto. A partir de ahí, ya era imposible tocar en cualquier sitio, ya que te podría caer un buen marrón. Después de eso ya mundo sillas y mesas y nosotros no andábamos nada motivados, como contaba antes. Intentamos hacer una gira por el norte y se canceló toda de un día para otro. La verdad que fue raro, tanta incertidumbre no te deja disfrutar mucho. Se queda un recuerdo variopinto.

 

En la presentación de la banda en Instagram hace dos años decíais que venís a hablar, entre otras muchas cosas, de lo frito que tenemos el cerebro de tanto mirar el móvil y aquí estoy yo, escribiendo esto directamente en las notas del mío y recordando la de veces que últimamente se me olvida lo que realmente quería hacer o buscar cuando me pongo a mirarlo en el mismo. ¿Somos una sociedad dispersa? ¿Pensáis que es algo, en términos generales, generacional o más bien global?
Lo frito que tenemos el cerebro por el móvil y otras cosas. Pero queda más actual decir el móvil y así nos entendemos todo el mundo. ¿Pero qué es el móvil? ¿Una dependencia más? ¿Una forma de esclavitud más? ¿Una manera más de controlar el mundo? ¿Otro tipo de droga más? Hay muchas otras herramientas que están en nuestras manos y que generan un efecto antagónico en nuestras vidas. En cambio lo vemos como una liberación, una herramienta hacia el futuro y hacia la mejora de nuestra calidad de vida. Podría serlo, pero no lo es. O es irrelevante o no. Y como consecuencia somos una sociedad dispersa, cero comprometida, egoísta y absolutamente controlada. Por lo tanto, dejamos todo el trabajo hecho al poder. Lo del teléfono hace referencia a cómo está hoy en día la sociedad, totalmente domotizada. Es el símbolo de la época. Somos una mierda de gente en términos generales y en términos generacionales. ¿Qué pensábamos, que la guerra no nos la íbamos a comer más? ¿Que estamos todos ya muy bien asentados con una buena flor en el culo? En conclusión, creo que el móvil va a ser un punto de cambio evolutivo influenciado por el interés del ser humano hacia un camino no natural. No sé, como en la peli de Wally, como en Benidorm… Puede que lleguemos a dejar de andar, a dejar de tener relaciones de contacto humano. No sé, una especie de futuro como en Matrix en el caso hipotético de que esto se consolide. A no ser que pase como en Mad Max, que no sabría qué decirte, jajaja. Al fin y al cabo aquí estamos sufriendo un golpe de realidad los acomodados y lo estamos viendo gracias al teléfono móvil, porque en la tele poco vamos a sacar en conclusión. Pero da igual, al final todo cae por su propio peso antes de que pase cualquier cosa determinante. Aunque de nada sirve lo determinante cuando el poder máximo manipula y tapa la realidad en función de su interés, para que sigamos viendo el móvil o drogándonos. Un claro ejemplo de la incongruencia y de que lo que te venden nunca es lo que has comprado. El pez que se muerde la cola.

 

Para acabar, pero no por ello menos importante: ¿Qué es lo que hay?
Lo que hay es lo que hay. Hollywood y Disney son propaganda militar. Nuestras ambiciones son mentiras y nuestros sueños son falsos. Como digo en la canción ‘Penúltima generación’, ya no distinguimos entre nuestros intereses y nuestras necesidades. Lo que hay es la aceptación de lo que nos pasa. La decepción, la incertidumbre, la depresión o la ansiedad son cosas horribles. Dejas de ser tú mismo y hasta que no empiezas de cero a quererte y a valorarte, como cuando gozabas de la inocencia infantil, no te das cuenta de que lo que ves es lo que hay y de que no eres el centro de la Tierra, pero sí una piedra de un gran muro. No hay más. Bueno, sí: miseria, hambre y guerra. Parece que algunos ya no nos acordamos de lo que se siente. Otros sí lo ven y otros hasta lo disfrutan.

