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Una web de Alfonso Zaplana Pérez.

Entrevista cruzada: José Tomás Vs. Juarma López

José Tomás y Juarma López vuelven a compartir fanzine (si no me falla la memoria, su anterior colaboración fue en 2007 con “Dios salve al lehendakari”, un fanzine a tres bandas con Mario Albelo como tercer autor) y presentan dos historias autoconclusivas de 8 páginas cada una. La parte de José Tomás se llama “Sois todos tontos” y es la historia de Anselmo Pom, el creador de la “novela no gráfica”. Surrealismo y sarcasmo al servicio de la carcajada, una ácida y mordaz reflexión sobre el mundo de los tebeos. En cuanto a Juarma López, ha titulado su parte “Todos los poemas hablan de ti” y, según él mismo, “es una oda a la droga que intenta responder a por qué alguien escribe y por qué alguien deja de escribir”. No sé me ocurren mejores palabras para describirla.

 

Aprovecho la ocasión para recuperar una sección de la anterior etapa, la entrevista cruzada, y cedo la palabra a estos dos artistas del tebeo para que se interroguen mutuamente.


JUARMA LÓPEZ entrevista a JOSÉ TOMÁS.



Buenas tardes José Tomás. Aquí en lo de Alfonso Zaplana nos tratan siempre muy bien y siempre es un placer charlar contigo. Así que, vamos al lío:
¿Cómo surgió “Sois todos tontos”? ¿Qué nos tratas de decir con este tebeo?

Hola, Juarma. Hablamos hace un tiempo de hacer un fanzine conjunto y me pareció una idea estupenda. Cuando fuimos concretando, me encontré con que tenía un título “Sois todos tontos” y nada más. Me senté a dibujar y la historieta salió sola.
Habla un poco de eso, de que todos somos un poco tontos y nos dejamos llevar por las modas, por las corrientes dominantes, por la opinión de los demás. Unos pocos listos nos venden lo mismo de siempre como si fuera el último grito y nos lo tragamos sin rechistar. Nos fascinan con su palabrería y su pompa y nos vacían la sesera y los bolsillos. De eso va, más o menos, “Sois todos tontos”.

 

La idea del triunfo para Anselmo Pom la podemos resumir con algo tan español como es “hacer poco y ganar mucho”. Para ti, ¿qué sería triunfar en los tebeos? ¿Te sientes cómodo en la marginalidad?
Anselmo Pom, el protagonista de “Sois todos tontos”, es un pícaro, algo también muy español, que se aprovecha de la ignorancia/estupidez de los demás para sacar tajada. Presenta un concepto viejo como algo nuevo, revolucionario y hay quien le ríe la gracia y lo encumbra como a un visionario, un adelantado a su tiempo, un profeta.
Triunfar en los tebeos, por lo que cuentan, es poco más que ser mileurista… no parece ningún chollo. Eso en lo económico, por lo demás ya considero un triunfo hacer lo que me gusta y que le interese a alguien.
Yo no me considero un “marginal”, a lo mejor un poco raro, pero no “marginal”.

 

Me hace mucha gracia como retratas a los editores de tebeos, como si tuviesen pasta y fueran de la alta cultura ¿es parte de la broma o realmente te imaginas a esa gente así? ¿Has conocido en persona a algún editor? ¿Alguna rencilla que nos puedas contar desde el rencor y el odio?
En “Genio y Figura” y “Sois todos tontos” presento a los editores como tiburones despiadados, hambrientos de éxito y beneficios. Me venía bien, para los tebeos que te he dicho, presentarlos así.
No conozco a ningún editor personalmente. Con Paco Camarasa de Edicions de Ponent he hablado alguna vez por teléfono y hablé un par de minutos con él, en persona, en FICOMIC. Parece un tipo agradable, y supongo que no debe de estar en esto por dinero, porque edita tebeos que me parecen comercialmente casi suicidas.
Luego está ATA, de Autsaider Comics, y todo lo que puedo decir es bueno. No parece un editor.

Ahora con la crisis, todo el mundo es DIY y autoeditor y super underground. ¿Dónde nos toca situarnos a los que llevamos años y años funcionando y sobreviviendo al margen?
Pienso que nosotros dos somos unos afortunados. Hacemos lo que nos da la gana en nuestros fanzines, hay editoriales interesadas en publicar nuestro trabajo y hemos coqueteado con la industria del tebeo ( EL JUEVES, etc…). Yo estoy bien así.
También entiendo que la gente se autoedite sus historias, por la razón que sea: porque abrazan la autoedición como credo o porque les rechaza la “industria” y se ven abocados a ella. Hoy es muy fácil y barato autoeditarse. No considero a nadie un advenedizo.

