[planosecuencia - 6] Robyn Hitchcock – ‘Flesh Number One Beatle Dennis’

El destino y la carambola perfecta me llevaron a Berlín de la mano. La suerte hizo que apostara por grabar el que resultó el corte adecuado en un concierto cálido lleno de humor y buenas canciones. Robyn Hitchcock está tocado por la varita, arpegia de una manera aparentemente tosca pero sorprendentemente mágica y canta a la altura de sus melodías: dulce pero no edulcorado, de colores pero sin tonos pastel.

Fotocrónica: Mattiel en Rockola Summer Club

Grácil y contundente son dos adjetivos que rara vez nos encontramos juntos. Así es la receta de Mattiel, un torbellino modernizador de géneros clásicos de la música popular. Su voz sobresaliente y la destreza de una banda con actitud hacen de su propuesta un atractivo paseo por caminos muy transitados. Un atardecer perfecto en el Rockola Summer Club de La Azohía.

[planosecuencia-5] Fino Oyonarte- ‘La deriva’

Durante el pasado Lemon Pop 2018, Fino Oyonarte pasó por el escenario sin apenas hacer ruido, en trío y de forma discreta. En una tarde aún veraniega de Murcia, nos dejó uno de los mejores conciertos del año en la ciudad. Interpretó las canciones de un disco en solitario muy especial, cuya publicación ha resultado una grata sorpresa para los que sobrevolamos a menudo sonidos más íntimos cuyo ruido más acusado no es el de los instrumentos, sino el de las experiencias que componen las canciones.

El próximo 2 de marzo vuelve a Murcia, a La Yesería, dentro de la programación de Microsonidos.

[planosecuencia-4] Fernando Rubio – ‘Cheap Chinese Guitar’

Quintos de cerveza, niños correteando, bullicio en la calle, música en directo y sonido de formato pequeño al aire libre. Alegría, la de un viernes de primavera por la tarde en Murcia. El espacio y el tiempo parecen albergar un hueco en su agenda para lo bueno, arrebatándoselo al dudoso ambiente de fiesta gris aborregada que ataca al centro de la ciudad últimamente. Fernando Rubio y Paco del Cerro tienen un sol encima. Quizá es un sol pequeño, pero calienta como un hogar. De momentos cálidos pequeños nos nutrimos, la presentación del disco ‘Cheap Chinese Guitar’ en La Barbería de Carlos Balsalobre fue uno de ellos que quisimos dejar retratado para la posteridad.

Fotocrónica: King Gizzard & The Lizard Wizard, fin de gira en Atenas

A veces tienes la ocasión de estar en el momento y lugar adecuados. Muy pocas, eso es verdad, pero cuando te pasas la vida buscando conciertos que se ajusten a esas coordenadas, el gozo se multiplica si esa alineación interplanetaria se produce. El último concierto de la gira europea de King Gizzard & The Lizard Wizard me pilló en Atenas, una ciudad ya de por sí bastante interesante como para tirarse unos días pateándola. Precisamente el pateo, el otro, al que ha sido sometida es parte de su encanto, paradojas de la vida.

En fin, que con las retinas pobladas de información y la exaltación de la amistad en su grado etílico adecuado nos plantamos en la sala Fuzz, una de las mejores que he visto en mi vida: amplia, con gran visibilidad, sonido del que te peina para atrás pero no te revienta el tímpano con las frecuencias, una técnico impecable y… UN MOSTRADOR DE JOHNNIE WALKER gratis nada más entrar. Solo te daban uno, que no está mal, pero si salías y volvías a entrar podías repetir.