 

Ana Andújar (Dare to be one of us, girl): “El curro es de las artistas, por eso para mí es imprescindible hablar en plural”

Dare to be one of us, girl se autopresenta como “un webzine con el propósito de poner en valor el trabajo de nuestras artistas favoritas bajo un punto de vista inclusivo, reivindicativo y un poquico macarra”. Y en esas lleva, con Ana Andújar siempre al frente, desde 2014, reivindicando el DIY, la diversidad, la hermandad y el amor por la creatividad. Pero seguro que ella te lo puede explicar mucho mejor que yo, así que entremos en materia…


 

Volvamos a 2014. ¿Cómo nace Dare to be one of us, girl? ¿Parte de una necesidad personal de expresarte, canalizándolo a través del feminismo, el DIY y la exposición del trabajo de tus artistas favoritas, o parte de tu activismo feminista, en búsqueda de un medio de visibilización para esta causa?
Todo empieza con la pretensión de calmar mis ínfulas periodísticas, que tenía bajo tierra al dedicarle tanto esfuerzo a la docencia. Me interesaba hablar de la cultura que consumía, punkarrismos y fanzines cuyo espíritu más macarra y auténtico personificaban mis amigas. Luego me di cuenta de que casi toda la atención se la llevaban los chicos, y a pesar de que en todos los saraos estaba rodeada de colegas que dibujaban, hacían fotos o escribían, ahí estábamos todas viendo a los patanes de nuestros novios tocar la guitarra en el 12&medio. Quería crear un archivo artístico de mujeres en Murcia para reconocer ese trabajo que por entonces yo pensaba que tenía poco crédito en la escenita y los medios (sí, esos dos que piensas) alternativos de la ciudad.
Por todo esto, el blog ya era feminista per se, y yo también he ido aprendiendo en estos años. En una de las primeras entrevistas que me hicieron contesté un montón de gilipolleces al respecto: me comió el síndrome de la impostora y estaba a la defensiva con las preguntas del chaval que se me puso delante y que yo creía solo iba a tocarme las narices. Le solté buenas perlas, como que a nadie le importaba Simone de Beauvoir y cosas así: la esencia de la idea sigo manteniéndola, pues para ser feminista no tienes que estudiar como si te presentaras a la Fulbright (véase el valor ideológico a la causa de personas mayores analfabetas), pero ahora puntualizaría. Leer y formarte, entender otros puntos de vista y compartir experiencias, siempre te harán más fuerte, sobre todo cuando el enemigo a batir se nos está poniendo farruco. El feminismo está además en desarrollo y cambio constante. Me he dado cuenta que el activismo blanco y universitario, como puede ser el de este medio, tiene que dejar espacio a otras voces y es un gustazo poder aprender de otras compas. También he visto que gracias a la turra estos años con ‘DareGirl’ algunos amigos y conocidos (remarquemos que “cuanti” más guay y moderno suele ser el espectro, “cuanti” más machismo te puedes encontrar) han cambiado su pensamiento y evolucionado con nosotras. La intención es estar presentes todo el rato, atender a la diversidad y no retroceder ni un paso.


Aunque en ocasiones cuentas con la colaboración de compañeras en el webzine, el grueso de contenidos del mismo llevan tu firma. No obstante, desde el comienzo has usado el plural mayestático en tus textos. ¿Se puede considerar esto una forma de sororidad? ¿Una invitación abierta a nuevas compañeras a formar parte del proyecto?
El webzine se nutre del trabajo de las artistas, mostrándolo y reivindicándolo, bien como reseña, post o entrevista. El curro es suyo, por eso para mí es imprescindible hablar en plural. Por lo demás, la puerta siempre ha estado y estará abierta a colaboraciones de amigas y desconocidas que saben bien el rollo de ‘DareGirl’ (básicamente, hablar de lo que te mole, y si tiene carga social, mejor). Somos una plantilla inestable y a la vez un club sólido. Hay gente que lo sigue desde el principio y eso también es colaborar y apuntalar el proyecto. Siendo una página que se hace desde la gratuidad absoluta, sin publi ni ataduras -nadie cobra ni paga una perrica aquí- tiene más mérito que todo artículo o colaboración, hasta la imagen de la página que debo en su día al Comodín de la Helvética y a Casa Chiribiri en los últimos tiempos, me ha llegado como una forma de apoyo, porque ellxs también conectaban con el proyecto. Mucha suerte la mía.