 

Cuando haces un fanzine trabajas con tiradas muy reducidas y lo distribuyes entre tus amigos ¿No te interesa llegar a más gente, aparte de los conocidos?
Distribuir y vender el fanzine es la parte que considero más ingrata de todo el proceso de hacer un fanzine, así que me la salto. Hago unas pocas copias del fanzine (entre 15 y 25) y las envío a los sospechosos habituales. Si alguien se interesa y me escribe, también le suelo mandar el fanzine.
Para llegar a más gente está Internet. Por eso cuelgo muchas páginas y chistes en Facebook, Twitter y el blog.

 

Tu próximo proyecto es “Chof!“, ¿que nos puedes contar sobre este tebeo? ¿Cómo surge la posibilidad de editarlo con Autsaider?
CHOF! es un tebeo de humor lleno de chistes de pollas, pedos y culos. Una tirolina de escatología y absurdismo hecha viñetas.
ATA, el capo de Autsaider Comics, me comentó la posibilidad de editarme algo y acabó concretando en CHOF!

 

Antes de “Sois todos tontos”, sacaste “Genio y Figura” con De Ponent. Según tu experiencia, ¿cuáles son las ventajas y desventajas de publicar por tu cuenta y hacerlo en una editorial?
En el caso de “Genio y Figura” han sido todo ventajas.
En el aspecto “creativo/artístico” no ha existido ninguna imposición ni cortapisas por parte de la editorial, porque el tebeo ya estaba hecho y les gustó tal cual.
La editorial corre con todos los gastos de edición y te pagan un pequeño adelanto. Y ellos se encargan de vender y distribuir el tebeo, que ya te he dicho que para mí es una lata y no se me da bien.
El único pero es el precio del tebeo, que me parece caro. Pero, como ya he dicho otras veces, yo tengo tanta culpa como la editorial, por no pelear un PVP más reducido.
Hay que decir que De Ponent tampoco es una editorial grande y que no tengo ni idea de como funcionará el tema en las otras.

 

Me gustó mucho encontrarme con tu fanzine “Chicos de la calle“ en el último número del “Chilena Comando” Según tengo entendido, “Chicos de la calle” lo presentaste a un concurso de Novela Gráfica. ¿Tienes pensado que acabe como un tebeo largo? ¿Por qué?
La primera edición de CHICOS DE LA CALLE (25 copias) sólo pudo conseguirse por intercambio. Una experiencia muy grata.
En diciembre, mi amigo Luis Demano (uno de los responsables del CHILENA) me propuso incluir el “CHICOS” como regalo junto al fanzine CHILENA COMANDO, le dije que sí y así se hizo.
La idea es hacer un tebeo largo (+ de 150 páginas, calculo), pero no tengo ni idea de si acabaré haciéndolo o no. Por eso saqué el fanzine con las páginas que tenía hechas, que corresponden al primer capítulo, para que no se quedaran en un cajón criando polvo, si al final el tebeo no sale adelante.
En su día lo presenté al concurso de novela gráfica de FNAC/SINSENTIDO, el que ganó Juan Berrio.

 

Me vuelven loco las cosas que se andan haciendo por Valencia y admiro mucho el trabajo de gente como Martín López, Jorge Parras, Don Rogelio, Clara Iris, Luis Demano… ¿Cómo ves tu esta “escena” valenciana? ¿Afecta de alguna forma este ambiente a tu trabajo?
Hay buena mierda aquí en Valencia, todos los que nombras son grandes y gente que arrima el hombro para levantar proyectos personales y colectivos muy interesantes, como los fanzines CHILENA COMANDO, TIGRE ENORME, USTED, la revista ARGH!, la editorial GRÁFICA VALIENTE, el TENDERETE, etc.
Afectar pienso que no me afectan, pero me alegran el corazón, eso seguro.

 

Van pasado los años, y sigues sacando fanzines, dibujando y despegando los pies del suelo… ¿de donde sacas las ganas de seguir haciendo cosas y qué te aporta hacerlas?
Hacer estas mierdas me ayuda un poquito a ser feliz.

 

 

JOSÉ TOMÁS entrevista a JUARMA LÓPEZ.



¿Por qué haces una historieta larga para este fanzine “Todos los poemas hablan de ti”?
Pues en principio hablamos lo de hacer un tebeo de chistes sueltos, sin una temática común y me puse a ello. Cuando mandaste la parte que habías dibujado, “Sois todos tontos”, pensé que no tendría mucho sentido seguir con eso y decidí dibujar una historieta, improvisando un poco sobre la marcha.

 

¿Sufres, o has sufrido, alguna vez haciendo tebeos? Me refiero a si en alguna ocasión deja de ser divertido para ti el proceso creativo…
Haciendo tebeos o dibujando nunca. Es decir, la parte de dibujar, pensar, hacer bocetos, anotar cosas… la disfruto muchísimo. El proceso me resulta liberador, gratificante. Soy una persona bastante impulsiva y nerviosa, y la parte de dibujar es de las pocas cosas que me relaja y me da paz interior.

