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Una web de Alfonso Zaplana Pérez.

The Ships: “Toda la industria cultural es un terreno movedizo”

Hace ya algunos meses, después de que compartiera algo sobre GAS Drummers en redes sociales, Ángel Gómez de Miel de Moscas aprovechó para lanzarle a Dani Llamas un claro mensaje, un “tenemos que hablar”, pero de los buenos, de los que uno ve y piensa que la van a liar, pero para bien. En un principio pensaba que se trataba de algo relacionado con GAS Drummers, pero me equivoqué, la sorpresa fue mucho mayor. Poco antes del pasado verano, Ángel me mandó un mensaje con dos canciones sin masterizar adjuntas: dime qué te parece. Eran “Want” y “I Got Lost”, dos de los temas que componen “The Summer Of Our Lives”, el debut de The Ships. Desde la primera escucha tuve claro que, aunque aquello no era nada nuevo, sonaba TAN bien que debía funcionar. Vamos, que seguro que lo iba a petar. Así fue, pasó el verano, se publicó el disco, los medios especializados y no especializados han caído rendidos ante su eficacia pop y el 2015, a la vuelta de la esquina, se presenta ajetreado para el grupo liderado por Dani Llamas, Paco Loco y Juan Ewan.

 

 

La aparición de vuestro disco ha sorprendido bastante, y gratamente. ¿Realmente creéis que es tan insólita esa mezcla como se ha dicho, o simplemente es un disco de pop-rock de guitarras “de los de toda la vida”?
No es en absoluto insólito. Yo lo veo más bien como todo lo contrario de insólito. La música es lo que yo considero “de toda la vida”, es decir “atemporal”. El problema, quizá, es que hoy en día las bandas de estribillos y guitarras brillan por su ausencia, he ahí lo insólito.

 

La grabación de “The Summer Of Our Lives” empezó hace cuatro años. ¿Por qué sale ahora el disco a la luz y no antes? ¿Y qué os llevó, a pesar del paso del tiempo, a no abandonar el proyecto y querer recuperarlo ahora?
The Ships nace de una manera absolutamente alejada del esquema de la industria, aunque en el caso de los proyectos donde siempre he estado ese esquema siempre ha estado pintado a lápiz. Juan y yo quisimos dejar grabadas una serie de canciones que surgieron en la distancia, y le arrastré hasta lo de Paco para que tuviera la grata experiencia de grabar con él. El resultado superó con creces nuestras expectativas, y, aunque dejamos por un tiempo el proyecto en la nevera, siempre nos decíamos el uno al otro: “¿qué haremos con The Ships?”. Lo vimos claro este año, nos prometimos hacer todo lo posible por sacarlo, así que grabamos 4 canciones más en abril, y aquí está.

 

Nosotros conocemos bien la casa y entendemos (y compartimos) la decisión, pero puede que haya quien se pregunte por qué una banda como The Ships, que podría recibir múltiples ofertas para publicar su disco, se decanta por una discográfica de reciente creación como es Miel de Moscas…
Sólo teníamos una oferta más o menos firme encima de la mesa, y no era un sello independiente. Lo pensamos mucho y se nos cruzó en el camino la propuesta de Ángel y Eva. La ilusión que pusieron en el proyecto superó con creces cualquier propuesta de cualquier otra persona, y decidimos que era mucho mejor confiar en ellos. De momento estamos muy contentos con formar parte de Miel De Moscas, es un verdadero placer que, en los tiempos que corren, haya personas que te arropen de esa manera. Es una suerte.

 

¿Os da la risa cuando os llaman “supergrupo”?
No, porque lo somos. Jajajaja. Los plumillas estáis deseando decir esas cosas, pero en realidad nuestra reacción es una mezcla de reparo y satisfacción por la de cosas buenas que estamos leyendo sobre el disco.