Toda disciplina (no solo) artística tiene hueco en ‘Daregirl’, pero diría que la música y la literatura son las que más peso tienen en el proyecto. ¿Es algo premeditado o simplemente van surgiendo así los contenidos?
Se me ve el plumero porque son las disciplinas que más me apasionan. Desde el principio lo sentenciamos en la web: esto no era un medio de información, sino un webzine totalmente subjetivo donde se hablaba solo de las cosas que nos ponían erectas. Al principio alguien comentó que el tono era demasiado buenista, porque solo se escribían críticas positivas, que nos gustaba todo. Pues claro, para poner peña a caldo ya tienes el twitter de Soto Ivars. La literatura y la música que encuentras aquí es la que me toca el corazón: lo mismo te vale para echarte a llorar en los brazos de tu bestie que te anima a salir hasta amanecer sin recuerdos en un carguero hacia Rota o te dan ganas de echarte a la calle a quemar cositas.


Repartes las publicaciones por días: música los lunes, literatura los martes, “arty” los miércoles… ¡y los jueves Murcia! ¿Piensa global, actúa local?
Era la idea principal, centrarse en Murcia. Y ocho años después no iba la cosa mal encaminada, porque sigue habiendo cantera en la que picar. Esta región tiene taras muy gordas respecto a la educación y la cultura, empezando por quien está al cargo y siguiendo por las políticas de amiguismo que solo dejan crecer a unxs cuantxs. Gracias al webzine he conocido a peña increíble, y seguro que hay artistazas que se me escapan, pero sigo con el objetivo de recopilar el talento femenino (por muy chusca que suene esa frase ahora) para demostrar(me) que Murcia no es tan rancia como a veces a nosotras mismas nos parece.


 

En 2019, para celebrar el quinto aniversario, publicaste un fanzine con un recopilatorio en cassette. ¿Tienes intención de repetir la experiencia?
Como fan incondicional de los fanzines, crear una versión física de DareGirl era algo que me hacía muchísima ilusión. Con todas mis taras sociales es una suerte que me rodee de personas que comparten esas ganas de llevar este webzine adelante. Empezando por Mati de Chiribiri, que es una gestora de locuras estupenda, pasando por las artistas que cedieron sin miramientos su obra (fotos, relatos y canciones, la mayoría inéditos y creados para este zine) hasta las amigas que siempre están ahí para apoyarte en los saraos y de paso gozarse una fiesta.
Precisamente ahora estamos a punto de repetir la experiencia con otro artefacto colaborativo que pone en valor algunas joyitas locales y que a la vez traspasa fronteras murcianas. Lo presentaremos muy pronto, a principio de año, y pinta guapante.


Has formado parte de nuestro programa de radio, ahora en standby, y has participado en alguna ocasión en el podcast Ruda FM. En estos tiempos de espacios multimedia y gente polifacética, ¿te has planteado la opción de ampliar Dare to be one of us, girl a algún formato audiovisual?
Para las personas que nos gusta escribir, escuchar nuestra propia voz o vernos en un vídeo oscila entre el pánico y la brujería. Estoy convencida que ‘DareGirl’ ha crecido lo suficiente para funcionar en directos y twitches varios, pero tenemos el hándicap de que soy una millenial posmoderna que se siente vieja de cojones, así que de momento nos veremos por escrito.
Otra cosa es sentarte con amigxs a charlar y hacer la pava, que básicamente era lo que más me gustaba de Tímpanos y Luciérnagas. Creo que el formato era una chulada, y los eventos de radio en directo por locales de Murcia, también apoyando a creadorxs y autónomxs fue algo muy grande que, por muchos stories que ahora caigan, yo no he visto después en la ciudad. Como todo lo que hacemos en esta casa, fuimos pioneros cuando a nadie le importaban un carajo los podcasts y se paró cuando despuntaba. Siempre hemos tenido mucho ojo para medir el éxito. Me gustaba mucho verme en mitad de ese divertido guateque cipotesco y lo echo bastante de menos. Respecto a Ruda FM, Irene Bebop fue la primera persona que me entrevistó y de ahí ya salimos colegas. Ella sí que hace una labor increíble, usando la radio como arma activista sin complejos y tratando temas sociales y emocionales, llevando el podcast a espacios que importan. En ‘Dare’ hacemos más feria, pero lo suyo sí es marcar la diferencia.