 

¿Sigues escribiendo poemas?
No, gracias a Dios. Escribir era lo que me mantenía un poco cuerdo en esa etapa tan desastrosa que es la adolescencia. Ni tan siquiera se podría considerar como poemas a lo que hacía, ya que era una cosa muy en plan “art brut”, muy de soltar la rabia y darle una patada a todo, en endecasílabos, eso sí. Dejé de escribir con 19-20 años y me puse a dibujar para entretenerme.

 

Tu próximo tebeo también te lo edita ULTRARRADIO, ¿qué condiciones tendrían que darse para que editaras en otro sitio?
Lo de publicar en otro sitio lo veo difícil. Las condiciones que tendrían que darse no creo poder encontrarlas ahora mismo en otra editorial: mucho interés, mucha confianza en el trabajo, mucho respeto, mucha capacidad para aguantar berrinches, mucho apoyo incondicional, mucha seriedad, etc, etc… tanto por parte de Davín como mía.
Después de compartir fanzine contigo y viendo que ha funcionado mejor la venta directa que la venta por Internet, siento curiosidad por probar con una editorial que trabaje un mercado más amplio. Pero creo que mi trabajo es un poco marginal y minoritario y no encajaría en ninguna de las que conozco, salvo Ultrarradio.

 

¿Para cuándo el nuevo fanzine con ULTRARRADIO? ¿Va en la línea de CARITA DE GITANO CON SIDA y LO PITBULL, o nos vas a sorprender con alguna otra cosa?
Se supone que en mayo, aunque depende de muchas cosas todavía. Se llama “Karate DIY” y será un poco, en cuanto al formato y el contenido, como “Lo Pitbull”. Mientras lo dibujo estoy muy cabreado y espero que eso se note y os sorprenda en los chistes.

 

¿Por qué crees que a la gente le gustan tanto los personajes hijoputescos y drogadizos, como Eusebio el Clenchillas”?
Bueno, discrepo contigo en esa descripción de Eusebio el Clenchillas. A mi más que drogata e hijoputa, me parece honesto, auténtico, poético, y creo que por eso suele gustarle a mis lectores.

 

Estás contento con esta colaboración que hemos hecho en “Todos los poemas hablan de ti/ Sois todos tontos”. ¿con qué otros compartirías aventura fanzinera?
Sí, bastante, creo que nuestro trabajo se complementa bien, que tenemos una visión de las cosas bastante parecida en muchos aspectos, y me resulta cómodo trabajar contigo.
Me gustaría hacer algo con Rafa Blanco, lo hemos hablado muchas veces, pero al final nunca encontramos el momento.

 

Yo tengo la sensación de que la gente (en general) disfruta del humor, pero no lo valora…¿tienes tu esa sensación o es paranoia mía?
Imagino que pasa lo mismo que en cualquier actividad cultural. La Cultura está muy denostada, ha dejado de ser popular y se ha convertido en algo elitista que a la mayoría se la suele sudar, y con razón, a no ser que sea gratis.

 

¿A qué llamas “triunfar” en esto de los tebeos?
Para mí triunfar es seguir con ganas de dibujar. Tener en el horizonte algún libro. Un puñado de lectores que valoren tu trabajo. El otro día en una entrevista telefónica le comentaba al periodista que mi mayor triunfo fue cuando hice “Chupando Tarjetas” en 2008. Ese fue mi momento más alto, mi cenit como dibujante. Todo lo que ha venido después ha sido como un premio extra que siempre intento disfrutar al máximo.

 

“Hipster, gafapasta, indie, Social Media, Black Keys, Cristiano Ronaldo…”, para La Tribuna del Noroeste

Artículo publicado el 14 de febrero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 

 

Ya he captado vuestra atención con el titular, poco importa lo que escriba a partir de ahora. Es la conclusión a la que he llegado después de leer en las últimas semanas algunos artículos que, con las palabras mágicas como reclamo, corren como la pólvora por Internet. Da igual que sean rigurosos o que se dediquen a dar palos de ciego, tirando de sensacionalismo y demagogia, que la difusión está garantizada. Adhesiones, discrepancias, discusiones encarnizadas; polémica, que parece que es lo que importa. Y como últimamente ando escaso de anécdotas que comentar, he decidido sumarme a la moda. Es más, ni siquiera voy a comentar todo lo que el encabezamiento sugiere, es puro cebo. “¡Si ellos pueden, yo también!”.

 

La cuestión es que, en realidad, esta semana podría hablar largo y tendido de los Grammys y de las cuatro estatuillas que se llevaron Black Keys, pero no me apetece. Por mí como si les hubieran dado un TP de oro. El dúo de Ohio no me entusiasma, pero tampoco me desagrada. No son ellos el problema, diría lo mismo si los ganadores fueran Neil Young o Nick Cave. Pero no hay que olvidar que, aunque triunfen Black Keys o Mumford and sons, entre los galardonados también aparece gente como Juanes. Así que, dejadme que me mantenga receloso ante estos premios de la industria y que no les dé mucha importancia. De hecho, para mí el mejor momento de su historia fue cuando en el documental “Twenty” Stone Gossard de Pearl Jam enseña su casa y encuentra uno arrumbado en su sótano: “Oh, mira, un Grammy”.