El concierto, impecable, mejor de lo esperado. La propuesta de los australianos te puede hacer pensar en cierto caos al trasladar su extraña pócima al directo. Van rodados, como decía al principio están en su momento, así que cualquier cosa que diga no estará a la altura de la intensidad que desplegaron. Me he tragado sus cinco discos de 2017 a ver en qué momento cojeaban, pero a mi juicio no lo han hecho. El setlist, que al mirarlo por internet me he dado cuenta de que fue de 20 temas, se me pasó en un suspiro, los visuales te hipnotizaban al instante. Salimos de allí engorilados, no somos únicos, llevan toda una gira haciendo un sold out detrás de otro, son una de las grandes bandas de la actualidad. Hice lo que pude con las fotos, ya que me despisté con los güisquitos y luego me fue casi imposible llegar a primera fila sin agredir a nadie, que no es mi estilo.

T&L 92 – ‘Segunda Persona en Chiribiri’

Llegó tranquilamente y se tomó un café ajeno a la batalla campal de vatios que se había producido en la calle Luis Fontes Pagán solo unos minutos antes. La sorpresa en forma de comparsas del carnaval-de-Vistabella-con-equipos-de-sonido-hormonados se había apoderado de nuestros cuerpos, que andaban templados a cerveza, preparados para el formato acústico crudo. Así es como Jose Guerrero llevaba paseando una semana por ahí sus canciones, así es como nos las mostró. Porque pudo llegar pese a las calles cortadas por el citado carnaval y por la manifestación pro soterramiento que coincidieron ayer. Y como pudo llegar también pudo tocar. Y lo hizo muy bien, multiplicando la pegada de su propuesta en directo, sin excesos con la guitarra, a pleno riff, con su instrumento barato, porque es el que dice gustarle más. Tiene vozarrón y eso es un arma para que pasen más cosas en primer plano cuando se trata de música. En Chiribiri se está muy bien para disfrutar esas cosas que pasan y la gente atendió y guardó silencio, con algunas concesiones a la charla y la risa como humanos del sur que somos. Como tales disfrutamos y que sean muchos más. Que serán.

– El propietario del cielo
– Un extraño en la cuneta de tu limbo
– El grito al caer
– Premiando el temblor
– Te cedo mi balcón
– Trazo fino (Cuello)
– Retina girada
– Aliento sin sombra
– Que no sé leer (Sevillanas populares)

Fotocrónica: Segunda Persona en Chiribiri

Llegó tranquilamente y se tomó un café ajeno a la batalla campal de vatios que se había producido en la calle Luis Fontes Pagán solo unos minutos antes. La sorpresa en forma de comparsas del carnaval-de-Vistabella-con-equipos-de-sonido-hormonados se había apoderado de nuestros cuerpos, que andaban templados a cerveza, preparados para el formato acústico crudo. Así es como Jose Guerrero llevaba paseando una semana por ahí sus canciones, así es como nos las mostró. Porque pudo llegar pese a las calles cortadas por el citado carnaval y por la manifestación pro soterramiento que concidieron ayer. Y como pudo llegar también pudo tocar. Y lo hizo muy bien, multiplicando la pegada de su propuesta en directo, sin excesos con la guitarra, a pleno riff, con su instrumento barato, porque es el que dice gustarle más. Tiene vozarrón y eso es un arma para que pasen más cosas en primer plano cuando se trata de música. En Chiribiri se está muy bien para disfrutar esas cosas que pasan y la gente atendió y guardó silencio, con algunas concesiones a la charla y la risa como humanos del sur que somos. Como tales disfrutamos ayer y que sean muchos más. Que serán.

Fotocrónica: Joana Serrat en Microsonidos

Lleva tiempo currando mucho y bien. Su último disco tiene un sonido deslumbrante, de los que no se consiguen simplemente con una producción cara, sino con implicación conjunta y sabiduría. No quería hacer pop y profundizó aún más en su tendencia hacia la música americana, acercándose al productor Israel Nash y a un puñado de músicos que hablaran su mismo idioma. ‘Dripping Springs’ es el cuarto disco de Joana Serrat y tiene una naturaleza crepuscular muy atractiva que intensificaba la curiosidad de verla en directo. Lo de anoche en La Yesería de Murcia (hay que agradecer el soplo de aire fresco que supone la frecuencia con que ahora se hacen conciertos “pequeños” ahí) fue una toma de contacto desnuda, en acústico. Joana estuvo cercana, agradecida del calor humano y amparada por el silencio y un buen cargamento de reverb. Y canciones, claro, de las buenas. Lo de su voz superdotada ya salta a la vista desde el minuto uno de escucha.