Otro de los proyectos en los que estás involucrada es el Club de Lectura Feminista de Murcia. Cuéntanos algo sobre este.
El Club de Lectura ha supuesto pasar de lo digital a lo físico en todas sus formas. Tomando la iniciativa del club de La Tribu en Sevilla utilizamos el webzine para crear dos grupos de lectura que han crecido sin parar, llevándome a conocer a tipas maravillosas, hablando de socias y autoras. Se ha convertido en batallón de terapia, juergas muy locas y amistad salvaje. Leer, a veces, también leemos.


Ya que estamos a final de año, a modo de recapitulación, aprovecha para recomendarnos tus favoritos del 2021, ya sean obras, eventos, etc.
Precisamente hemos andado jodidas de eventos en vivo, esos conciertos o presentaciones que es lo que más hace conectar con las artistas. Quedándome en lo nacional, sí que han pasado cosas que te hacen conservar la esperanza en otro tipo de cultura. El centenario del nacimiento de Carmen Laforet ha acercado su novela “Nada” a un tipo de público distinto, y en nuestro club fue un verdadero bombazo. También fue de traca la presentación en Murcia este noviembre de ‘Feminismo Bastardo’ de María Galindo, esclafada patiabierta en el púlpito de la Facultad de Derecho de la Merced, seguramente en el mismo donde otros señoros sentaron cátedra con sus santos testículos. He tenido la inmensa suerte de entrevistar, y hasta hacer amistad, con la cantante y poeta Laura Sam y la ilustradora Ilu Ros, dos talentazos que podemos llamar “nuestras” y que han creado las obras del año, lo que será el disco de electrónica y spoken Word de la primera, y la biografía ilustrada ‘Federico’ de la segunda. Lo que más he echado de menos ha sido la música en directo, pero aún así han habido alegrías: las Tiburona se marcaron bolazo en el Watusi de Valencia, demostrando que se puede ser igual de cafre que sus compañeros de cartel; el Funtastic de Benidorm sobrevivió con su versión “rara” y lxs valencianxs “Podium” aprovecharon su oportunidad, estableciéndose su vocalista Africa Mansaray como frontwoman indiscutible; y mención especial para el Ruidismo de Bullas: top de bandas con presencia femenina (de las leyendas Iluminados a las fresquérrimas Lisasinson) sin necesidad de medir cuotas ni hacer “escenarios especiales támpax”. Esperemos tener mucho más material para el 2022.


Para terminar, ¿para cuándo lo de dar el salto al otro lado y montar tu propia banda?
Con la de bandas de tíos que he visto que sonaban como el culo, no sé por qué todavía me importa mi falta de talento musical, pero algo de eso pesa. Con todo, quede aquí abierta la convocatoria de “cuanto peor, mejor”: amiga, montemos una banda.


 

Miguel Carratalá de la Fuente (Un Fulgor de Moda Antónima): “Cualquier plataforma de streaming te descubre en una tarde más música de la que vamos a escuchar en la vida”

Miguel Carratalá de la Fuente es un personaje imprescindible a la hora de revisar la escena musical de Alicante en los últimos 25 años. Componente de bandas como Qualude o flyingpigmatanza, hace ya unos cuantos años que se embarcó en la aventura de organizar conciertos bajo la denominación de Un fulgor de moda antónima. Miguel y su promotora son, parcial o totalmente, los responsables de nombres que marcan cada temporada la agenda de conciertos en la provincia alicantina como Sonidos Globales, Mfest, Transtropicalia, Ciclo Alhambra Las Cigarreras o Atiende!


 

La reactivación de la actividad para los promotores musicales, igual que para los artistas, no está siendo todo lo fluida que nos gustaría. A las restricciones que han marcado la agenda, obligando a cancelar o aplazar algunos eventos, por su inviabilidad, se están uniendo las cancelaciones a última hora de conciertos por positivos en covid de músicos. ¿Os habéis visto muy afectados por estas circunstancias?
En los dos últimos años ha habido cancelaciones y fechas que se han tenido que posponer varias veces por causa de la COVID. En este sentido Atiende! este año ha sido muy complicado de organizar.