 

Prefiero contaros que hace unos días estuve almorzando en un “bar de viejos” (o como siempre lo hemos llamado en mi barrio, un bar) al que voy a veces y no había ningún hipster. “Ya me han vuelto a timar”, pensé. Yo que me había ilusionado pensando que era un hipster desde los 90, pero no me había enterado… A lo mejor es que eso de que los hipsters prefieren los bares de viejos es algo que sólo ocurre con un sitio (o unos pocos) de Madrid y quien firma el artículo (en la revista GQ concretamente) se vino arriba pensando en lo impactante de la historia. O quizás es que no me fijé bien. Porque claro, ¿qué es exactamente un hipster? ¿Es imprescindible el gusto por la ropa vintage, el abuso de cacharrería tecnológica o la intensa actividad en redes sociales? ¿Hay que cumplir con todos los requisitos o se puede ser un hipster sólo parcialmente? ¿Es lo mismo un hipster que lo que algunos, con cierta guasa, llaman moderno por escuchar determinado tipo de música y acudir a festivales? ¿Es suficiente con ser “joven y moderno”, que cantaban Net Weight? Por último, enlazando con el siguiente tema, con el que voy a cerrar mi populista intervención, ¿los hipsters sólo deben escuchar música indie?

 

El indie, otro asunto que desde hace ya un tiempo se convierte en el protagonista de las tertulias musicales (formales o improvisadas). ¿Qué es el indie actualmente? ¿Un concepto, una etiqueta, un estilo musical? Yo siempre acabo en la misma cuestión: teniendo en cuenta las compañías (y su forma de trabajar) que respaldan a los grupos que, al menos en el mercado estatal, encabezan los carteles de los festivales y acaparan tiempo y espacio en algunos medios especializados, ¿tiene sentido hoy en día, que se ha perdido la esencia que dio origen al término “indie”, seguir usándolo? Desde el punto de vista del oyente nada hay que recriminar, cada cual escucha la música que le gusta y le apetece, independientemente de la denominación. Pero desde el punto de la industria, se me ocurre una analogía con el café descafeinado o incluso con el típico “café de olla” (infusión de malta) que sirven en las barracas durante las Fiestas de Primavera de Murcia. Hay gente a la que le gusta, hay quien lo bebe porque el café no le sienta bien, porque le apetece diversificar o porque se piensa que es café… pero no lo es y nunca se debería vender como tal. “¡Nos vamos al mainstream!”.

 


 

“¡Viva Forocoches!”, para La Tribuna del Noroeste

Artículo publicado el 7 de febrero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 


 

Esta semana alguien se aventuró a llamarme líder de opinión. No tenía yo bastante ya con el empeño de algunos en decir que soy crítico musical… Nada más lejos de la realidad. Si atendemos a lo que mi nómina indica, soy contable (periodista si miramos un papel que tengo colgado en la pared) y, en todo caso, una persona con cierto sentido común. No obstante, arriesgándome a que penséis que lo he perdido, aprovecharé este espacio en el que me permiten publicar mis divagaciones para lanzar una reivindicación muy seria justo en esta semana en la que RTVE acaba de arrancar su carrera hacia Eurovisión.

 

Eurovisión, ese concurso cada vez más caduco, que nunca recuperará el sentido que tuvo en aquella época en la que grandes como Raphael, Julio Iglesias o Peret representaban a España y que, gracias a Forocoches, fue convertido durante algunos años en uno de los espectáculos más bizarros y divertidos de la televisión estatal. Sí, hablo de la participación de Rodolfo Chikilicuatre (enorme David Fernández) en Belgrado en 2008, mejorando la clasificación de nuestro país respecto a las tres ediciones previas, y de la involuntaria imitación de José Luis Moreno por parte de Anne Igartiburu con la imprescindible colaboración de John Cobra en el papel de Rockefeller. El “troleo” internauta llevado a su máximo nivel, traspasando los límites de la red de redes para mandar un claro mensaje a los responsables del Ente Público. Aunque estos nunca hayan querido darse por enterados ni tampoco hayan optado por renunciar a participar en el certamen, que seguramente fuera la decisión más acertada en los tiempos que corren.

 

En su lugar, tras varios años de probaturas, se decantan por seleccionar a nuestro representante de forma unilateral. Las verdaderas votaciones populares y las impredecibles galas televisadas han sido sustituidas por votaciones totalmente orientadas y una única gala descafeinada. El grupo elegido en esta edición es El Sueño de Morfeo y lo único que los espectadores podrán hacer es escoger primero entre dos canciones de la banda asturiana y en segunda instancia, con la participación de un jurado profesional, decidir entre el tema ganador de la primera votación y otras dos seleccionadas por RTVE en búsqueda de la canción con la que finalmente Raquel del Rosario y sus compañeros viajarán a Malmö (Suecia). Un sistema que a mí, y creo que no soy el único que piensa así, me parece muy sintomático de la situación que vivimos en la actualidad en España… pero ese es otro tema, que yo he venido aquí, como indica el título, a ensalzar a las gentes de Forocoches.