 

Estáis recibiendo buena atención de los medios especializados, pero también de los generalistas, ¿van con la historia aprendida o hay sorpresa generalizada al conocer el pasado punkrocker de Juan? ¿Han descubierto ya los del Grupo Joly (Diario de Cádiz, Diario de Jerez, etc) que en realidad no tocaba en Randy sino en Hard Ups?
Esto es muy curioso. El tipo del Grupo Joly, en realidad se topó con nosotros en el Monkey Week y se ve que le flipó el concierto. Al buscar información sobre The Ships en internet se encontraría con la historia de cuando Juanín y yo nos conocimos en un concierto de Randy en Madrid, en 1999. Ahí se haría el lío. Luego también nos hicieron una entrevista en Rolling Stone, que también se puede considerar un medio más masivo que en los que acostumbramos a salir siempre GAS Drummers o los últimos proyectos de Paco.

 

El disco, aparte de poder escucharse en distintas plataformas de streaming, se puede conseguir tanto en CD como en vinilo 12” de cuidada presentación. Como músicos y seguro que poseedores de buenas colecciones de discos, ¿creéis que ya ha pasado a la historia aquella infundada amenaza de la desaparición del formato físico de los discos en la que algunos se empeñaban en insistir?
Toda la industria cultural, así en plan general, es un terreno movedizo. El capitalismo entra en una fase nueva donde todo es más fragmentario y más fugaz, aunque esto ya lo anunciaba Guy Debord a principios de los 60. Al final, parece que se ha establecido una falla entre lo masivo y lo especializado. En lo masivo, el consumo es un gran caudal que circula a una enorme velocidad y con una intensa fragmentación. En lo especializado, se establecen pequeños círculos de genuinidad donde el usuario establece otra relación con el producto cultural, una relación más fetichista, por decirlo en términos marxistas.

 

Habéis comenzado la gira por salas (incluyendo una mini gira por tiendas FNAC) cuyo grueso de fechas se distribuirán por el próximo 2015. Pero suponemos que caerá también algún festival… ¿Cuál es vuestra preferencia a la hora de girar con vuestra música?
Por lo que vamos sabiendo, está habiendo buena respuesta de promotores de salas y de festivales, con lo que parece que en 2015 estaremos mucho tiempo en la carretera. Yo vengo de girar mucho con mi banda, GAS Drummers, y venimos de una cultura donde hemos conocido el auténtico lumpen de las escenas musicales. Hemos dormido en squats, sobre vómitos, hemos hecho matadas de kilómetros que hoy en día serían imposibles de concebir, y eso nos ha forjado como personas. Sabemos que la carretera es el rock’n’roll. No hay más. Es decir, que para nosotros no hay demasiadas excusas para no montarnos en una furgoneta e ir a tocar a sitios. Esa ha sido siempre nuestra vida, nuestra manera de conocer el mundo y de hacer amigos.

 

Comentaba Artur Estrada en una entrevista de Nueva Vulcano que incluso llegaban a adaptar la hoja de ruta para poder parar en restaurantes determinados. En vuestro caso concreto, ¿cambian las prioridades en esto de la música y la carretera con el paso de los años?
A ver, lo primero que hay que saber es que el amigo Estrada, al que quiero y admiro, es un gran chef, así que no me extraña lo que dice. Por ejemplo, desde que el gran Pepe de Sugus nos recomendara un sitio en El Grao de Castellò para comer arroz con verduras, siempre que vamos por la zona hacemos parada obligatoria. Pero la dieta espartana de carretera también puede consistir en un bocata con mostaza de Dijón, orejones, rúcula… Auténticos toboganes como los que les ponen a las ocas para inflarlas y hacer foie gras. Ah, en Francia nos dan muy bien de comer, siempre. Y en Euskal Herria. Ah, y los amigos de Sant Feliù. El Agus hace un hummus que lo flipáis. ‘Nuff said.

 

Por cierto, NUEVO talento FNAC. Vale, es el disco de debut de The Ships… pero siendo quienes sois, ¿no puede resultar algo paradójico veros bajo denominaciones de este tipo?
Sí, bueno. Llevamos mucho tiempo tocando, pero acaban de reconocer que tenemos talento. No veo ningún problema semántico en ello.