Acaban de terminar los conciertos de Atiende, con doble programación, y ya debe estar a la vuelta de la esquina el anuncio de la programación de Sonidos globales. ¿Nos puedes adelantar algo?
Así es, acabamos de concluir la novena edición de Atiende! En la que hemos abierto una nueva línea de programación dirigida a descubrir la historia y la cultura de Alicante, una ciudad que creemos debe empezar a creer en sus encantos y gran atractivo como posible destino cultural.
De Sonidos Globales, claro: que tiene un cartelón este año, que comienza el 12 de marzo con el concierto de Lee Fields y que sigue los siguientes meses con propuestas muy gordas como Rodrigo Leao Ensamble, Imarham o Maria Rodés.


En las redes sociales de Un fulgor de moda antónima ya hemos podido ver algunos de los conciertos previstos para el año que viene. ¿Algo que añadir?
El año que viene promete buena y variada guayaba musical. Cosas especiales como el concierto de Dean Wareham, líder de Luna, tocando en directo ‘On Fire’, el mítico disco de Galaxie 500. La presentación del ultimo trabajo del galés Gruff Rhys (Super Furry Animals), algo que nos parece de locos. El concierto de los míticos Arrested Development. Y de otro palo muy diferente, pero que nos parece un notición también, el concierto de los argentinos Damas Gratis, uno de los principales representantes de la cumbia villera.


 

Una de las características de tus programaciones es que hay hueco por igual para los clásicos imperecederos como para las nuevas propuestas. ¿Cómo acoge tu público los nombres menos conocidos?
Habría que preguntárselo a ellos; pero supongo que depende de la propuesta, a veces de forma sorprendente y otras muy por debajo de las expectativas.


¿Has conseguido una base de gente que, fiándose de tu criterio, acuda regularmente a los conciertos que programas independientemente de quien actúe?
Jajajaja. No te voy a negar que comenzamos en esto con esa idea, no la de instaurar mi criterio o gusto musical a nadie, pero si la de crear un sello de calidad reconocible que la gente pudiese apreciar poco a poco, concierto a concierto. Pero la realidad es que la gente reacciona a su aire, dependiendo de la propuesta o proyecto que se proponga. Ahondar más en este asunto sería ponernos ya ha hablar de sociedad, de cultura. Y de territorio.


Ya que estamos, ¿por qué no aprovechas para recomendarnos unos cuantos grupos que creas que están recibiendo menos atención de la que merecerían?
Cualquiera de las plataformas que hay en Internet te descubre en una tarde más música de la que ni tú ni yo vamos a poder escuchar en nuestras vidas. Yo voy a recomendar solo una cosa, el nuevo disco de Fajardo con Trilitrate, pero solo con la condición de que le dediquéis tiempo.

 

 

 

Cuando nos conocimos hace 20 años fue porque acudía con frecuencia a ver conciertos en Alicante, sobre todo en la Sala Stereo. En aquella época miraba casi con más interés la agenda de conciertos en vuestra ciudad que la de la nuestra. Después de unos años en los que se invirtió esto, hace ya un tiempo que me pasa algo parecido, no por falta de propuestas aquí, simplemente porque me llama más la atención lo que programáis promotoras como la tuya o Santa Leonor. ¿Hay alguna posibilidad de que estas programaciones crucen en algún momento la frontera provincial y se repliquen en Murcia?
Gracias. Al parecer desde la distancia se ven las cosas diferentes, porque a mi me sucede algo parecido con Murcia. La respuesta es sí, tenemos mucha ilusión y hay planes para acercar en 2023 uno de nuestros proyectos a vuestra ciudad.


Uno de los festivales de lo que mejor recuerdo guardo es el Transtropicalia, tanto en su ubicación secreta como en la Isla de Tabarca. En un futuro menos distópico, ¿te plantearías retomarlo?
Transtropicalia significa mucho para nosotros, es el evento que reúne todas nuestras deseos culturales, nunca lo hemos abandonado realmente, sin duda regresará en el mejor momento, cuenta con ello.


Para acabar, hablemos de tu otra faceta, la de músico. Después de formar parte de bandas como Qualude o flyingpigmatanza, el último grupo en el que hemos podido escucharte es Turiste Terroriste, en la que cambiabas tu habitual bajo por la batería. ¿Te queda tiempo para meterte en el local de ensayo? ¿En qué andas ocupado últimamente?
Que va, no tengo ni tiempo ni local de ensayo ahora mismo. Deseo volver a encontrarle un hueco en mi vida, me gusta mucho tocar con gente y hacer ruido. Pero acabo de ser padre hace poco. Ya sabes, ¿no?