 

Así que no me entretengo más. A quien corresponda: reclamo con energía un homenaje a ese “subconsciente colectivo electrónico” (Quentin Ozores dixit) generador de grandes ideas disparatadas, capaz de convertir en divertido lo infumable. Y aunque no tienen nada que ver con Eurovisión (de momento), no se me ocurre mejor fórmula que la inmediata instauración del Día Internacional de la Separación de Andy y Lucas. Y vosotros pensaréis que se me ha ido la cabeza, porque no se han separado nunca. ¿Cómo que no? Al menos una vez al año el dúo gaditano rompe su unión artística (efectivamente, por cortesía de Forocoches). Es algo recurrente, un bulo que se difunde con gran éxito gracias a las redes sociales, generando desesperación en unos y un enorme alivio para otros… hasta que descubren que todo es un invento y que, con Roto2 por bandera, se la han vuelto a colar. Y es que la masa forera, aunque sea por un día, puede con todo, tiene el poder de separar a Andy y Lucas o, peor aún, de mandarlos a Eurovisión si le apeteciera. Bueno, con todo no, es imposible (incluso para Forocoches) saber quién es Andy y quién es Lucas. Eso está científicamente demostrado, no lo puede negar ni Mariló Montero.

 

 

Arranca Microsonidos 2013

Este fin de semana se pone en marcha la 6ª edición de Microsonidos, el ciclo de conciertos organizado por la sala 12&medio, con las actuaciones de Lagartija Nick y Arsenal (esta noche) y Maga y Bad Sugar (mañana). De aquí al 30 de marzo la sala murciana acogerá, como nos tiene acostumbrados, los conciertos de una selecta representación estatal del panorama musical independiente. Además, cubriendo el cupo internacional, las giras de Neil Halstead, The Godfathers y The Yum Yums harán una parada en Murcia.

 

 

El resto del calendario es el siguiente:

V1 FEB: LAGARTIJA NICK + ARSENAL
S2 FEB: MAGA + BAD SUGAR
X6 FEB: NEIL HALSTEAD + EL BUENO, EL FEO Y EL MENA
V8 FEB: WILHEM & THE DANCING ANIMALS + RUFUS T FIREFLY + DR. DEEJAY
S9 FEB: NUDOZURDO
S16 FEB: OH! LIBIA + THE GRAVE YATCH CLUB + THE LAWYERS
J21 FEB: L.A. (NAKED) + PARTIDO
V22 FEB: TANNHÄUSER + EL ESTUDIANTE LARRY
S 23 FEB: THE GODFATHERS + MAD MAO & TSE TUNG
V1 MAR: SR MOSTAZA + CARLOS VUDU + CHEMA Y LOS DE FIAR
S2 MAR: LOS HERMANOS CUBERO + CRUDO PIMENTO + LOS HERMANOS FRUTOS
J21 MAR: THE YUM YUMS + REMO PERSUTTI
V22 MAR: PONY BRAVO + THE CRIME + ATREZZO
S23 MAR: LOS AUTONAUTAS + OCTUBRE + MINIBAR
J28 MAR: TORTEL + EL HIJO + LA MANIOBRA DE Q
S30 MAR: THOSE + NEON LIGHTS + EL ULTIMO MONO

 

Las entradas ya están a la venta en Ticketea.

 

“¿Te ha pasado alguna vez?”, para La Tribuna del Noroeste

Artículo publicado el 31 de enero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 

 

 

 

Despertarte un sábado por la mañana y que lo primero que escuches sea alguien cantando canciones de Camela a grito pelado. Tener a medio metro a Greg Graffin o a Ian MacKaye y no pedirles un autógrafo porque el simple hecho de poder verlos actuar en directo te ha dejado satisfecho. Ir a un concierto de El Fary y tener que engañar a alguno de tus amigos para que se quede hasta el final. Ver una película que es morralla pura únicamente porque la banda sonora es tremenda. Escuchar canciones de Airbag y sentirte identificado retroactivamente. Que lo primero que suene en tu cabeza recién levantado sea una canción de Extremoduro de la que, aunque no lo recordabas, te sabes gran parte de la letra. No cansarte de llevar un disco de Los Chorbos en el coche. Decir (o al menos pensar) “el rey del poblado” cuando alguien menciona a Frank Sinatra y “¿No va a ser David Bowie?” si escuchas su nombre por culpa de Chiquito de la Calzada y Joaquín Reyes respectivamente. Que te sigan gustando The Who a pesar de CSI. Descubrir un tema original muchísimos años después que su versión… y maldecir a quien se atrevió a destrozar semejante cancionzaca. Seguir apreciando a alguien a pesar de declararse fan incondicional de Melendi. Pensar que tienen razón mientras escuchas “El primero era mejor” de Manos de Topo. Que después de ver un documental sobre “La leyenda del tiempo” de Camarón sólo te apetezca escuchar a Lole y Manuel, Alameda o Smash durante una semana. Escupir sapos y culebras al enterarte de la fecha de un concierto porque sabes que no vas a poder ir. Levantarte temprano un fin de semana y que te dé por poner un disco de The Jackson 5. Querer ver una película simplemente porque un grupo que te gusta tomó su nombre de ella. Confundir a Russian Red con Anni B Sweet.