 

¿Qué desayuna Paco Loco para llevar tantos años repartiendo música a ese ritmo? Además, ahora de pronto lo vemos metido en directos con Australian Blonde, con The Ships… ¿necesitaba salir de la cueva un tiempo?
Pues puede desayunar cualquier cosa, por ejemplo un par de rodajas de piña metidas entre dos rebanadas de pan bimbo. Esto es así y cualquiera que le conozca puede dar fe de ello.

 

Ya que estamos, ¿por qué deberíamos de ir a grabar nuestro hipotético disco al Puerto de Santa María?
Si vas al estudio de Paco serás capaz de contestar a esa pregunta. El estudio es brutal, el ambiente es el perfecto, Muni te mima como a un hijo, y currar con Paco es una experiencia que cualquier músico debería probar, por lo que aprendes y disfrutas.

 

En general digamos que sois gente ocupada. Dani alternando G.a.s. Drummers con sus discos en solitario, Juan con El Sueño de Morfeo y Paco con el estudio, Australian Blonde, etc, etc. ¿Ahora qué, tendremos que esperar otros cuatro años para escuchar la continuación de “The Summer Of Our Lives”? ¿Será The Ships algo esporádico o pensáis darle continuidad al proyecto?
Pues de momento nos vamos a centrar en The Ships en 2015, que parece que van a estar bastante ocupados. Para mí personalmente es un placer tocar con estos 4, con Rafa y Pablo, con los que estoy en GAS Drummers siento el mayor respaldo posible, y sumar ahí a Juanín y a Paco hace un equipo perfecto para, no solo tocar, sino salir de gira.

 

Para terminar, que alguien nos explique por qué aparece Paco en el minuto 2:15 del video “Want” acariciando un pez espada hinchable…
Pues básicamente para que gente como vosotros, que sois tipos estudiosos y que os fijáis en los detalles, os hagáis ese tipo de preguntas. Jajajajaja. Porque en realidad siempre es buen momento para sacar a Paco haciendo de las suyas. ¿Os vale esa?

 

 

 

Entrevista realizada a Dani Llamas junto a Romu López y Víctor Martínez para Tímpanos y Luciérnagas.

Cherry: “Las ‘peladillas’ son mis diarios musicales”

Hace unos años recibí una oferta que no pude rechazar, crear un netlabel con el propósito principal de publicar en formato virtual el debut de Cherry, compuesto por aquellas canciones que este músico alhameño había ido componiendo y grabando en solitario en su garaje tras la disolución de Cherry and the clouds. Con el paso de los años tuve el honor de publicarle otros dos discos más, entre otras variadas referencias, antes de la llegada de Bandcamp, que para mí supuso la pérdida de sentido de mantener un netlabel con el planteamiento que a éste le había dado, y antes de que despertara el interés de Foehn Records, discográfica barcelonesa por la que acabó fichando. Bajo esta etiqueta ha publicado dos nuevos álbumes, que desde mi punto de vista contienen algunas de las composiciones más originales y sugerentes que han visto la luz en nuestro país en los últimos años. No obstante, quizás por su carácter un tanto outsider y su estilo experimental y alejado de las tendencias (como eclecticismo escurridizo han definido su propuesta en la web del Primavera Club), sigue siendo un tanto desconocido más allá de su entorno geográfico más cercano. Muestra de ello es que haya sido tras la celebración del mencionado festival cuando ha despertado la atención de algunos medios, como Indiespot o This Is Underground, que han incluido al murciano entre los destacados o como sorpresas de esta edición. Aprovecho la ocasión para que nos ponga al día sobre su actividad. (Foto: Julia Lomo, Juno Producciones)

 

 

Desde el tránsito de Cherry and the clouds a Cherry ha pasado mucha gente por este proyecto colaborando. Ahora parece que ya has encontrado la formación estable. ¿Se puede decir ya que Cherry sois Nino Malón con el apoyo de José Manuel Lucas a la trompeta para lo bueno y para lo malo?
Este proyecto siempre lo he llevado como algo individual, desde que empezó. Sí que es cierto que en cada disco he contado con colaboraciones diversas y que la que más firme se mantiene es la de José Manuel, que empezó a colaborar a partir del segundo disco (Canciones de bolsillo) y así hasta el día de hoy. Y aunque llevamos ya más de un año sin juntarnos a tocar, eso no es problema para que siga metiendo sus trompetas en mis canciones.