Bigote Chino: “Está todo yendo mejor de lo esperado”

Luiggi García a la batería incitando a otro músico a montar una nueva banda. Da igual cuando leas esto. Alberto Charro tenía canciones y hasta un nombre, solo faltaba encontrar gente dispuesta a embarcarse en un nuevo grupo en tiempos difíciles. Y pronto llegaron Víctor Martínez al bajo y Antonio Viwe al teclado. Bigote Chino estaba funcionando.


 

Bigote chino surge como proyecto personal de Alberto Charro. ¿Se podría considerar esta banda como una evolución de aquel o algo totalmente nuevo reutilizando simplemente el nombre?
Aunque las canciones son, originalmente, composiciones de Alberto, cuando llegó el momento de proyectarlo para el directo, inevitablemente, se convirtió en una banda. Y, si éramos una banda, no tenía sentido que todo ese trabajo se publicara (y se conociera) con su nombre solo. Sí es verdad que, entre todos los nombres que se barajaron como banda, se optó por rescatar un nombre artístico que Alberto usó la primera vez que interpreto alguna de estas canciones en solitario (Bigote Chino). Un apodo que le pusieron sus sobrinos.


¿Qué aporta Bigote chino que no hubiera en Galleta Piluda o Los Malinches? ¿Y en qué momento sabes que una canción va para un grupo u otro?
Alberto: En Galleta Piluda solo hay cosas que se pueden encontrar en Galleta Piluda, puesto que, más que un grupo, era un estado mental. Eso es irrepetible y pertenece a un momento concreto, que ahora mismo se encuentra en hibernación. Y en Los Malinches, podemos encontrar otra mirada más hippie/psicodélica/orgánica/latino/retrofuturista enfocada a otro tipo de público.
Cuando me enfundo el traje de Los Malinches, las canciones me las imagino detrás de mi instrumento, que es la batería. Y lo mismo ocurre con Bigote Chino y la guitarra. Hay temas que necesito tener el peso del groove para poder expresar lo que se pretende. Sin embargo, no me vería tocando la batería en Bigote Chino. Mi aportación es en la guitarra y eso me da el enfoque para contar otras cosas que no contaría en Los Malinches.


Todos los componentes estáis o habéis estado involucrados en multitud de grupos y otros asuntos relacionados con la música. ¿Qué os llevó a embarcaros precisamente en un nuevo grupo como Bigote chino durante el pasado año, en el que podría considerarse quizás el peor momento para hacer música?
El proyecto empezó algo antes de la pandemia. Quedando como podíamos (siempre con medidas de seguridad). Ahí tuvimos tiempo de ir dándole forma a la cosa. El origen es sencillo: Alberto tenía unas canciones y Luiggi lo picó un poco para llevarlas al directo con banda. Ahí surgió la posibilidad de que se uniera Víctor que, a su vez, se lo comentó a Antonio. ¡Y ya teníamos grupo! Al principio, ensayando en casa de Alberto. Pero al segundo día, vino a quejarse su vecino. Así que empezamos a ir a los locales Underground por horas y luego ya pillamos nuestro actual local, en Sonido Industrial, compartido con Los Malinches. Todo muy natural y muy rodado.


Entre vuestros primeros conciertos, el reciente en el Ruidismo y en breve en el festival Caravaca Powerpop. ¿Os sentís identificados con este tipo de eventos más o menos temáticos?
Son dos ejemplos del tipo de festival que nos gusta y al que solemos ir como público. No necesariamente por ser “temáticos”. Es el concepto familiar y de calidad, más bien. En realidad, temáticamente, nosotros no encajaríamos en ninguno al 100% y, sin embargo, sí tenemos muchas virtudes para tocar en ambos. También influye la trayectoria musical de cada uno del grupo y toda la gente que conocemos de estos años. Se crea cierta expectación y una cosa lleva a la otra.