 

A mí sí.

 

Que te decepcione una nueva canción de The Strokes porque por alguna extraña razón sigues esperando que vuelvan a grabar algo parecido a lo que hicieron en su primer disco.

 

¡A MÍ NO!

 

P.d. Aunque hay que reconocer que esta vez han ido más lejos que nunca…

 


 

“Venga, dilo otra vez…”, para LaTribuna del Noroeste

Artículo publicado el 24 de enero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 

 

Comentaba la semana pasada el caso de esos grupos que conozco desde hace muchos años y a pesar de que me llaman la atención, nunca he tenido tiempo de pararme a escucharlos con detenimiento. Al hilo de este asunto, enlazando también con algún texto anterior, me vino a la cabeza otro tema recurrente en esas “tertulias” sobre música que, aprovechando cualquier excusa, suelo improvisar con mis amistades. Son esas bandas que determinados medios de comunicación quieren colar en nuestras vidas aunque sea con calzador… y no, no estoy hablando de música mainstream.

 

¿Por qué no hago caso a estos grupos? Porque, si nos centramos en propuestas musicales, se me ocurren demasiadas cosas mejores en las que ocupar mi tiempo libre. Saldar mis dichosas “deudas”. Escuchar “La pared” de Bambino una y otra vez. Comprobar que “La Macarena” de Los del Río se parece sospechosamente a una canción que publicaron Desmadre 75 hace casi 40 años. Descubrir nuevos discos de Neil Young, que ha publicado unos 50 desde mediados de los 60 y aún me faltan muchos. Pinchar un recopilatorio con los grandes éxitos de Antonio Machín en vinilo. Prestarle atención a bandas como Derrick o Arsenal (por mencionar dos que se me escapó citar hace un par de semanas). Investigar si por fin Drenthe ha dejado el fútbol y se ha pasado al hip hop. Fliparlo con la banda sonora de Django Unchained de Quentin Tarantino. Preguntarme por qué no conocía hasta hace unos meses a Sixto Rodríguez. Gritar que a veces sólo me apetece escuchar a Mike Patton… ¡y que os calléis!

 

En realidad, de forma ajena a mi voluntad (salvo contadas excepciones), los he escuchado, bastantes veces incluso… y por más que me insistan, no me interesan. Me da igual que ganen premios (si eso supone algún mérito hoy en día), que estén en boca de todo el mundo o que en sus conciertos el aforo esté siempre completo, prefiero seguir fiel a mi rollo y a mis sensaciones que dejarme llevar por la marea. Así que os lo pido de corazón, como diría Ortega Cano: ¡dejadme en paz, dejadme vivir! Porque, en definitiva, ¿qué mas da que escuchemos a unos o a otros? Si al final el único que vende discos en España es Pablo Alborán…

 


 

“6.000 pesetas de whisky”, para La Tribuna del Noroeste

Artículo publicado el 17 de enero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 

 

¿No habéis tenido nunca la sensación de que por más grupos que escuchéis, por más bandas que descubráis, siempre quedan demasiadas por conocer? Deberíais… En realidad es lo normal. Voy más allá, ¿nunca os ha pasado que conocéis un grupo desde hace muchísimos años, os llama la atención, sabéis que os va a gustar, pero por razones varias nunca termináis de prestarle su merecida atención? A mí continuamente. Tengo incluso sentimiento de culpabilidad, son como deudas pendientes. Me ocurre como a José Luis Torrente con Antoñito, el camarero interpretado de forma única e irrepetible por Cañita Brava, es como si les debiera eternamente “6.000 pesetas de whisky”.

 

Ellos me lo recuerdan cada cierto tiempo, publicando nuevos trabajos, y yo sigo igual, diciendo que voy a pagar… pero sin saldar la deuda a la hora de la verdad. Al contrario que le pasaba a Torrente, lo mío no es por falta de ganas, es que las circunstancias no ayudan. Habrá quien diga que no tengo excusa, que hoy si no escuchamos algo es porque no queremos, lo tenemos todo al alcance de un clic. Le doy la razón, pero la cuestión no es escuchar algo o no, es hacerlo con detenimiento, disfrutándolo, empapándose con las canciones como merecen… y esto a mí me resulta cada vez más complicado, esta inmediatez y facilidad para poder escucharlo casi todo tiene sus ventajas evidentes, pero es también un inconveniente.