 

Ya van cinco discos de Cherry y sigues apostando por la grabación en tu estudio casero. ¿Podría existir una propuesta musical como la tuya sin las ventajas y desventajas de esta elección?
Claro que podría existir, pero ya no sería lo mismo. Creo que cambiarían muchas cosas, empezando por el sonido de cochera, la forma de grabación, etc. Así que no sé cómo le afectaría mi música lo de meterme en un estudio a grabar… Bueno, si tuviese dos años para grabar en un estudio me metería de cabeza, con tiempo para hacer las cosas a mi manera. Pero el dinero que necesito para eso se me escapa del presupuesto. Quizás debería probarlo alguna vez, aunque de momento no me apetece en absoluto.

 

Mantienes la denominación “peladilla” para tus canciones, aunque hace ya tiempo que sueles presentar canciones no sé si más elaboradas, pero si al menos de mayor duración. ¿Podríamos decir que el concepto “peladilla” viene asociado más bien a la actitud y el sello personal de Cherry?
Sí, ese término lo acuñé cuando empecé con el proyecto de Cherry, ya que las primeras canciones que grababa eran de muy corta duración. A veces ni llegaban el minuto, así que decidí darle ese nombre a mis ideas improvisadas. Por tanto, también viene asociado a la actitud o a mi forma de ser, ya que siempre he intentado darle mi propia personalidad a los temas. Las ‘peladillas’ son mis diarios musicales.

 

La conexión entre la música de Cherry y el audiovisual es algo en lo que siempre insisto, ya que tus canciones me parecen muy “cinematográficas”. De hecho, no hace mucho estuviste musicando una proyección de Tetsuo. ¿No es algo que te apetezca explotar más por tu propia iniciativa (ya sea poniendo música en directo al cine mudo o componiendo bandas sonoras)?
Sí, es algo que tengo pendiente. Me gusta bastante el cine y como músico, me encantaría ponerle banda sonora a una película. Pero de momento no ha surgido la oportunidad. Sí que es verdad que estuve poniendo música a las imágenes de Tetsuo en directo. Era la primera vez que lo hacía y repetiría con gusto, pero ahora estoy más metido en composiciones nuevas para el siguiente disco.

 

Hace unas semanas se estrenaba Split!, un documental en el que los protagonistas sois unos cuantos músicos murcianos, que además grabasteis para la ocasión algunas canciones inéditas con combinaciones de músicos también inéditas en algunos casos. En tu caso, tu compañero de baile fue Raúl Frutos de Crudo Pimento. Dado el carácter experimental de tu música, ¿no te tienta la posibilidad de llevar más allá esta colaboración esporádica o, en general, este tipo de colaboraciones?
Es algo que no rechazo en estos momentos, la experiencia del documental Split! fue muy buena y creo que nos dejó un buen sabor de boca a todos. ¿Quién sabe? Quizás salga algo en un futuro de esas colaboraciones. Hay que mirar las agendas de los demás artistas, ya que a veces juntarse resulta más difícil que la construcción de las pirámides.

 

Hoy en día, a pesar de contar con el respaldo de una discográfica, no es sencillo abrirse hueco en el mundo de la música, salvo que cuentes con un bagaje previo notable o tengas detrás a una agencia importante que consiga meterte en las dinámicas de los medios especializados que marcan con su influencia las agendas musicales en nuestro país. Tocar en un evento como el Primavera Club puede suponer un buen paso adelante en este camino, aunque no sé si realmente es esto algo que te preocupe demasiado, me da a mí que no… ¿Qué tal fue la acogida del público del festival?
Me acogieron muy bien en el Primavera Club, tanto por el trato personal como musical. Al principio de la actuación éramos cuatro gatos, pero se fue llenando conforme iban pasando las canciones y parece que gustó por la respuesta del público. Vengo contento de como sonó y de mi actuación allí, con más ganas de experiencias así.