Siguiendo las actuales dinámicas de trabajo, vuestras primeras canciones las habéis ido grabando y publicando sobre la marcha en plataformas digitales, para finalmente recopilarlas en una edición física. ¿Cuándo y cómo?
Falta una canción aún por salir (lo hará en noviembre), que completará el EP y le dará título. Esto, en digital. En físico, irán juntas en un vinilo 7’’ que podéis pedir a los Reyes Magos, aunque igual nos llegan las copias antes de que acabe 2021. Confiamos en la magia que pueda hacer nuestro sello, Lunar Discos.


Vivimos la época con más opciones de darse a conocer de la historia, pero a la vez con mayor dificultad para hacerse un hueco entre la gran maraña de información que nos rodea. ¿Estáis satisfechos con la repercusión que están teniendo vuestras primeras canciones?
Está todo yendo mejor de lo esperado, estamos demasiado contentos. Sin dar un bolo aun, ya estábamos en Sol Música, ¿qué más quieres? Lo cierto es que, desde que empezaron a salir las canciones en formato digital, nos empezaron a llamar de todas partes. ¡Algo tendremos!


Ya que estamos, desde una perspectiva global, ¿qué banda o bandas pensáis que deberían “viralizarse” y por qué? Nosotros (y nuestro oráculo) decimos Polo Sur (a.k.a. Pooolosur)…
Lo de “viral”, hay que decirlo menos, que es horroroso. Pero sí, Polo Sur es un trío que promete. Estamos deseando ir a un concierto suyo. En cuanto a otras bandas que creemos que tienen poca exposición para lo guapas que están, pues The Qualitons, Alavedra, Diamante Negro, Vosotras Veréis, Voodoo Beach, ĠENN, Blanketman…


Y desde una perspectiva local, ¿con qué bandas de vuestro entorno, sin contar aquellas en las que también tocáis o habéis tocado, os sentís más identificados?
Con Llueve, Capullo!, por ejemplo. Con ellos tocaremos el 17 de diciembre en Murcia (en La Madriguera), además. No tanto a nivel musical, pero sí a nivel sentimental. Es que el Real Madrid une mucho, tío. No sé si sabes de lo que hablamos. Esperamos que sí.


Por último, ¿pensáis que se hará justicia y le pondrán una cabina para pinchar en condiciones a vuestro tocayo Bigote Letal? #unacabinaparapepe
Una en medio del Tontódromo, sería guapísimo. Y él dentro, en plan José Luis López Vázquez. Pagaríamos entrada. También nos encantaría que Bigote Letal pinchara después de algún concierto nuestro, eso lo sabe todo el mundo. En una cabina que estuviera a su altura, por supuesto. Pero los conciertos suelen ser de noche y él se va temprano a la cama.


 

José Esteban (Octubre): “La gente que no escucha mucha música difícilmente seguirá mucho tiempo en esto”

A José Esteban Martínez-Iglesias le avalan más de 25 años de trayectoria en grupos como The Unlikes, Rumor y, sobre todo, Octubre, banda con la que públicó hace unos meses su sexta referencia, el EP ‘Epílogo’ (Hurrah! Música / Snap Records). Pero también su condición de músico imperecedero y apasionado melómano. Hablemos de ello…


 

Después de 25 años liados con esto de la música, ¿por qué crees que seguimos haciéndolo a pesar de estar alejados de lo que se supone que es el éxito?
Ni idea. Supongo que somos unos locos o unos frikis y nos ha dado por esto. O a lo mejor tiene que ver precisamente el no buscar el éxito y no estar quemado por no lograrlo.


Si mantenerse durante tantos años en activo, aunque sea de forma intermitente, es difícil, aún más es conservar la atención de los medios y que los discos publicados sigan teniendo buena acogida. ¿Ayuda pertenecer a un nicho específico como es el power pop?
Probablemente. Todos los géneros que hoy se consideran minoritarios o específicos tienen un público muy fiel. Saben que ellos son una parte esencial de ese género y ese sentirse parte hace que sean muy fieles, compren discos y vayan a conciertos mucho más a menudo. Hay un cierto espíritu de camaradería entre grupos y público que en géneros más masivos es imposible que pueda suceder. Por otra parte, con este último EP hemos tenido más repercusión que otras veces. No sabemos si ha sido porque los grupos más grandes se están esperando para sacar sus trabajos a que la pandemia termine y por eso ha habido hueco para nosotros en medios que hacía tiempo que no salíamos.