Prometió volver, de hecho lo hará para el WAM, con toda la banda, que ya sabemos que ahora donde está la pasta para que los músicos luzcan sus galas instrumentales es en los festivales. Aceptemos la realidad, esperemos que la programen a una hora decente y preparémonos para esta próxima cita en nuestra ciudad en la que las canciones de esta artista contarán en directo con el empujón de la base rítmica y esos característicos trenzados de guitarras que las hacen crecer más aún. Hicimos unas cuantas fotos para inmortalizar lo de anoche…

Fotocrónica: Chuck Prophet & The Mission Express

Tras varios años siguiéndole los pasos de cerca, al fin me topé con Chuck Prophet & The Mission Express. Fue en Alicante y desde que conocí la fecha mi calendario quedó bloqueado para ese día. Así que ayer nos plantamos allí. Prophet llevaba dos discos buenísimos seguidos (tiene más, claro) cuando terminó 2016. Pese a la altura de su propio listón, este año ha confirmado que su estado de forma es envidiable lanzando ‘Bobby Fuller Died For Your Sins’, un álbum sólido como una roca, divertido, intenso, lleno de homenajes instrumentales y líricos e implicado socialmente con su presente. Lo que viene a ser un pedazo de disco de rock´n roll. Bobby Fuller elevó a hit, entre otros, el ‘I Fought The Law’ de Sonny Curtis y murió en los 60 muy joven y de forma extraña. Su halo inspirador ha permanecido en el imaginario de Prophet, hasta el punto de que el crujido de un viejo disco de Fuller supuso el pistoletazo de salida y bautizo del disco de Chuck. Entre sus líneas se cuelan también Alain Vega, David Bowie, la actriz Connie Britton, la controvertida muerte de Alex Nieto e incluso Jesucristo en el papel de bebedor social, todo con un aire de inquietante celebración como herramienta de recuperación de fe.

¿Y qué pasó anoche, pues? Bajo mi punto de vista, me zampé el mejor concierto de rock’n roll que he visto desde que hace un par de años pudiera disfrutar por fin de Reigning Sound. Y he visto unos cuantos, creo. Incluso sorprende la energía que desprende, ya pasados los cincuenta, un artista con tantos kilómetros en el lomo. Además, al verlos tocar en directo te das cuenta del secreto de su solidez de banda infalible: la de The Mission Express es una doble historia de amor. Por la música y todo su imaginario en primer lugar, sin referentes casposos, con mucho oficio e incendiando escenarios pequeños por medio mundo. Y luego hay un hilo invisible (o no tanto) que une todo, y es la química imposible de ocultar entre Chuck Prophet y Stephanie Finch, su mujer, teclista, impagable vocalista y “true leader of the band” como bien la presentó. The Mission Express tiene nombre de vieja locomotora a prueba de bombas y así se comporta.

El bolo terminó, la gente sonriente compró discos y el aire triunfal de los grandes momentos flotaba en el ambiente. Va a ser que el amor sí mueve el mundo, al menos el nuestro.

También hice alguna fotos, como esta que podéis ver aquí, para ilustrar todo esto que cuento.

Fotocrónica: Transtropicalia 2017

Transtropicalia es una fiesta mediterránea y musical retratada aquí en blanco y negro pero disfrutada en color. Con apertura de miras en el estilo de las bandas seleccionadas y un espacio para las ‘Pooltalks’, pequeñas charlas sobre derivas creativas de personas dedicadas a la cultura y lo artístico, esto no es un festival al uso. Más bien se trata de una jornada de convivencia armónica, gastronómica soleada, por supuesto cultural, rodeada de mar y centrada más en lo acogedor que en lo masivo. Imperfecta pero bien trabajada, una buena experiencia.