 

En tu última visita a Tímpanos y Luciérnagas dejaste caer una canción inédita en directo. ¿Cómo de avanzado está el sexto álbum de Cherry?
Estoy trabajando en ello en los ratos que puedo. A mí las prisas para estas cosas sé que no me llevan por buen camino, así que voy con calma y avanzando lentamente, algo más lentamente de lo normal… Estoy con seis nuevas canciones, aún no sé qué forma tomará el disco ni los tracks que llevará, pero sí te puedo decir que será un disco ‘cherryniano’.

 

‘Hey Hey, My My’, mi programa para Trémolo Radio.

Desde el 2005 vengo haciendo radio a mi bola, pero siempre acompañado. He compartido micrófonos con mis compadres Juanma Soriano, Alberto Ríos, Lemmy Feise, Víctor Segundo, Costalero Antón, Romu López, Jaime Parra, Víctor Martínez y un montón de gente que ha pasado como invitada por Oficina en Varsovia o Tímpanos y Luciérnagas. Incluso con Sebas Zaragoza, en un proyecto seminal de Tímpanos y Luciérnagas que llamamos Programa Piloto, en el que ya estábamos Romu, Jaime, Costalero y yo mismo y cuyo cuarto programa, en el que contamos con nuestro gurú, se grabó, pero nunca vio la luz.

 

Ahora, por fin, me he decidido a hacer un programa en solitario, sin compañeros, sin invitados, desde mi “oficina”. Es uno de los spin offs de Tímpanos y Luciérnagas, se llama ‘Hey Hey, My My’ y se estrena mañana a las 19 horas en Trémolo Radio. La primera entrega está grabada ya, estoy contento con la selección musical, dispersa y ambigua, pero como dice Costalero, de mi rollo. Aún tengo que pulir cosas en el aspecto técnico y en la locución, acomodarme a esta nueva situación, decidir si improviso o tiro de guión, cosas que iré decidiendo y cambiando, si es que soy capaz, sobre la marcha. Pero en términos generales, en este primer programa queda reflejado cómo van a ser los siguientes: un programa casero, murciano y “de autor”, de pocas palabras y muchas canciones, de ritmo lento y poco eufórico en la locución, mucho más serio de lo que algunos podrían imaginar.

 

Ya sabéis, los jueves a las 7 de la tarde, cada dos semanas, en la radio del Trémolo. Espero vuestros comentarios, críticas y cualquier tipo de feedback.

 

6.000 pesetas de whisky: 10 grupos que no son mis favoritos, pero podrían serlo

Es algo cíclico, no sé si de manera espontánea o promovido por alguna “mano negra”, cada cierto tiempo Facebook se llena de listas particulares de favoritos. Libros, películas, series, grupos… No es la primera vez, ni será la última. Ahora toca compartir selecciones de discos. Creo que empezó siendo algo así como “los 10 discos que más te han influido” y ha acabado transmutando a “tus 10 discos favoritos”. Hay ciertos matices que diferencian, o deberían diferenciar, el contenido de las mismas, pero esto ahora mismo no tiene mucha importancia.

 

Cualquiera que sea usuario habitual de redes sociales sabe cuál es la dinámica de estas cadenas: alguien te nomina, haces tu propio listado y lo publicas en tu perfil nominando a X personas más, con lo que la movida se difunde de forma exponencial por la red. Aunque alguna nominación aislada ha caído por ahí, yo no he hecho mi lista, no oficialmente al menos, me he limitado a contestar con lo que he denominado “lista de emergencia”. Y es que, lo digo continuamente, las listas me dan mucha pereza, me resulta incómodo acotar algo tan amplio y variado como la música.