 

Pensad en los 90 y las décadas previas (cambia de época en función de tu edad), la música que íbamos conociendo en aquellos años se nos quedaba grabada a fuego en la mente. Nuestras colecciones de discos crecían a marchas mucho menos forzadas que lo hacen ahora y con lo que costaba conseguir nuevo material, lo aprovechábamos bien. Cuando caía en nuestras manos un nuevo disco que nos gustaba lo escuchábamos hasta quemarlo… En la actualidad conozco muchísima más música que hace algunos años, pero veo prácticamente imposible que jamás vuelvan a calarme tanto los nuevos descubrimientos como lo hacían entonces. Hoy en día, ¿cuántos discos escuchamos una o dos veces en Spotify y nunca volvemos a darles otra oportunidad? ¿Es posible estar al tanto de las novedades discográficas que van surgiendo y no olvidarnos de echar la vista atrás de vez en cuando en busca de aquellos artistas que nunca deberíamos haber dejado de lado? Difícil tarea…

 

No obstante, aunque sé que tengo la batalla perdida de antemano, sigo intentando abandonar mi condición de “moroso” cuando el tiempo me lo permite. Es por ello que, como ya hice en otras ocasiones con grupos como Bracket (el típico grupo del que conoces un par de temas de algún recopilatorio, pero nunca has escuchado un álbum completo) o Talking Heads (uno de esos imprescindibles que se te escapa durante años y ni uno mismo se explica cómo), aprovecho cualquier excusa o casualidad para ponerme al día: por ejemplo, mientras escribo este texto suena en mi reproductor el disco homónimo de Tortoise, publicado en 1994. El siguiente turno lo tengo reservado para Redd Kross, aunque después de haber escuchado algunas canciones del álbum que publicaron el año pasado, me temo que ‎6.000 pesetas de whisky no van a ser suficiente…

 


 

El bueno, el feo y el Mena + Crudo Pimento @ El Quirófano, La Arboleja

 

A finales de 2011 Mena se presentaba en sociedad acompañado únicamente de su guitarra, su voz profunda a lo Johnny Cash y su gallardo bigote. En este formato individual registró sus primeras grabaciones, influenciado, según el propio autor, por el folk rock americano, el blues, Hank Williams, Woody Guthrie, las películas del Oeste y el “White album” de The Beatles. El tiempo ha pasado y lo que comenzó siendo un proyecto en solitario se ha convertido en un sugestivo trío musical, completado por Leandro Martín-Romero (Tea Baggers, Octubre, ex Playmovil) y Juan Luis García (Los Alambres, Lebowsky, ex Playmovil), que convierte las estupendas canciones de Mena en algo “colosal”, capaces de eclipsar hasta la más complicada de las camisas. O al menos es lo que pensé yo después de verlos tocar en directo el pasado 29 de diciembre.

 

Está previsto que entren a grabar nuevas canciones en apenas unos días en el estudio El Miradoor de Alhama de Murcia. Mientras tanto, sigamos disfrutando de ellas en vivo. El domingo 13 de enero actúan el espacio cultural El Quirófano de La Arboleja, en medio de la huerta murciana, a partir de las 18 horas. Comparten escenario con Crudo Pimento, la última aventura sonora de Raúl Frutos, en la que sigue demostrando su habilidad para fusionar estilos como la cumbia o el bluegrass sin prejuicios y su temple para hacer musicalmente lo que le da la gana en cada momento.

 

“Murcia: temporada 2012-2013″, para La Tribuna del Noroeste

Artículo publicado el 10 de enero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 

 

Cuando hablamos de música, estoy de acuerdo con aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Lo comentaba hace una semana, mis tres discos favoritos de 2012 se publicaron en 1972, 1975 y 1996 respectivamente. Pero tampoco se puede obviar que, a pesar de ello, seguimos teniendo muy buena música y recomendables grupos que escuchar en la actualidad. De hecho, aunque no siempre tengan el reconocimiento que merecen, creo que las bandas de la Región de Murcia son un buen ejemplo de esto. Nuestra escena musical goza de buena salud y, estando todavía en las primeras semanas del año, quiero aprovechar este espacio para enumerar algunos ejemplos de murcianos que están haciendo cosas interesantes en este campo, poniendo la vista en el pasado cercano y en el futuro inminente.

 

Aún quedan recientes varios trabajos que no se pueden dejar pasar sin poner el acento en ellos. Músicos que se han ganado a pulso durante varias décadas el reconocimiento y la atención, como es el caso de Juan Antonio Ross, Los Marañones o Schwarz, y también grupos que con su irrupción han renovado el panorama y han aportado, aparte de frescura, el necesario equilibrio entre veteranía y juventud. No se me ocurre un ejemplo mejor para representar a esta segunda categoría que Perro, que precisamente despidieron el 2012 con la publicación durante la última semana del año de “Singles brasileñas”, una selección de canciones de sus maquetas regrabadas para la ocasión y un avance de lo que será su siguiente trabajo, a publicar durante el 2013.