Habéis publicado recientemente un nuevo EP de Octubre. El título, ‘Epílogo’, podría dar a entender que supone una despedida, pero lo dudo bastante…
No lo sé. Separarnos no nos vamos a separar, pero sí que vemos un cambio de ciclo. Quién sabe si ya el último ciclo. Hemos grabado cuatro LPs y dos EPs. Está muy bien para una carrera musical. Tengo la sensación de haber dado todo lo que musicalmente podía dar. Ya no tengo la necesidad de seguir componiendo, ni de buscar conciertos. Ahora me dejo llevar. Si siguen saliendo cosas las haremos pero, si no, no pasa nada. Hemos sido muy felices y nos sentimos unos privilegiados por haber podido tocar por toda España e incluso en Liverpool y editar discos. Si ‘Epílogo’ es el último, solo el tiempo lo dirá. Eso sí, nos seguiremos juntando cuando nos apetezca y haciendo lo que nos dé la gana.


Algo que se repite en casi todos los trabajos de la banda es la inclusión de alguna versión. ¿Antes que músico hay que ser melómano?
Puede pasar en ambos sentidos. Puedes ser melómano y entonces querer ser músico, o puedes meterte en un grupo porque estudiabas en el conservatorio o son tus colegas los que lo montan y te meten pero no sabías mucho de grupos y esas cosas. En cualquier caso, si esto te va apasionando, poco a poco tienes que ir conociendo más. No concibo estar en un grupo de otra manera. La gente que no escucha mucha música difícilmente seguirá mucho tiempo en esto. Ese momento en el que escuchas por primera vez a un grupo que te recomiendan de cualquier época y, de repente, te cambia la vida es indescriptible.


Muchos grupos tratan de ocultar o incluso niegan sus influencias. Sin embargo tú las haces públicas detallando incluso canción a canción. ¿Por qué?
Es divertidísimo. Me lo paso genial buscando influencias de mis canciones. Al revés, me hace recordar cuando escuchaba esas canciones o, al contrario, canciones que no me gustan nada veo que también algún giro melódico o armónico mío las recuerda. Yo compongo intentando hacer cosas nuevas, al menos para mí, dentro de los parámetros estilísticos que me he autoimpuesto. Si no tienen algo especial que me llamen la atención, las descarto. Sin embargo, cuando las hemos terminado de grabar, empiezo a ver cosas que me recuerdan a otras canciones que ya he escuchado. Hechas a mi manera, sí. Pero eso son las influencias: La reconstrucción individual inconsciente de todo lo escuchado anteriormente.


Hace unos días estuve viendo y disfrutando la serie ‘McCartney 1, 2, 3′. Me parece una frikada maravillosa. Viéndolo, entre otras personas, me acordé de ti y pensé que, como compositor, productor, musicólogo y además fan de The Beatles, lo disfrutarías tanto como yo o más. ¿Estaba en lo cierto?
Qué bien me lo pasé viéndola. En realidad es lo que solemos hacer los grupos en el estudio: escuchar lo que estás grabando y, a la misma vez, ir hablando de música, de influencias, de trucos de grabación… Yo también me acordé de mucha gente con la que he compartido esos momentos como mis compañeros de grupo, Juan Antonio Ross, Joaquín Talismán, Antonio Illán, Antonio Cassinello… Si tienes un grupo y has grabado en un estudio es una delicia verlo.


En estos momentos de restricciones, está costando bastante que los grupos medianos y pequeños puedan volver a actuar en directo. ¿En qué situación está Octubre?
Me da pena por los demás grupos. Por los que, de verdad, están intentando vivir de esto o, por lo menos, intentar tener algo de repercusión. Nosotros tenemos la suerte de tener otros trabajos y, si ahora no se puede, pues nos adaptamos. Pero hay gente que no puede esperar. Que ahora es su momento y no están pudiendo demostrarlo. No quiero criticar a nadie que puede cambiar esta situación y sé que cualquier decisión tiene también sus consecuencias negativas, pero por favor, cuando tomen sus decisiones piensen también en todas las familias que viven de esto y que ahora mismo no están pudiendo hacer prácticamente nada.


Por último, ¿tú que crees que estará haciendo ahora mismo Daniel Romano?
Se la está agarrando con la mano (y a lo mejor está grabando otro disco).


Foto: Enrique Soler.