 

Si en el caso de los mejores discos del año reconozco que algo bueno pueden tener, como recuperar trabajos dejados atrás o descubrir otros que se nos habían escapado durante el año (aunque no tanto como para compensar aspectos negativos como la obsesión por ordenar y jerarquizar la música o la programación y condicionamiento de nuestra “agenda musical”), me rebelo sin reparo alguno contra esta proliferación de relaciones musicales históricas. Porque, salvo contados casos, no suelen descubrir nada nuevo y por el contrario ponen de manifiesto algo que a mí personalmente me fastidia mucho asumir: ¡Nunca hay tiempo suficiente para escuchar toda la música que a uno le gustaría!

 

Y enlaza esto con un tema recurrente en mis textos, que algunos de los listados que he podido ver en los últimos días me han recordado, las “deudas pendientes”, las “6.000 pesetas de whisky que Torrente le debía eternamente a Antoñito (Cañita Brava)”, esos grupos que conoces desde hace muchísimo tiempo y que, a pesar de llamarte la atención, nunca llegas a prestarle la atención que merecen. Así que, por una vez y sin que sirva de precedente, dándole una pequeña vuelca de tuerca al asunto, no voy a quedarme al margen de la corriente, aquí va mi propia selección… pero al revés.

 

King Crimson
Pongo hoy la radio en el coche, suenan Fripp y compañía y yo me acuerdo de Antoñito… y de que tengo que terminar de escribir este texto. Extiéndase la deuda al rock progresivo en general.


Tortoise
Creo que el grupo de Chicago es el primero que me viene siempre a la cabeza cuando abordo este tema, pero su primer disco tiene ya 20 años y aún así nunca paso de esta primera puerta.

 

Jawbox
Llegué tarde a eso del post hardcore / rock DC y mi primera toma de contacto con J. Robbins fue con Burning Airlines, que me entusiasman, así que siempre que me da por recuperar los discos de este género y aquella época, me quedo a mitad del camino.

 

Neil Young
¿Neil Young? Alguien dirá que siempre estoy diciendo que Neil Young es Dios y mentira no es, pero ¿cuántos discos ha publicado este genio canadiense? ¿Cincuenta? ¿Más? No debería parar hasta conocerlos todos al dedillo.

 

Mudhoney
Esto no me voy a entretener en explicarlo, paso directamente a flagelarme.

 

Motörhead
“Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir”.

 

Camela
Bueno, no, en realidad he escuchado a Camela lo justo y necesario, que son las veces que he puesto el vídeo de “El calor de mi cuerpo” para demostrar que salen Ellos como figurantes. Pero sería un estupendo homenaje a mi barrio, donde son históricamente el grupo más escuchado con muchísima diferencia.

 

Ya, no son 10… ¿No te he dicho que me dan pereza las listas? Además, ¡ni que fuera este el blog de un gurú del Social Media!

 

 

 

El movimiento se demuestra andando

Últimamente me viene a la cabeza con bastante frecuencia este dicho popular atribuido a Diógenes. Sí, “el del síndrome”, que al contrario de lo que uno pueda imaginar, tuvo que ser un buen tipo. Este filósofo griego abogaba por desprenderse de sus pertenencias (que lo mío con los discos es otro tema, que os veo venir) y, aquí me toca la fibra, por despreciar los usos y convencionalismos sociales, que consideraba banales.

 

En estos tiempos de sobreinformación, de marketing desquiciado y de precipitación generalizada, en los que las redes sociales se han apoderado de todo y el crowdfunding ha pasado de ser un recurso alternativo a ser algo prácticamente institucionalizado, me resulta imposible no acordarme continuamente de este refrán cuando veo lo habitual que es que se venda humo, que te traten de vender la piel del oso antes de cazarla y que se le dé bola continuamente, se apoye a ciegas e incluso se ensalce a aquellos que empiezan a construir la casa por el tejado.