 

Podría entretenerme revisando el 2012, hablando de los antes citados o de las últimas ediciones de otros que considero destacables, como Klaus&Kinski, Alondra Bentley, Neuman, Lidia Damunt, Those, Nunatak o Los Alambres. Pero mejor entremos ya de lleno en el ejercicio en curso, como veréis, hay razones para ello. Este año, aparte del disco de Perro, tendremos el segundo EP de Tea Baggers, el primer largo de The Crime y el EP de debut de Siberian Girls. También se esperan nuevas canciones de Lebowsky, de Murciano Total (con sus videoclips incluidos), la continuación de la serie de singles virtuales de El Estudiante Larry y las nuevas locuras de Mad Mao & The Tse Tungs. Además, Germán Beteta (Guillermine, Stefunny 6) ha prometido novedades en esta nueva temporada. Aún hay más: el ansiado álbum de Trastorners está anunciado para 2013, el quinto disco de Cherry está ya en proceso de grabación, en verano vuelven a entrar en estudio Octubre (aunque puede que tengamos que esperar hasta 2014 para escuchar el resultado), este mismo mes El bueno, el feo y el Mena entran a grabar en El Miradoor de Alhama de Murcia y está previsto el estreno en vinilo (ya se puede escuchar en Bandcamp) de Raúl Frutos con su nueva aventura sonora, Crudo Pimento. A ver si hay suerte y hace doblete con The Ben Gunn Mento Band…

 


 

“De listas de mejores del año… o algo”, para La Tribuna del Noroeste

Artículo publicado el 4 de enero de 2013 en La Tribuna del Noroeste:

 

 

Ahora sí. Ha llegado el momento de hablar de los mejores discos del 2012. O casi. Porque siempre que alguien me pregunta por el tema, respondo que no creo que a nadie le interese cuáles son mis discos favoritos del año. Seguramente esté en lo cierto, aunque en realidad el motivo para no hacerlo no es ese, es que me da una pereza tremenda, por todo lo que ello conlleva. El simple hecho de tener que hacer recuento de los trabajos que se han publicado durante el año ya me da vértigo y si entramos a revisar las listas que han ido dando a conocer los medios especializados durante los meses de noviembre y diciembre, la cosa se pone tan complicada que mejor me ahorro la mía… Bastante tengo con aprovechar para tratar de descubrir esos grupos (o esos nuevos álbumes) que se me han ido escapando o que he ido dejando pasar sin escucharlos por falta de tiempo, es el único sentido (y utilidad) que le veo a esto de los tops. Porque eso de tener que ordenar los discos y de hacer listados con cupos concretos siempre me ha recordado más a Los 40 Principales que a lo que, a mi modo de ver, debe ser una publicación especializada en música.

 

A estas razones comentadas habría que añadirle otra más significativa si cabe. Un resultado de los tiempos que corren y de la sobrecarga de material sonoro. Y es que, siendo sincero, si me pusiera a elaborar un listado, creo que muchos de los discos que aparecerían no los he escuchado con la atención que se merecen y estarían incluidos en el mismo más que por el álbum en su conjunto, por intuición y por las buenas sensaciones que me transmiten unas cuantas canciones. Es lo que tiene la conjunción entre hacer un programa de radio, el uso de Spotify y el streaming en general y la generalizada costumbre de los grupos y los sellos discográficos de ir dando a conocer sus nuevos trabajos por entregas, que a veces más que discos parecen coleccionables. En este contexto, me pregunto muchas veces si merece la pena que algunas bandas sigan grabando discos largos. Más aún cuando muchas de ellas apenas distribuyen unos pocos cientos de copias en formato físico o incluso no llegan a fabricarlas y distribuyen su música en formato virtual a través de plataformas como Soundcloud o Bandcamp. Cada día que pasa veo más acertada la idea de mis compadres de El Estudiante Larry, que durante el 2012 se han dedicado a ir lanzando cada cierto tiempo tandas de dos canciones exclusivamente a través de la Red.

 

A pesar de lo dicho, tengo la costumbre y el compromiso de colaborar cada año en la lista de mis amigos Chema Helmet y Miguel Tébar para Festivalesdepop.com, en la que recopilan las opiniones de sus allegados dentro del mundo de la música, que son unos cuantos. Así que, a bote pronto, lo primero que me viene a la cabeza pensando en el 2012, musicalmente hablando, es que me han gustado los discos de Betunizer, Toundra, Beach Beach o The Evens, por ejemplo. Sirvan estos nombres como aportación personal a la causa. Otro día quizás fueran otros, hoy se me ocurren esos. Aunque si me paro a pensar en mis verdaderos discos favoritos de 2012, diría que son “Zuma” y “Harvest” de Neil Young, o “Do you know who you are?” de Texas is the Reason, del que ya hablé aquí hace algunas semanas. Esos vinilos que he disfrutado escuchando en los necesarios y siempre insuficientes momentos de calma. Evidentemente no son de 2012, pero… ¿a quién le importa eso realmente?