 

No quiero citar ningún caso concreto. Aunque no esté de acuerdo con determinados métodos y estrategias, todo proyecto lleva su trabajo y supongo que su ilusión detrás y no es plan de perjudicar a nadie focalizando esta reflexión, que en realidad es más una cavilación sobre el panorama general que otra cosa. Más bien se me ocurren casos en los que realmente hay gente “demostrando el movimiento” paso a paso, unos más largos y otros más cortos, pero tampoco los voy a citar aquí, porque eso ya lo hago en el día a día y porque las comparaciones son odiosas, aunque sea por omisión. No obstante, si alguien se sintiera aludido y se ofendiera al leer esto, que de susceptibles está lleno el mundo, aunque con ello contradiría otro dicho del bueno de Diógenes, no me quedaría más remedio que citar a otro popular filósofo, algo más moderno, Diego Armando Maradona.

 

¿Septiembre aún es verano?

Aunque, como dice la canción de Airbag, septiembre aún es verano, ya se sabe que cuando llega un día como hoy y además cae en lunes, a casi todo el mundo le toca volver a la rutina. Es por tanto un momento espléndido para que comiencen a rodar nuevos proyectos, como es el caso de nuestra nueva casa para Tímpanos y Luciérnagas, Trémolo Radio, que estrena su nueva programación con un programa comandado de forma alternativa por Reverendo Vinny y Alberto Charro Wakamolo, El Madrugón. A partir de las 12 de la mañana, con Vinny como primer maestro de ceremonias, tendréis dos horas de “buena música, humor, novedades musicales, y lo que vaya surgiendo“. Le irán sucediendo nuevos estrenos a lo largo del día y del resto de la semana.


Nuestro horario, de momento, será los martes a partir de las 17 horas y la repetición los domingos a partir de las 22 horas. Comenzamos, como ya anunciamos, con una redifusión de la anterior temporada, mientras seguimos atando cabos antes de arrancar la tercera en octubre o noviembre. Habrá segunda parte de La Turné; es muy probable también que en las próximas semanas hagamos una sesión a modo de anticipo y presentación de esta nueva etapa y además estamos preparando alguna sorpresa que queremos dar a conocer antes de meternos de lleno con nuestra nueva programación periódica.


No sé qué ideas tendrán mis compadres para los nuevos programas, pero yo he realizado esta lista de Spotify como declaración de intenciones…

 


 

Tímpanos y Luciérnagas: Hardcore y asociados Vol. 1, con Pepo Márquez

 

A finales de los 90, sin redes sociales en las que intercambiar pareceres sobre música y discutir sobre cualquier asunto, también ocupábamos nuestro tiempo, o más bien lo perdíamos, en Internet, en chats y listas de correo. Gracias a estos puntos de encuentro virtuales, el canal “#hardcore!!!” del Irc o la lista “xhxcx” concretamente, conocí a un montón de gente en aquellos años de iniciación, incluso a algunos buenos amigos. Con algunas de estas personas he tenido la suerte de coincidir en vivo, de charlar, compartir conciertos y cervezas. Con otras no he llegado a encontrarme nunca cara a cara… aún.

 

Uno de estos batalladores de la música que solía participar en aquella lista de correo era Pepo Márquez, hoy en día en M A J E S T A D y Buena Esperanza, que además era compañero en aquello de hacer fanzines con su  <Done> Hardcore Paper. Sin embargo, hasta ahora nuestros caminos no habían llegado a cruzarse. Así que, cuando me enteré de que se trasladaba a vivir a Murcia, aunque fuera ‘a tiempo parcial’, no tuve duda alguna: teníamos que invitarlo a venir al programa. Más aún conociendo sus andanzas junto a Borja Prieto en el radioshow Está pasando de Nanosónico. Romu propuso que hiciéramos un programa temático, con el hardcore punk y estilos cercanos como protagonistas. ¿Cómo me iba a oponer yo a eso?

 

Cosas de la vida, y de La Turné, al final fue él quien acabó invitándonos a ir a su casa. ¿Qué mejor manera de conocerse que alrededor de una pila de discos y unas latas de cerveza? Y como buen artista del palique que es Pepo, la tarde se nos quedó corta para todo lo que nos hubiera gustado pinchar y todo lo que nos hubiera apetecido contar. No tardamos en encontrar una solución: ¡Repetiremos! Puede que incluso en más de una ocasión.

 

Puedes escuchar el programa AQUÍ.

¡Hablemos de rickrolling!

 

Quería yo compartir esta mañana un vídeo de ‘Drive my car’ de The Beatles en Facebook y por error ha salido otra canción de procedencia desconocida. Claro, esto me ha recordado a aquella bonita costumbre que se puso de moda hace algún tiempo: alguna gente se dedicaba a trolear para que, cuando intentabas escuchar o descargar algo, en vez de lo esperado, sonara siempre el ‘Never gonna give you up’ de Rick Astley. ¡Nunca sabías cuando te podría tocar a ti!

 

Yo fui víctima en una ocasión, intenté descargar un disco de Animal Collective y en vez de aquel álbum me bajé sin saberlo una carpeta en la que todas las pistas eran la dichosa canción de nuestro pelirrojo favorito.

 

Para cerrar el círculo, resulta que acabo de solucionar una incógnita que tenía desde hace algo más de un mes, cuando me llegó un pedido de Todocolección con un montón de discos y una moneda de 50 céntimos. No lo recordaba, pero aunque ya tengo el LP que abre la mencionada canción, pedí el single de la imagen adjunta. ¡Dos versiones del ‘Never gonna give you up’ por 45 céntimos! ¿Cómo podría resistirme a esa oferta?

 

Nunca me llegó. ¿Podría considerarse esto rickrolling inverso? ¿Estoy en paz con el señor Astley?

 

 

Mi aportación al Record Store Day Murcia 2014

Desde Supernaud, con motivo del Record Store Day Murcia, me pidieron que les contara algo sobre un disco que me haya cambiado la vida… Pues este mismo:

 

 

Mira que os gusta ponerlo complicado… Hay bastantes discos que me han “cambiado” la vida, desde “Appetite for destruction” de Guns N’ Roses a “Do you know who you are?” de Texas is the reason, pasando por “Vs” de Pearl Jam, “Scream Dracula Scream!” de Rocket from the crypt” o “Scarcity” de Xmilk, pero como hay que seleccionar tan sólo uno, diré “…And out come the wolves” de Rancid. Lo descubrí escuchando un especial sobre el Festimad de 1996 en Radio 3. En aquella época escuchar Radio 3 a algunos podía cambiarnos la vida; no tengo muy claro si hoy en día esta emisora sigue teniendo esta capacidad, habría que preguntar a las nuevas generaciones. De repente sonó “Olympia WA” y no grité “Quietoooorrrr” porque por aquel entonces Chiquito de la Calzada aún no había calado lo suficiente en mí, pero lo que pensé tuvo que ser algo muy parecido. Fue algo así como una revelación, durante esos años buscaba escuchar siempre algo que se alejara de lo más estándar, pero tampoco llegaba mucho más allá de lo más accesible y este disco fue un verdadero punto de inflexión, llegó justo en el momento adecuado. Me sirvió para, en poco tiempo, profundizar primero en toda esa generación de bandas de punk rock melódico de los 90 y después empezar a indagar en sus antecedentes, tirar hacia atrás y descubrir a Ramones o The Clash. Pero, sobre todo, me sirvió para conocer a bandas como Minor Threat o Fugazi y entrar en contacto con la escena hardcore. Fue en ese momento cuando comenzó a interesarme formar parte activa de la música, cuando empecé a organizar conciertos, a publicar fanzines, a colaborar con otras publicaciones, a girar con bandas… y tantas otras cosas que me permitieron vivir grandes experiencias sin alejarme demasiado de la música underground y del Do It Yourself. Supongo que todo esto no hubiera ocurrido sin aquel disco de Rancid como desencadenante“.